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“Ámbar era una niña muy querida en Santa Ana; no merecía lo que sucedió”, maestro de taekwondo

Luis Ángel Carlin

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Durante un homenaje póstumo para honrar la memoria y el legado de Ámbar Vásquez, su maestro de taekwondo, habló para Proyecto Puente de lo que la joven representaba en su comunidad, para sus amigos y familia.

Roberto Romero la recuerda como una joven muy disciplinada a la que siempre, y con cariño, le llamaba niña; lamentó su muerte, pero sobre todo, la forma en cómo terminaron con su vida, sus sueños, su carrera.

“Era muy buena niña, muy buena alumna, disciplinada 100% con lo que es el arte marcial, estuvo con nosotros hasta cinta negra, primer dan, llegaba a sus entrenamientos temprano, siempre buscaba sus objetivos, salir adelante en las competencias, en resumidas cuentas: una niña que no merecía lo que sucedió”.

El profesor de taekwondo, comentó que Ámbar logró el distintivo de cinto negro primer dan, se posicionó rápidamente en el corazón de sus compañeros de iglesia cuando asistía al Grupo Arcoíris, e incluso, recuerda que en algún momento formó parte del grupo de voluntarios del Departamento de Bomberos de Santa Ana.

Honor a quien honor merece

El maestro Roberto platicó cómo es que se fueron organizando para el homenaje, y poco a poco se fueron sumando más personas para asistir a la explanada de la iglesia local.

Y al igual que todos, exigió justicia para Ámbar, que se capture a los culpables y que no se vuelva a repetir.

“La gente quiere recordarla y darle su homenaje, como dicen, honor a quien honor merece, por eso es que nos estamos juntando para promover ese homenaje, que se haga justicia, sobre todo, por lo que pasó, y sobre todo que se capturen a los culpables, y esto no se vuelva a repetir jamás, esto en verdad, ha pegado mucho en nuestra sociedad”, lamentó el maestro.

Recordó a Ámbar como una niña muy “chispa”, una niña muy amiguera, y que siempre estará en su corazón.

Durante el homenaje de cuerpo presente, cuando Romero hizo uso de la palabra, se dirigió al féretro, y dijo, “cuando te alcance, si me permites, seguiré siendo tu maestro”.

 

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