Sonora, de los estados más afectados en pérdida de humedales según estudio de la UNAM; desaparecen agua, vida vegetal y animal - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Sonora > Sonora, de los estados más afectados en pérdida de humedales según estudio de la UNAM; desaparecen agua, vida vegetal y animal

Sonora, de los estados más afectados en pérdida de humedales según estudio de la UNAM; desaparecen agua, vida vegetal y animal

POR Redacción

En México, el 62 por ciento de los cuerpos acuíferos conocidos como “humedales” se ha perdido en 119 años; Sonora es una de las entidades con mayor pérdida a nivel nacional, señala una investigación de la Universidad Nacional Autónoma de México realizada por Roberto Lindig Cisneros.

“De acuerdo con la Evaluación cuantitativa de la pérdida de humedales en México, realizada por Patricia Moreno Casasola (del Instituto de Ecología del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología), se estima que más de la mitad de los estados que actualmente tienen humedales los han perdido”, menciona el estudio.

Un humedal es un campo acuático, ya sea que esté presente de manera estancada, en corriente, en forma de lagos o lagunas, ríos, arroyos, mar, pantanos; es decir, se trata de todo aquel lugar donde hay agua y donde esta misma agua produce vida vegetal o contribuye a la vida animal.

Una zona con agua estancada en donde llegaban aves, yacían reptiles y nacían plantas, se convirtió en una de las razones principales para poblar la ciudad de Hermosillo, contó Rafael Pacheco Rodríguez, exprofesor de la Universidad de Sonora y explorador sonorense.

El coordinador del grupo que lleva por nombre “Amigos de la Laguna La Sauceda”, asegura que este humedal es uno de los más importantes y populares que existen en toda la entidad.


Humedales en Sonora

Dentro de las instalaciones del Parque Madero, alrededor del año 1933, se encontraba una laguna que se formaba de manera artificial con agua que llegaba a Hermosillo desde el Río Sonora, pero que con el paso del tiempo fue desapareciendo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Alejandro Varela Romero, profesor investigador en Biología Experimental y Aplicada en el Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad de Sonora (Dictus), compartió que para la entidad dos de los humedales más importantes son el Golfo de California y la cuenca del Río Yaqui.

Sin embargo, no existe una base de datos concreta en dónde se pueda tener un registro de todos los humedales, si se tiene en cuenta que son tanto ríos, como lagunas y todo lo mencionado anteriormente que entra dentro de esta definición.

 

 

“No hay un número exacto de cuánto teníamos en el pasado y cuánto tenemos actualmente, pero sí te puedo decir que el Río Sonora transitaba libremente por lo que ahora es el Paseo Río Sonora, la parte del río que ahora está en forma de canal.

La gente podía ir y estacionarse a la orilla del Río, pasar un día de esparcimiento y ahora no, tienes que ir a La Sauceda o tienes que ir a El Gavilán o te vas a Bahía de Kino, que ya es mar y no río, pero al igual es un humedal o migras a la otra parte de la cuenca, a Arizpe o a otra parte del Río Yaqui.

No hay muchos datos al respecto de cuántos sitios eran recreativos para la gente de Hermosillo, pero sí te puedo decir que es notorio que de tener el Río permanentemente corriendo a través de las orillas de la ciudad, ya no tenemos absolutamente nada e incluso a veces la presa se seca y no tiene agua por años”.

La pérdida de un humedal no solamente significa que el sitio quede sin agua, sino son muchas otras las consecuencias que se desencadenan cuando un cuerpo acuático desaparece, pues también se va la vida vegetal y animal del lugar, destacaron los especialistas.

Cada año, a Hermosillo, llegan cientos de especies y miles de ejemplares de aves que huyen del frío de Estados Unidos y Canadá; buscan refugio en el calor sonorense y se alimentan de los peces y el agua de muchos de los humedales que tenemos.

Ramón Barraza Guardado, profesor investigador del Dictus realiza estudios en una estación experimental en Bahía de Kino, donde se abordan temas relacionados a la vida en los mares, comentó que la pérdida de humedales es una problemática que existe tanto a nivel local como a nivel mundial.

Señaló que, según la Convención de Ramsar (un tratado internacional ambiental a favor de la conservación de humedales), la extensión mundial de estos sitios disminuyó entre un 64 y un 71 por ciento durante el siglo XX.

 

 

“Así que no es específico o característico de nuestra ciudad, sino es un común denominador a nivel mundial que estamos reduciendo la cobertura de los humedales en todo el planeta.

Básicamente se debe al crecimiento poblacional y al desarrollo urbano, asociado a ciertos aspectos culturales de sobrecarga o sobre explotación de los recursos.”

Además de la sobrepoblación, los trabajos mineros o de agricultura, el calentamiento global y otras acciones que deterioran o desaparecen estos ecosistemas, también se habla de falta de concientización que existe para extraer de estos sitios el agua necesaria o no más de lo que podamos devolver.

El doctor Varela Romero puntualizó que si bien es cierto que en Sonora todavía existen campos acuáticos sanos, Hermosillo es una ciudad que demanda una gran cantidad de abasto de agua por las distintas actividades que se realizan en la ciudad.

Sin embargo, hay otras cuencas en veda como la del Río Sonoyta en donde ya no se puede abrir un pozo más porque la cantidad de agua no es suficiente para mantenerlo.

Por ejemplo, aunque el Río Yaqui es mayor que el Río Sonora en cantidad de años desde que se formó, la cantidad de agua es aún más permanente que en el Río Sonora porque de este segundo se extrae una gran cantidad de agua del subsuelo y se impacta negativamente el flujo natural.

¿Qué hace falta?

Rafael Pacheco Rodríguez puntualizó en la importancia de seguir realizando estudios científicos que ayuden a entender la trascendencia de estos sitios como contribuyentes de la flora y la fauna, pero también que la sociedad se apropie y abrace estos lugares para que a través de esto sienta la necesidad de cuidarlos y mantenerlos.

 

 

“Lo importante es que la gente se apropie de estos espacios, no son cosas aparte de la sociedad. ¿Qué tal si lo juntamos y logramos a través de ello fortalecer el ecosistema a través de promover la cultura y una educación ambiental.

Con la participación de todos, las universidades, los investigadores, las dependencias de gobierno involucradas en este tipo de esquemas. De tal suerte que logremos que estos ecosistemas sean cada vez más grandes, más hermosos, más llevaderos y que sean un espacio de recreación familiar”.

Pacheco Rodríguez resaltó la importancia de que estos sitios sean considerados como áreas naturales protegidas, que no puedan ser explotadas por el ser humano para su propio beneficio.

Agregó que desde el gobierno municipal, estatal y federal, debe plantearse la posibilidad de proteger a estos sitios para ponerlos al alcance de los ciudadanos pero no al alcance del mal uso del suelo en el que se ubican, precisó.

Así también Varela Romero comentó que si bien es cierto que se han realizado esfuerzos por contribuir al medio ambiente a través de programas diseñados por los distintos niveles de gobierno, hacen falta programas permanentes que realmente impacten de manera favorable a los distintos ecosistemas.

 

 

“No es muy buena oferta política hacer un programa a 50 años si vas a durar tres años como presidente municipal o seis años como gobernador, no es muy atractivo, pero el ambiente lo necesita.

Deberían entonces promoverse planes a largo plazo de recuperación de la capacidad de la captación de agua en la cuenca del Río Sonora, es decir, sembrar árboles de los nativos que hay ahí para que el suelo no se esté perdiendo ni se erosione y eso solo se transporte a través del río y se deposite en las presas o en otros lugares”.

El investigador Barraza Guardado, así como Varela Romero y Pacheco Rodríguez, coincidieron en uno de los puntos más recurrentes cuando se habla de acciones necesarias para contribuir a un respiro del planeta: la educación.

Consideran de vital importancia que desde los primeros niveles de educación, justamente se eduque en materia de medio ambiente y se sensibilice a niños y niñas desde edades tempranas sobre la conservación de estos sitios como patrimonio natural de Hermosillo y Sonora.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *