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Hace 17 años también usaron garrafón para atender a niño, se repite la historia por deficiencias

POR Astrid Arellano

Aunque la principal denuncia es la negación de atención médica inmediata a una mujer en labor de parto en el Hospital Comunitario de Magdalena de Kino, Sonora, el hecho de que a su recién nacida se le atendiera posteriormente con un casco cefálico para proveerle oxígeno, pero hecho de manera improvisada con un garrafón de agua, también generó indignación ante la falta de equipamiento con la que el personal médico trabaja y atiende a sus pacientes.

Este caso sucedió el 11 de febrero pasado, pero la situación, aseguran, no ha cambiado en por lo menos 17 años.

Angélica Figueroa, de 34 años y habitante de Magdalena de Kino, narró que le parece increíble que, a 17 años de distancia, la situación de su hijo se repitiera, pues entonces su recién nacido también recibió atención con un garrafón de agua cortado a la mitad, encintado en las orillas y con un pequeño orificio atravesado por una manguera de oxígeno.

En 2002, la madre tuvo complicaciones por preeclampsia y le tuvieron que practicar una cesárea de urgencia, narró a Proyecto Puente, sin embargo, a su hijo no se le revisó ni se le detectaron a tiempo las complicaciones que vendrían: a los días se agravó, se puso morado y empezó a arrojar espuma por la boca; allí le pusieron el garrafón para que respirara. Después tendría un paro respiratorio.

“Mi papá exigió el traslado a Hermosillo, al DIF, y allí llegó con neumonía, con el paro respiratorio y las complicaciones que no se le detectaron en el embarazo”, explicó Angélica, “nosotros vamos al hospital de urgencia y nosotros entendemos que se tardan para atender, es lo normal.

Sabemos que no es culpa de los doctores y enfermeros, pero sí del gobierno que no da recursos o no exige recursos ahí”, dijo.

Angélica contó que es “normal” que en el Hospital Comunitario de Magdalena de Kino no haya material básico como catéteres, jeringas y mangueras de oxígeno, insumos que los mismos familiares de los pacientes se ven obligados a comprar.

“Los doctores atienden las necesidades con las cosas que pueden”, dijo.

Marisol R., de 28 años y habitante de Santa Ana, Sonora, comunidad aledaña a Magdalena de Kino, coincidió con esto último, pues en septiembre de 2014 -es decir, hace apenas cuatro años-, vivió las carencias del Hospital Comunitario cuando al parir, se le colocó a su hija el mismo casco de oxígeno, pero ahora hecho con medio galón de jugo.

“Cuando nació mi niña y me la llevaron al cuarto donde estaba recuperándome, me di cuenta de que estaba morada de sus labios”, recordó Marisol, “respiraba con mucha dificultad… Me esperé un poquito porque pensé que era porque acaba de nacer o quizás porque lloró mucho, no sé”.

Después empezó a ver que el color empeoraba, le habló con urgencia a una enfermera y al pediatra, quien ante la situación le colocó una manguera de oxígeno, pero como en el hospital no tenían las puntillas especiales para la nariz de la bebé, el médico buscó una solución.

“Ella estaba muy incómoda por la cuestión de cómo tenía conectado su oxígeno”, explicó la madre, “entonces vi que el pediatra traía un garrafón de jugo vacío y se fue con él… creí que lo iba a tirar, pero cuando regresó traía la mitad del galón, acolchonado con cinta y gasas en las orillas, y que lo había improvisado porque no había casco… Mi niña duró tres días más con el galón puesto”.

Marisol narró que esa es apenas una de las carencias del Hospital Comunitario de Magdalena -al que la gente de Santa Ana, como ella, tiene que recurrir ya que allí no hay hospital que atienda partos-, pues cuando a ella le practicaron la cesárea, no había siquiera guantes de látex, hilos y agujas especiales, material que finalmente compró su esposo.

Casco cefálico/Imagen: Internet

“El problema es la falta de recursos”, agregó Marisol, “yo no tengo absolutamente nada en contra de las enfermeras y doctores de Magdalena, pero han sido muchísimos casos así por la falta de recursos; el mismo hospital no puede brindar los servicios que necesita la gente”.

Un caso cefálico de oxígeno como estos casos han requerido, de acuerdo con información de la Secretaría de Salud, cuesta entre 2 mil 800 y 5 mil pesos. En internet, en un sitio web como Mercado Libre, los cascos cefálicos cuestan desde 750 y hasta mil 450 pesos.

 

COMENTARIOS

1 Comentario

  • Francisco Valenzuela dice:

    Con el costo de los Boletos de Avión, Alimentación y Hospedaje para cuando menos 4 personas. Cuantos Cascos Cefálicos se podrían haber Comprado?

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