Democratización gremial: organizaciones ganaderas del estado de Sonora - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Sonora > Democratización gremial: organizaciones ganaderas del estado de Sonora

Democratización gremial: organizaciones ganaderas del estado de Sonora

Imagen ilustrativa: Internet

POR Internet

Por Alberto Navarro Córdova

Para muchas personas, su relación con la Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS), se da cada año cuando se celebra la Feria ganadera, más conocida como la Expogan. Sin embargo, pocos saben que ésta es una organización gremial donde se afilian 97 Asociaciones Ganaderas Locales (AGLs) dispersas en toda la geografía del estado y sumando un total de alrededor de 33 mil socios. Además, ejecuta programas (públicos) importantes tales como: mantenimiento de caminos rurales, apoyo a la sequía, semillas mejoradas, sanidad animal, entre otros.

En el ámbito nacional, las organizaciones ganaderas no emergen del vacío, se rigen por el marco jurídico de la Ley de Organizaciones Ganaderas y su Reglamento de 1999 que las considera de interés público. La Expogan, cada tres años, como será este 2019, es marco de un evento importante para la UGRS: la renovación de su mesa directiva, esto es, presidente, secretario, tesorero, entre otros. Es importante aclarar, el puesto de presidente de la UGRS es honorífico, sin percepción salarial.

Los trienios de la mesa directiva de la UGRS coinciden con el sexenio de la administración estatal y para muchas mesas directivas la reelección (intermedia) suele darse sin oposición, es decir, sin otros aspirantes o planillas. No es el caso para este 2019 en el que se postuló otro aspirante. El tema de esta contienda por la UGRS llamó el interés del público derivado de una serie de desplegados en periódicos de circulación local y nacional, mensajes en las redes sociales y entrevistas en medios de comunicación. ¿Por qué debería ser tan difícil que alguien aspire a competir? ¿No debería ser un proceso normal de cualquier organización gremial?

El presidente de la UGRS es elegido por el voto de los delegados, existe uno por cada AGL (Art. 20 y 43 del Reglamento). A su vez, cada delegado se elige en la asamblea de su AGL (Art. 46). El delegado en cierta forma es la persona encargada de promover ante la UGRS todos los asuntos que le indique su representada (Art. 50, fracción III), donde en cada AGL la asamblea (integrada por sus socios) es la autoridad suprema (Art. 34). El Reglamento empodera cada socio con voz y voto, les permite expresar libremente ideas e iniciativas (Art. 29), con derecho a cuestionar sí su mesa directiva no cumple la ley y estatutos, así también están obligados (incluido el delegado) a acatar los acuerdos que por mayoría toma la asamblea (Art. 30, fracción IV).

Cada AGL deberá de precisar y llenar los vacíos del Reglamento a través de la redacción y aprobación de sus propios estatutos. Entonces, ¿cuál es el problema en este diseño institucional? Se dice que “en los detalles está el diablo”. Primero, la comunicación entre la asamblea y el delegado, éste debe de ser portavoz de los acuerdos y resoluciones tomadas por ésta, procedimiento que debe estar plasmado en los estatutos. La estructura actual no facilita esta comunicación a través de un proceso democrático interno. Segundo, idealmente cada socio debería poder expresar su voto en forma libre, secreta y no coaccionada, plasmando la decisión en un acta para que sea comunicada a la UGRS a través del voto de su delegado. La indefinición de este proceso u cualquier otra interpretación a la ley deja en una sola persona, el delegado, el poder a decidir por quien votar, a riesgo de que no se exprese el sentir de las asambleas de las AGLs.

Entonces, es una estrategia racional de la UGRS promover y convencer a los delegados de las AGLs, una vez sin el contrapeso democrático de sus asambleas. Siguiendo, cambiar esta estructura puede darse de abajo-arriba reformando estatutos, pero ¿Quién será la primera AGL en hacerlo? Si bien, es la SADER (Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural) federal la que otorga el registro, es facultad de la UGRS aceptar afiliaciones de AGLs. Lo ideal es que fuera un cambio apoyado desde la UGRS, el 2005 hubo un intento por reformar los estatutos de las AGLs, que deben de aprobarse por la mayoría calificada de sus asambleas, pero no prosperó.

Por último, generalizar, sería injusto, este proceso aún falto de democracia y transparencia, ha elegido excelentes líderes que supieron promover e impulsar a la UGRS y sus AGLs, sin embargo ¿Quién podría estar peleado con la idea de empoderar a cada uno de los socios de las AGLs en su derecho a elegir sus representantes

*Egresado de la Especialidad en Gestión Integrada en Cuencas Hidrológicas de El Colegio de Sonora en el año 2008.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *