"Nos levantamos despidiendo a nuestras familias, no sabemos si volveremos con vida”: Alfonso Villa, Policía del Año de la PESP 2018 - Proyecto Puente
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“Nos levantamos despidiendo a nuestras familias, no sabemos si volveremos con vida”: Alfonso Villa, Policía del Año de la PESP 2018

POR María Montijo

Su esposa y dos pequeños hijos lo motivan a diario para salvaguardar la integridad física de los ciudadanos brindándoles seguridad, pero es doloroso despedirse de ellos, sin tener la certeza que volverá con bien a su casa.

Luis Alfonso Villa Valencia tiene 27 años de edad. Es originario de Hermosillo, Sonora. Estudia la Licenciatura en Seguridad Pública en el Instituto del Occidente. Janeth Vanessa; Victoria de 2 años y Luis Fernando de 4 meses, son su mayor inspiración.

Cuando tiene tiempo libre le gusta ir al gimnasio, practicar futbol y leer, sobre todo cuestiones relacionadas a las leyes.

En días pasados recibió la mención honorífica como Policía del Año 2018 de la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP), por parte del secretario de Seguridad Pública, David Anaya Cooley, gracias a su destacada labor en la corporación de la que forma parte hace seis años.

Este reconocimiento significó una gran motivación para él, ya que intenta superarse de manera profesional, para que su trabajo de cuidar al ciudadano sea lo más impecable posible.

“Pues me siento muy contento. Es una gran motivación para mí en irme superando, tanto profesionalmente como laboral, actualmente estoy estudiando Licenciatura en Seguridad Pública y me seguiré esforzando para brindar un servicio de calidad y profesionalismo a todos los ciudadanos”, expuso.

Sus estudios los cursó en el preescolar Los Olivos, la secundaria general no. 7 José María González y la preparatoria Conalep 3, en la capital sonorense.

Desde chico comenzó a llamar su atención el recorrido que realizaban las patrullas por las calles y cómo los policías salvaban vidas, así que un día decidió ir a la Comandancia Sur para convivir con los agentes.

“Desde muy pequeña edad, tendría como 9 o 10 años cuando me empezó a llamar la atención la policía cuando pasaban y recorrían las calles de mi casa combatiendo la delincuencia en diferentes delitos, entonces es lo que más me llamó la atención, que salvaban vidas, cómo hacían la prevención”, contó.

Parte de su trabajo es llevar a cabo rondines policiacos de prevención y vigilancia y en caso de sorprender a alguien cometiendo delitos en flagrancia, se les detiene.

Salvando una vida

En uno de estos recorridos ocurrió algo que lo marcó: salvar la vida de una menor de 2 años cuando estaba a punto de morir por no poder respirar.

“Algo tenía en las vías respiratorias, le dimos los primeros auxilios, RCP, y en la trayectoria del camino del HIES fue cuando la niña volvió en sí. Su familia reaccionó muy bien”, recordó.

Por las calles López Portillo y López del Castillo, su compañero y él observaron un pick up que quería avanzar cuando el semáforo estaba en rojo, por lo que decidieron acercarse al vehículo.

“El señor que iba manejando nos dice “oficial por favor, mi niña no respira, ya viene sin signos vitales, ya no respira mi niña. Entonces al observar a un copiloto vimos a la bebé… El señor estaba muy nervioso y frenó su carro casi llegando al HIES, por la Monteverde, entonces se baja el señor y nosotros nos bajamos, nos dice: “ya no puedo, mi hija ya no está respirando”- dáselo al oficial- le dice su esposa”, narró.

En ese momento fue cuando le brindó a la pequeña los primeros auxilios de reanimación cardiopulmonar, para que esta comenzara a respirar de nuevo.

“Entonces me la entrega en los brazos y le empiezo dar respiración RCP, los primeros auxilios y en un minuto la niña vuelve en sí, empieza a llorar. Ya al llegar al HIES llegó estable y la tranquilizaron más”, expuso.

Minutos después de esa acción, el papá de la bebé le preguntó cómo estaba su hija y al saber que se encontraba bien, lloró de manera fuerte y abrazó a Luis Alfonso para agradecerle el acto.

“En eso llega el papá atrás de nosotros y nos dice “¿cómo está, jefe”? – refiriéndose a la niña y le digo: “No se preocupe, su hija ya está bien…” le platico la situación, entonces se suelta llorando el señor y me abraza… me dice: no sé cómo pagarte”.

“Se siente muy bonito. Es una satisfacción enorme. Me siento muy feliz de haber estado en el momento y lugar indicado para haber salvado a la niña… esto fue en junio del 2018”, expresó.

El Policía del Año 2018 de la PESP resaltó la labor de los policías de dicha corporación, pues cada día se despiden de sus seres queridos por servir al pueblo, sabiendo de antemano que tal vez no regresen a sus hogares con vida.

“Se siente muy bonito y también es muy bueno decirlo que el reconocimiento también se lo merecen todos mis compañeros, ya que día a día nos levantamos despidiendo a nuestras familias, que es lo más sagrado, como si fuera el último día porque no sabemos si vamos a volver con vida”, finalizó.

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