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Comité de selección y proceso de designación de Funcionarios (Parte 1 de 2)

POR Ernesto Urbina

El pasado 7 de septiembre, el Comité de Selección entregó las ternas de ciudadanos que aspiran a ocupar los cargos de Contralor, Oficial Mayor, Tesorero y titular de la Coordinación de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Ecología (Cidue).

El proceso también contemplaba la entrega de una terna para Comisario, sin embargo, esto no se concretó por factores asociados a la complejidad del cargo.

Aprovecho este espacio para presentar una reflexión, en dos entregas, que se deriva de mi participación en este proceso.

El 18 de julio, atendí la invitación a una reunión organizada por Célida López. Al encuentro, asistimos aproximadamente 25 personas, la mayoría empresarios y algunos miembros de instituciones de educación superior y organizaciones de la sociedad civil. En la reunión se dejó en claro que la posibilidad de integrar a más miembros aún permanecía abierta.

La reunión inició con un diálogo sobre las posibles rutas para desarrollar e implementar un proceso de designación de funcionarios que incluyera la participación de la ciudadanía. Algunos asistentes sugirieron a la alcaldesa electa que, en el uso de sus facultades, realizara la designación, directa o para proponer a cabildo, de los nuevos funcionarios municipales.

Esta propuesta fue rechazada contundentemente; enfatizó que se había realizado una promesa de campaña y se cumpliría.

Cerca de finalizar la reunión, uno de los asistentes comentó que Hermosillo ¿Cómo Vamos? (HCV) había realizado recientemente un trabajo, que implicó la organización de espacios de diálogo, evaluación y deliberación (en referencia a la Agenda Ciudadana de Políticas Públicas). Propuso que se podía aprovechar ese expertise para diseñar un proceso con una metodología que incluyera las mejores prácticas. Esto se dejó a consideración de los asistentes y de la misma alcaldesa, lo cual fue avalado.

Arturo Díaz Monge (presidente de HCV) y un servidor, no esperábamos esa responsabilidad, pero la aceptamos con el ánimo de colaborar en la construcción de este inédito espacio de participación ciudadana.

Al día siguiente, en entrevista con Juan Carlos Zúñiga (Reporte100, 19 de julio de 2018), Célida López mencionó que “HCV se estaría encargando del proceso”. Después de esa declaración, se generaron cuestionamientos sobre nuestra organización, interpretándose incorrectamente que nuestra estructura se encargaría de operar el procedimiento. HCV cuenta con una red compuesta por más de 100 personas entre especialistas, representantes de organizaciones, consejeros y donadores. Nunca se planteó acudir a esta estructura para el proceso de designación pública. El acuerdo consistió, en todo momento, que se desarrollaría la metodología para presentarse en la siguiente reunión al grupo.

Como lo mencionó Alberto Medina (El Imparcial, 30 de julio de 2018), Célida López tuvo su primera crisis de comunicación.

Las dificultades se presentaron al momento de explicar y defender un método que apenas estaba en la fase de diseño.

Por nuestra cuenta, nos ocupamos intensamente en desarrollar la propuesta, apoyándonos en las recomendaciones del observatorio ciudadano “Designaciones Públicas”, conformado por dos de las principales organizaciones de la sociedad civil a nivel nacional: Fundar y Artículo 19. Lo acotado de los tiempos, nos limitó a aclarar públicamente nuestro rol sólo a través de un comunicado.

Hubo un sector que estuvo en desacuerdo con la forma que inició el proceso, vislumbrando una amenaza de cooptación de los espacios públicos.

Es importante reconocer que otras experiencias, que han dejado dudas razonables sobre las motivaciones de la participación de ciertos actores de la sociedad civil, brindaban los elementos para pensar que ese escenario era factible, o mínimo, se trataría de una simulación.

A partir de una intensa semana de debate público sobre el camino que seguiría el proceso, se llevó a cabo una nueva reunión. A este segundo encuentro fueron invitadas más personas por la misma alcaldesa electa, en su mayoría académicos. Su integración, desde mi perspectiva, estuvo enfocada a evitar la sobrerrepresentación empresarial en el grupo, así como fortalecer la visión crítica y metódica (asociada a los académicos), para aliviar así los temores mencionados previamente.

Una vez reunidos, la alcaldesa realizó una exposición de motivos, entregó el proceso al grupo y se retiró. Posteriormente, presentamos y entregamos nuestra propuesta de proceso al grupo, que retomaba las recomendaciones de apertura, transparencia, decisiones colegiadas y criterios de evaluación objetivos, que proponen las organizaciones especializadas.

En esta sesión se aprobaron dos aspectos relevantes: 1) se integraba formalmente el Comité de Selección con 35 participantes, y 2) se acordaba usar como base metodológica la propuesta presentada, reconociendo que lo corto de los tiempos, exigiría discutir ampliamente sobre varios de sus elementos. A partir de ese momento, el Comité decidiría en mayoría, paso a paso, la implementación del proceso. Nosotros ocupamos un espacio, siempre a título personal, y con las mismas atribuciones que el resto del grupo.

Hasta ese punto, la opinión pública planteó varias discusiones importantes en torno al proceso de selección y que sin duda persisten como retos para la próxima administración. Algunas de las más importantes son: ¿cómo articular procesos de participación ciudadana que tengan una representación objetiva de la ciudadanía?, y, ¿cómo integrar a organizaciones y actores sociales que, por diversos factores, han sido relegadas de los espacios de diálogo sobre el desarrollo de la comunidad?

En Hermosillo coexiste un déficit de grupos sociales organizados de manera formal con la carestía de espacios para la participación que pongan en el centro a sectores sociales amplios como son los trabajadores de menores ingresos, los jóvenes estudiantes, las trabajadoras domésticas, las madres solteras jefas de familia, entre muchos, muchos más.

Sería irresponsable afirmar que el Comité de Selección representaba al total de la ciudadanía, no obstante, se avanzaba en la conformación de un órgano más plural.

Los integrantes estábamos conscientes de la poca o nula credibilidad de este tipo de procesos por parte de la ciudadanía, por lo que se reconocía que el mínimo indispensable consistía en realizar un trabajo privilegiando la objetividad a través del método y la transparencia.

Además de proponer a los mejores perfiles para el gobierno municipal, el desafío también era establecer un precedente positivo para la participación ciudadana.

Acerca del autor

Ernesto Urbina es maestro en Economía por la Universidad Autónoma Metropolitana y actualmente se desempeña como director general de Hermosillo, ¿Cómo vamos?

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direccion@hermosillocomovamos.mx

Twitter

@ErnestoUrbinaM

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

COMENTARIOS

1 Comentario

  • FRANCISCO DELCID dice:

    ME INTERESA CONOCER CUAL FUE LA METODOLOGÍA DE EVALUACIÓN DE PERFILES. ENTIENDO QUE DEBIÓ SER ALGO PARECIDO PARA VALUACIÓN DE PUESTOS DE UNA EMPRESA O ENTE PÚBLICO. POR FAVOR SI ME LO PUEDE COMPARTIR ENVIAR AL CORREO fdelcid25@gmail.com

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