¿Utilizas la palabra mongol para ofender? - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Opinión > ¿Utilizas la palabra mongol para ofender?

¿Utilizas la palabra mongol para ofender?

POR Maroly Solís Zataraín

Hoy en día, a pesar de vivir en pleno siglo XXI donde la información fluye y está al alcance de todos, se sigue utilizando la palabra mongol de forma despectiva, con connotaciones negativas y poco correctas. ¿Pero, por qué se sigue utilizando así, si no tiene nada que ver con las personas que viven en el bello país asiático?

Para eso hagamos un repaso breve de por qué se utiliza esta palabra para referirse a personas con alguna discapacidad intelectual; la cual está ligada a los estudios que realizó el doctor John Langdon Down, un médico británico que desarrolló un estudio a mediados del siglo XIX sobre problemas mentales y algunas enfermedades asociadas, entonces denominado retraso mental.

Langdon ubicó a personas con características similares que presentaban discapacidad intelectual y los nombró “idiocia”, desarrollando el estudio ‘Observations on an ethnic classification of idiots’, entre ellos los que tenían síndrome de Down, cuyo síndrome lleva su nombre.

A estos últimos los nombró como “idicia mongoloide” por el gran parecido físico que tenían con los habitantes de esta región asiática y algunas otras características, de ahí la relación de llamar a las personas con síndrome de Down como mongoles, término que se ha utilizado de forma incorrecta por muchos años.

A pesar de que muchos estudiosos no concordaban con la teoría de Langdon y ha habido avances en el estudio inicial, el término de mongol ha prevalecido; incluso en 1965 -leí por ahí- que la República Popular de Mongolia puso una queja ante la Organización Mundial de la Salud sobre el término se usaba de forma incorrecta y que resultaba despectivo hacia ellos.

Sin embargo, encontré un artículo de una habitante de Mongolia llamada Uuganaa Ramsay que escribió a la BBC sobre su origen mongol, pues había nacido en ese país, pero además tenía un hijo con síndrome de Down, lo que la motivó a estudiar y ahondar más sobre el uso del concepto y la asociación a su etnia.

Descubrió que en más de 20 países se había utilizado el término mongol con la asociación a personas con síndrome de Down y que hasta la década de los ochenta se utilizaba todavía en Reino Unido y países europeos.

En México todavía se utiliza para referirse a las personas con síndrome de Down, o también se utiliza para ofender o denigrar a alguien que ha cometido un error o equivocación como un sinónimo de menso, retardado, bruto, entre otros.

Desde meses, en mensajes por WhatsApp, en tertulias, pláticas familiares, hospitales, escuelas y un sinfín de espacios he escuchado este término mal empleado, pero es aún más sorprendente que en personas que saben el verdadero significado y aún lo siguen utilizando.

Es así que, desde que me convertí en madre de una niña con este síndrome y conocí más sobre el tema de la discapacidad y la necesidad de concientizar sobre ello, es que me he abocado a corregir estos términos en mi entorno familiar, laboral, social o donde me sea posible.

Así como yo están muchas personas en este momento, tratando de sensibilizar e informar sobre cómo podemos ayudar a las personas que viven con una condición de vida o discapacidad, para que sean dignos de desarrollarse en un mundo equitativo, de respecto y de cumplimiento de sus derechos.

Podemos sumarnos de una forma fácil y sencilla: dejen de utilizar la palabra mongol con connotaciones negativas, puesto que ahora que saben que el concepto no tiene nada que ver con equivocaciones, problemas mentales o personas con discapacidad, deben dejar de usarlo, porque de no hacerlo solo exhiben su ignorancia y el nulo respeto que merecen otras personas.

Los mongoles viven en Mongolia, son personas que tienen una bella historia en las llanuras y cito a Uuganaa Ramsay: “Los mongoles tienen una tradición nómada. Me crié en una yurta en las llanuras, he arreado cabras y ovejas y viajado a caballo. Somos buenos a la hora de adaptarnos a diferentes situaciones, tenemos buenas habilidades de supervivencia y tradicionalmente podemos ir a la casa de alguien y esperar ser alimentados y conseguir una cama”.

Quienes tienen síndrome de Down son personas, ante todo, tienen nombre y apellido, así que cuando haya que dirigirse a una de ellas, con toda confianza lo pueden hacer de la mejor forma posible, evitando los adjetivos.

Sumémonos a una cultura de respeto y derechos.

Si quieren conocer más de Uuganaa Ramsay les dejo el link de su artículo, muy bueno.

 

Acerca del autor

Maroly Solís Zataraín pertenece a la Asociación SD Hermosillo. Es responsable del área de Comunicación y difusión en INAH delegación Sonora.

Correo Electrónico

solis.marthaolivia@gmail.com

Twitter

@Marolysoza

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

NOTAS RELACIONADAS