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Campo agrícola de Hermosillo hace posible lo imposible: alfabetiza a sus jornaleros

POR Redacción

En días pasados, la Escuela Corporativa Rico Farms, celebró la graduación de la tercera generación de jornaleros agrícolas que concluyeron su educación primaria y secundaria en el Campo San Luis, en la Costa de Hermosillo.

En una tarde con una puesta de sol imponente, vestidos con playeras rojas con sus nombres impresos, como acostumbran todos los graduantes, 50 hombres y mujeres recibieron los certificados oficiales avalados por el Instituto Sonorense para la Educación de los Adultos, ISEA.

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Este proyecto educativo fue diseñado por Erica Salinas Castillo, fundadora de Sociedad Activa, quien lo propuso a Francisco Tapia Pastor y aceptó implementarlo en su campo agrícola, convirtiéndose así en la primera persona en Sonora en apostarle a la alfabetización de sus trabajadores.

Equipo de Sociedad Activa

En su mensaje a los asistentes a este evento, Erica Salinas recordó que es un esfuerzo conjunto entre capacitadores y usuarios de la escuela Rico Farms para combatir la desigualdad, el desequilibrio social y el crecimiento personal, porque es algo que tiene que poner en práctica la sociedad civil ya que los políticos y las autoridades no tendrán ese esmero para fortalecer a quienes trabajan en el campo para que podamos llevar los alimentos a la mesa.

Fue la tarde del miércoles 30 de mayo, cuando los graduantes, procedentes de Veracruz, Oaxaca y Chiapas, se convirtieron en la tercera generación “Esposos Tapia”, que se suman al logro de 120 hombres y mujeres que, en tres generaciones, vencieron el temor, la apatía y el cansancio, que le dieron la espalda al “no puedo” y decidieron dar un paso adelante para transformar sus vidas.

El proceso educativo diseñado para las personas del campo se ha conformado de clases en las que aprenden a leer y escribir antes de iniciar la educación primaria y secundaria, han recibido sesiones de sensibilización a través del arte, como cine y teatro; también cursan un taller de liderazgo y reciben charlas de valores.

Ellas y ellos no sólo han aprendido a leer y escribir; también han aprendido a reconocer su éxito por cada aprendizaje, a comunicarse y ver a los ojos a las personas, a valorarse como seres humanos y a ser solidarios en el proceso de crecimiento individual y compartido.

Orgullo para sus hijos

Las motivaciones de los recién graduados han ido desde el interés de saber qué firmaban hasta poder escribirle a sus familiares, como es el caso de Eduardo Ventura, quien aprendió a leer y escribir en dos temporadas.

Durante su intervención sobre su experiencia en esta nueva aventura, el jornalero señaló que al principio sus hijos no creían que estuviera aprendiendo a escribir su nombre, primeramente.

“Hasta que me vieron en el Facebook con las fotos que suben, y mis hijos se sintieron muy orgullosos de mí”, expresó en su discurso.

Cualidades de líder

Erasto Ruiz es líder de cuadrilla en Campo San Luis y sobre su vivencia en el proceso de formación que ha recibido, dijo que aprendió las cualidades de un líder, mismas que llevaba a la práctica de manera instintiva, pero ahora sabe cómo definirlas y hacerlas mejor.

También señaló que aprendió a comunicarse de manera efectiva con la gente, sin miedo para expresarse.

Por el taller de liderazgo que tomó, Erasto ahora sabe que tiene que ser un ejemplo para las personas que trabajan con él (entre 25 y 30), y por ello está dispuesto a dar lo mejor de sí.

Cambio de vida

La educación que ha recibido Israel Sierra, otro de los trabajadores del campo, le ha ayudado a tomar con responsabilidad las riendas de su vida.

En el mensaje que compartió a sus compañeros y a los asistentes a la graduación, dijo que desde los 14 años vivía “una situación muy difícil; pero un día yo me dí cuenta que estaba desperdiciando mi vida y las clases me ayudaron a ser más fuerte y más valiente con mi decisión de tener una mejor vida”.

Israel aseguró que le gustó aprender a reciclar en la clase de ecología, y que una clase de salud despertó su conciencia de ya no tomar refresco para no hacerse daño.

La tripulación del barco educativo

Este esfuerzo fue compartido entre los alumnos y maestros, quienes les dedicaron desde el tiempo de traslado al campo -más de una hora-, la enseñanza, a romper la barrera del no puedo y a enseñarles una nueva forma de ver la vida y de vivirla, así como la posibilidad de cambiar el país.

Ellos son Elisa Galindo y Amado Rubio, con quienes los graduados se tomaban fotos luego de abrazarlos con cariño. Asimismo, Claudia Tapia Pastor es quien tuvo la tarea de hablarles de valores y de que creyeran en ellos.

Además, la maestra Elisa hizo suya la actividad de peinar y maquillar a las mujeres que conforman esta generación: “Porque todas queremos vernos bonitas en nuestra graduación”.

Erica Salinas les reiteró la importancia de estar abiertos a aprender y estar dispuestos a crecer para transformar su entorno y derribar las distinciones de clases, de reconocer sus éxitos y no tener límites para sus sueños.

La graduación de la tercera generación “Esposos Tapia” estuvo presidida por “el patrón”, como lo llaman los trabajadores: Francisco Tapia Pastor, quien los llamaba por su nombre, los felicitaba y hacía bromas con ellos, reconociendo su perseverancia y su deseo de superarse.

Él les habló de constancia, de mantenerse actualizados, de no dejar de aprender, de transformarse y aprovechar las oportunidades que surjan para ellos.

Por su parte, los propios esposos Tapia, Francisco Tapia Martens y Hedy Pastor de Tapia, los felicitaron por su dedicación, empeño y sacrificio.

Después de la ceremonia formal, los graduados y asistentes compartieron un ambigú ofrecido por Grupo Wellin, les regalaron mochilas, lentes adaptados a quienes les hacían falta y hasta un par de tabletas electrónicas a los alumnos que destacaron por su asistencia y compañerismo, y se cerró la velada con abrazos y fotografías que fueron captadas por Clarisa Bell Rodríguez, quien apoya de manera gratuita con realiza parte de la memoria gráfica de estos momentos, organizados por un gran equipo que se esmera por su calidez y profesionalismo.

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Fotografía: Clarissa Bell Rodríguez y Sociedad Activa

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