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Control de convencionalidad, vital

POR Enrique Zavala Urquides

Este concepto básico para la correcta procuración de justicia, es la piedra angular del sistema judicial mexicano, es en esencia la forma correcta e idónea de evaluar las condiciones, características, tiempo, modo y circunstancia de cada juicio. Es una responsabilidad toral del juez en el nuevo sistema de justicia penal, sin duda un reto ineludible de los jueces al momento de interpretar cada caso y fijar sentencias haciendo realidad el principio de exhaustividad.

¿Cómo deben ejercerlo los órganos jurisdiccionales?

El artículo 1° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a partir de su reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 10 de junio de 2011, tuvo importantes modificaciones, porque evidencian el reconocimiento de la progresividad de los derechos humanos, la expresión clara del principio pro persona como rector de la interpretación y aplicación de las normas jurídicas, privilegiando aquellas que brinden mayor protección a las personas.

De esta manera, todos los órganos jurisdiccionales nacionales deberán, en principio, ejercer el control de convencionalidad de las normas, atendiendo no sólo a los derechos humanos que consagra nuestra carta magna, sino también a los contenidos en los tratados internacionales que la nación tenga suscritos en materia de derechos humanos.

Nuevo sistema de justicia penal

El control de convencionalidad, un concepto técnico jurídico fundamental, es urgente su correcto ejercicio, para evitar errores y omisiones de los juzgadores,  para hacer del nuevo sistema de justicia penal una herramienta útil al impartir justicia y no convertirlo en letra muerta, en una frase más que no tiene significado ni utilidad práctica, demanda de los jueces y órganos jurisdiccionales, ¡responsabilidad!

Por ello el parámetro de análisis de este tipo de control que deberán ejercer todos los jueces del país, se integra de la manera siguiente: 1.- Todos los derechos humanos que contemple la Constitución federal (con fundamento en sus artículos 1°. y 133), así como las jurisprudencias emitidas por el Poder Judicial de la Federación; 2.- Todos los derechos humanos que dispongan los tratados internacionales en los que el Estado mexicano sea parte; 3.- Criterios vinculantes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y 4).-todos los protocolos emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Conclusión

El prerequisito para que el nuevo sistema de justicia penal funcione es que el control de convencionalidad que deben aplicar los jueces sea infalible, que usen el criterio más amplio para emitir las sentencias, considerar todas las opciones que beneficien a la persona de la mejor forma posible, ¡en especial que los jueces sean verdaderos servidores públicos y actúen con la máxima diligencia! De otra forma el nuevo sistema de justicia penal seguirá “dando tumbos”,  como hasta ahora…

Si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo”: Albert Camus

Acerca del autor

Enrique Zavala Urquídes es licenciado en Administración, asesor gubernamental en seguridad pública, maestría en Global mangement, Certificación en risk, need, responsivity models, programas de reducción del riesgo penitenciario, diplomado en Filosofía y asesor en modelos de reinserción social. Teléfono 6623 – 533841

Correo Electrónico

ezavalaurquides@gmail.com

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