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El lado oscuro de las redes sociales e Internet

POR Paulina Pimentel

En los últimos años, el “auge” de la tecnología, incluyendo las redes sociales y el Internet, ha traído consigo una fuerza dominante en la vida de muchas personas. Cada vez es más la cantidad de sujetos de todas las edades que acceden al mundo de las redes sociales, en principio, con la noble intención de conservar los lazos afectivos con sus amistades, e incluso, hasta con sus propios familiares.

Hoy en día, los padres de familia se ven obligados a crear cuentas de Facebook, Instagram, Twitter y Snapchat, para acceder a la vida “privada” de sus hijos.

La ventaja de las redes sociales e Internet radica en la facilidad que hoy se tiene para contactarse con otras personas, la rapidez para el envío y recepción de información, la diversidad de temas a atender prácticamente en el mismo instante, la forma inmediata de acercarse a nuevas relaciones, e incluso, a deslindarse de ellas. Simplemente dejando de responder.

En un estudio realizado por Mashable en el año 2012, se reportó el número de cuentas que abarcan las redes sociales e Internet en el primer cuarto del 2012 en Estados Unidos encontrando las siguientes cifras: Facebook, 7 billones; Twitter, 182 millones; Pinterest, 104 millones; LinkedIn, 86 millones; Tagged, 72 millones; Google+, 61 millones.

En el caso de México, la Asociación Mexicana de Internet (Amipici) reportó que 90% de los encuestados en el estudio realizado en 2012 usan Facebook, Twitter, YouTube, Google+ y LinkedIn.

Los grupos de edad de los usuarios que más utilizan Facebook, Twitter, YouTube y Google+ oscilan entre los 12 y los 24 años. Por otro lado, Social Baker afirmó que en el año 2012 existían acerca de 40 millones de cuentas en Facebook registradas en México, por lo que ocupaba el quinto lugar en el ranking mundial.

Estadísticas propiciadas por el estudio Digital in 2018: World´s Internet user pass the 4 billion mark, realizado por las empresas We are Social y Hootsuite, arrojan los siguientes resultados: En enero de 2018 Facebook contó con cerca de 2 mil 167 millones de usuarios activos un mes. ¡Sí, en tan sólo un mes!

YouTube tuvo más de mil 500 millones de usuarios activos durante el mes de enero; mientras que Whatsapp obtuvo un total de mil 300 millones de usuarios activos; Instagram tuvo un total de 800 millones de usuarios activos; finalmente, Twitter contó con cerca de 320 millones de usuarios activos.

El problema radica principalmente en los adolescentes, quienes mantienen una relación casi obsesiva con sus smarthphones, constantemente revisando las redes sociales en todo momento y lugar.

La mayoría de los adolescentes consideran que sus padres no entienden en lo absoluto el mundo de las redes sociales. Estos jóvenes adoptan e imitan estilos de vida en torno a las redes sociales y el Internet, desarrollando una relación un tanto tóxica con ellas. Las adoran, las necesitan y, al mismo tiempo, su uso les genera frustración y ansiedad, al tener la necesidad de acceder de manera recurrente a las mismas.

Y es que a través de las redes sociales e Internet es la manera más fácil y eficaz de construir un universo paralelo a la realidad.

El Internet es el mejor espacio en donde uno puede construir esa imagen de todo aquello que anhela ser, alterando la información, editando imágenes, actuando una vida y mostrando una apariencia lejos de la realidad.

Por ejemplo, existen los “influencers”, esto es, aquellos quienes a través de las redes sociales transmiten mensajes y son seguidos por un gran número de personas. El problema surge cuando los adolescentes, al dejarse influenciar por esas figuras públicas de las redes sociales, terminan imitándolos, pues esto gradualmente puede llevarlos a perder su propia identidad.

El acceso constante al Internet genera ansiedad, y esta ansiedad puede desencadenar ataques de pánico, baja autoestima, cansancio crónico, sensación de malestar generalizado, irritabilidad, negatividad, insomnio, auto sabotaje y hasta tendencias suicidas.

Un adolescente promedio invierte entre ocho y 15 horas en diferentes plataformas sociales, relacionándose con amigos y desconocidos por igual. ¿Cómo saber que existe un problema en el adolescente debido a la utilización de las redes sociales e Internet? Si observas las siguientes características en la conducta de tu hijo/a:

* Sus pensamientos, sentimientos y conductas son altamente influenciados por el uso de las redes sociales e Internet.

* Invierte grandes cantidades de tiempo y esfuerzo en las actividades relacionadas con las RSI.

* Muestra alteraciones en sus estados de ánimo (ansiedad, enojo) como consecuencia de involucrarse en la actividad (cambio del humor).

* Perturbación cuando es interrumpido en la actividad o se le reduce el acceso.

* Aparición de problemas con las personas que le rodean por motivo de la persistencia de la actividad o de dejar de atender sus responsabilidades en casa, en la escuela o en el trabajo.

* Suspensión de sus actividades o deberes para acceder a las redes sociales. Por tal motivo, sus responsabilidades las aplaza o las termina en un tiempo prolongado.

* Bajo rendimiento escolar como motivo de la presencia permanente en las redes sociales e Internet.

* Manifestación de irritabilidad o ansiedad excesiva cuando no hay conexión de Internet.

* Privación del sueño por mantenerse conectado en las redes sociales e Internet.

* Pensamientos y conversaciones persistentes de los temas y circunstancias que suceden en Internet.

Es innegable que las redes sociales e Internet constituyen herramientas valiosas para el constante progreso del ser humano, por tratarse de los medios de difusión de información más eficaces que en la actualidad existen.

Sin embargo, es importante aprender a utilizarlos de forma positiva, de tal manera que su uso no genere una dependencia que nos afecte a nosotros mismos, así como a nuestras relaciones personales; sobre todo en los adolescentes, quienes se encuentran en una etapa de desarrollo, pues la recepción de información sin censura alguna puede influir negativamente en su comportamiento.

Por ello, los padres no deben tomarse a la ligera la presentación de alguno de los síntomas anteriormente señalados, ya que, por más común que sea el uso de las redes sociales e Internet, su abuso puede conducir a un desequilibrio emocional, por lo que deben tomarse las medidas necesarias para evitar que el problema crezca.

Acerca del autor

Paulina Pimentel

Psicóloga, practica terapia Gestalt, es docente en la Universidad del Valle de México, y atiende niños, jóvenes y adultos en su consultorio particular. Contacto: 6621893646.

Correo Electrónico

pau.pimenteld@gmail.com

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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