Los excesos de jueces en Sonora y la corrupción - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Opinión > Los excesos de jueces en Sonora y la corrupción

Los excesos de jueces en Sonora y la corrupción

POR Luis Alberto Medina

Irene Manzo salió de la cárcel. Más de un año en prisión. Todo por una interpretación legal incorrecta de un juez en Sonora que, de un caso mercantil, de una supuesta deuda, la convirtió en un asunto penal y la castigaron. Desde el 25 de julio del 2017 se le había concedido un amparo federal 510/2017. Pero de forma lastimosa e indolente, como lo escribió Enrique Zavala en Proyecto Puente, continuó presa. La excandidata a diputada federal por el PRD, partido que la dejó prácticamente sola, debió haber salido en las siguientes 72 horas, según el análisis que hizo Zavala del caso el 11 de diciembre, pero no fue así. Estuvo nueve meses más en prisión.

A Irene Manzo se le detuvo el 3 de febrero del 2017 por el presunto delito de robo con violencia. Fue el Juzgado Primero de lo Penal quien ordenó su aprehensión. Pero la razón de su arresto fue por no pagar una supuesta deuda generada por empeñar la pantalla comercial de publicidad de la entrada Norte de Cajeme. Tampoco comprobado. De una acusación mercantil, un pleito entre particulares, se pasó a lo penal y quedó presa trece meses. Julio Cibrián la acusó de robo con violencia. Pero la historia fue que él tumbó la chapa de la oficina de la pantalla comercial y puso un candado. Apagó la pantalla. Ella lo quitó y la volvió a aprender para no quedarle mal a sus clientes. Él la acusó de robo con violencia. Y le compraron los jueces y el Ministerio Público su versión para meterla a la cárcel. No la dejaban en libertad porque, según el juez, impediría la investigación y era una persona de riesgo para la comunidad. Criterios absurdos para procesar y castigar.

Con Kasandra Gil, fue lo mismo: la encarcelaron por no saber que un play station que registraba en la casa de empeño en la que trabajaba era robado. La joven de 22 años, madre soltera, quedó ya en plena libertad: el juez retiró todos los cargos y el Ministerio Público no presentó más pruebas. Un caso que desnudó el comportamiento despótico a la hora de impartir justicia en Sonora, la cerrazón de los ministerios públicos y la miopía del juez que la consideraba también un peligro para la sociedad.

Otro caso de indignación pública es la liberación de Hermilio N. Pese a confesar que había atropellado a un ciclista, se le comprobó que iba alcoholizado y tomado al conducir, el juez lo dejó en libertad porque, según él, el Informe Policial Homologado, el primer reporte que hacen los agentes en el lugar de los hechos, decía que el accidente había sido 10 minutos antes de su detención. No coincidía la hora. Ocurre que se había dado a la fuga. Querían culpar a los municipales de su liberación, por un supuesto mal informe. Pero fue más bien una mala interpretación de la Ley para procesar al responsable de la muerte de Fernando, de 54 años. Ojo: es lo que sabemos. ¿Cuántos casos más habrá de injusticias, pruebas fabricadas y justicia a la carta, en Sonora?

Ahoga la corrupción

Estamos exactamente a dos años y medio del regreso del PRI a Palacio de Gobierno y la corrupción no sólo sigue ahí: Empeoró. Así lo dice el Inegi: Sonora encabeza las denuncias de actos de corrupción contra ciudadanos. Hay un crecimiento en la percepción de corrupción, número de víctimas y actos de corrupción.

En el 2015 el 89.6% de los sonorenses consideraba frecuente o muy frecuente la corrupción. En el 2017, se elevó a 91.5%. Estamos en el primer lugar nacional. Se acabó el discurso de las culpas. Esto incluye a funcionarios municipales, estatales y federales. Algo está fallando seriamente en el Estado que la gente no ve a las autoridades más honestas y probas. Como dice María Amparo Casar en su Anatomía de la Corrupción: el ataque es en esos pequeños trámites donde el ciudadanos se siente afectado, en las licitaciones amañadas, en el trato y resultados en ventanillas. Hoy hemos retrocedido.

Lo preocupante es que va casi la mitad del sexenio. Ojo: esto sin hablar de las severas fallas en los procesos e integración de expedientes contra exfuncionarios. Ese es otro gran tema. Al sonorense no le bastó que un exgobernador esté en la cárcel. No ve cambios en lo que le afecta directamente en el día con día. Su bolsillo sigue ahogado por la corrupción en Sonora.

Columna tomada de El Imparcial

Acerca del autor

Luis Alberto Medina es director de Proyecto Puente, noticiero en Internet. Premio Nacional de Periodismo 2014. Corresponsal nacional de Denisse Maerker en Atando Cabos.

Correo Electrónico

luisalberto@proyectopuente.com.mx

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *