La Unesco reconoce a la pizza como patrimonio de la humanidad - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Entretenimiento > La Unesco reconoce a la pizza como patrimonio de la humanidad

La Unesco reconoce a la pizza como patrimonio de la humanidad

POR Internet

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

Nápoles, paraíso de la pizza, celebró este jueves con fiestas y tajadas, el reconocimiento como patrimonio de la humanidad de ese delicioso plato italiano que ha deleitado a generaciones enteras en todo el mundo.

“Después de 250 años, ¡la pizza es patrimonio de la Unesco! ¡Felicidades Nápoles!”, clamó emocionado el pizzaiolo (pizzero) Enzo Coccia, mientras una multitud de personas vitoreaban frente a la célebre pizzería Sorbillo.

“Para nosotros es como ganar la Copa del Mundo”, confesó Gennaro Gattimolo, un fabricante de pizzas de 57 años con delantal y manos cubiertas de harina mientras repartía porciones gratis a los transeúntes.

La decisión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura de reconocer el arte de los pizzaioli como “patrimonio inmaterial” es considerada un homenaje a la cultura napolitana, a su saber combinar historia, música y talento.

Los discos de esa masa harinosa volaban por los aires en varios puntos de Nápoles mientras un grupo de los galardonados pizzaioli demostraban la propia destreza para manejarla en forma espectacular.

La histórica pizzería Brandi, en una esquina de la muy popular Via Chaia, reconocida por haber creado la pizza con tomate, mozzarella y albahaca para la reina Margarita de Saboya, también celebraba la jornada histórica ofreciendo pizzas gratis recién salidas del horno.

Pese a que era aún temprano cuando la noticia fue divulgada, familias enteras y jóvenes estudiantes se detenían para saborear porciones frescas de pizza, de las que goteaba la mozzarella derretida.

“Estoy realmente feliz. ¡En lugar de que nos conozcan por la Camorra (la mafia napolitana), nos premian por algo positivo! ¡Por algo delicioso!”, clamó Rita Rollen, una jubilada que madrugó para participar en la euforia colectiva.

En medio del bullicio típico de la capital del sur de Italia, un hombre festejaba cantando con la guitarra una vieja canción napolitana

Con esa fiesta espontánea, los napolitanos confirmaban que el arte practicado por unos 3 mil pizzaioli sigue desempeñando “un rol esencial en la vida social y en la transmisión entre generaciones”, tal como reconoce la Unesco.

“A lo largo de los siglos, el arte napolitano de hacer pizzas se ha basado en ingredientes claves: agua, harina, sal y levadura, todos excelentes productos que provienen del campo de Campania”, explicó Coccia.

Manos, corazón y alma

“Pero lo que cuenta son las manos, el corazón y el alma del pizzaiolo, esa es la magia”, agregó

El horno de leña, los ingredientes, la preparación, respetan una tradición que remonta al siglo XVI y que ha pasado de generación en generación.

Estirar la masa y rotar los discos es algo que debe hacerse “con amor y pasión, que es lo que queremos transmitir a los demás”, asegura orgulloso Coccia

Para el historiador Antonio Mattozzi, las primeras pizzerías nacieron a fines del siglo XVIII, en las tabernas, después de la llegada del tomate de América, y a pesar de haber obtenido un éxito inmediato, la pizza por muchos años no se conoció fuera de Nápoles.

Gracias a la reina Margherita la pizza alcanzó fama en el resto de Europa. En una visita a Nápoles con su marido, el rey Umberto I, en 1889, pidió probar la pizza para ganarse el corazón de los napolitanos.

Según la leyenda, la versión propuesta por el cocinero Raffaele Esposito, que incluía tomate, mozzarella y albahaca, los colores de la recién nacida Italia, la conquistó.

Esa receta de pizza, que lleva el nombre de la reina, fue cocinada de nuevo el miércoles en el mismo horno del palacio real de Capodimonte donde fue creada, ahora transformado en un museo de Nápoles.

El pizzaiolo Gino Sorbillo adelantó que está dispuesto a compartir consejos y secretos, para garantizar su autenticidad y evitar algunas “herejías” como extender la masa con rodillo o añadir piña.

“Jóvenes de todo el mundo se han puesto en contacto con nosotros para pedirnos consejos”, sostiene.

“La pizza es ahora patrimonio universal, muchos en el mundo no saben que es italiana”, lamentó el ministro de Cultura italiano, Dario Franceschini.

“Con la decisión de la Unesco se establece la verdad de una vez por todas: la pizza es un plato global, pero nació en Nápoles, en este horno”, se congratuló ante los periodistas.

Se incorpora música y artesanía

Entre las nuevas incorporaciones a la lista del Patrimonio Inmaterial de la Unesco, figuran también la artesanía en barro de la ciudad portuguesa de Estremoz, la gaita irlandesa, la música rebética griega, la peregrinación del Kumbh Mela en la India o el trabajo de los operadores de molinos de viento y de agua en los Países Bajos.

Además, el Comité también reconoció hoy la danza serbia del kolo, el carnaval de Basilea (Suiza), el “Hidrellez” o celebración de la primavera en los países de la antigua Yugoslavia, el arte vietnamita de Bài Chòi o la tradición culinaria nisma, en Malaui.

En Italia, la noticia fue recibida con gran alegría. “¡Victoria!”, exclama en Twitter el ministro de Agricultura, Maurizio Martina.

Las sesiones del Comité de esta organización de Naciones Unidas, en la isla surcoreana de Jeju, terminarán el próximo sábado.

Tomado de jornada.unam.mx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *