"Siento vergüenza, nomás pensaba en la droga"... Reyna hoy no tiene a sus hijos con ella - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Hermosillo, Reportajes Especiales > “Siento vergüenza, nomás pensaba en la droga”… Reyna hoy no tiene a sus hijos con ella

“Siento vergüenza, nomás pensaba en la droga”… Reyna hoy no tiene a sus hijos con ella

POR Elvidia Ayala

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

A los 8 años probó por primera vez el alcohol y el tabaco, a los 13 años ya era adicta a las drogas que no pudo dejar ni siquiera en sus embarazos, es parte de la vida de Reyna Guadalupe Valenzuela Corrales.

Aunque lleva 4 meses internada en un centro de rehabilitación que la ha comprometido a salir adelante, Reyna es una de las 614 mujeres que aceptó en los consultorios del Hospital Integral De La Mujer Del Estado De Sonora (HIMES) haber ingerido sustancias nocivas, arriesgando su salud y la de sus hijos.

A los 8 años fue ingresada al consumo del alcohol y tabaco por su propia madre en una fiesta navideña. A los 13 saltó a la “mota” y cristal, luego consumió coca, resistol, piedra y ‘chiva’. Actualmente tiene 25 años de edad, y 4 meses de desintoxicación.

El recuerdo de sus embarazos la avergüenza. Del primero, la droga nunca se alejó y para conseguirla se prostituía. Del segundo, consumió hasta los dos meses, antes de ser recluida en el Cereso I por violencia intrafamiliar.

La mujer proviene de una familia donde el consumo de drogas es el problema central. Su padre falleció en un choque automovilístico cuando iba en busca de la sustancia y su madre, también la consumía en la infancia de Reyna.

Logró estudiar hasta tercero de educación primaria, ya que tuvieron que huir porque el sistema DIF buscaba a Reyna y sus hermanos por las condiciones en las que vivían.

Sin educación, con problemas familiares y pobreza, la mujer encontró en las drogas el mejor anestésico. Bajo sus influjos, se alejaba del dolor físico y mental. Sin importar que en su vientre se desarrollará una nueva vida.

“Siento vergüenza por haber hecho lo que hice, porque le hice mucho daño a mi familia y mis hijos. Me da vergüenza decirlo, no es un orgullo, pero yo si le hice mucho daño a mi familia… Nomás pensaba en la droga. No tenía fin. Sentía que si dejaba la droga me iba a morir”, relató.

Los hijos de Reyna, Jesús que actualmente cuenta con 8 años de edad y Natalia de 4, no presentaron ningún problema de salud al nacer.

Pero, en el caso de Jesús, Reyna siguió con el consumo de drogas durante y después del embarazo. Mencionó que al darle pecho, se drogaba. La acompañaba a todos lados, incluso cuando se prostituía.

El pequeño se encuentra en la casa hogar Unacari desde los 3 años de edad. Tiempo en el que Reyna lo ha dejado de ver.

Con respecto a Natalia, desde que nació se la entregó a su padre. Mientras que Reyna cumplía la condena de dos años y 4 meses. La relación entre ellas es más cercana, aunque la menor llama a su madre por su nombre y la ve cada mes.

Actualmente, la joven madre busca acudir a un seminario de la iglesia cristiana, en la que se ha refugiado. Y a futuro, mencionó que quisiera ser una Licenciada en Derecho para apoyar a madres que se encuentran en conflictos.

 

COMENTARIOS

1 Comentario

  • Natalia Maldonado Cota dice:

    Hemos iniciado un taller de sanidad interior con Reyna y sus compañeras en la Casa de restauración donde está pasando su proceso de rehabilitación y restauración, para ser reinsertadas a la familia y a la sociedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *