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Concesiones de transporte urbano… a perpetuidad en Sonora

Alfonso López Villa

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Mucho se ha escrito y dicho de las concesiones de transporte urbano en Sonora, concesiones que se otorgaron en un ambiente de poca transparencia en una época donde la misma transparencia era un tema que causaba risa entre los funcionarios encargados de decidir quién se quedaba con una concesión y quién no.

Hoy los tiempos han cambiado en cuestión de transparencia, ahora sólo se ríen en lo oscurito, simulando una transparencia que está muy lejos de cumplir con los estándares que la misma ley enmarca en su contenido.

La ley de Transporte del Estado de Sonora tiene un procedimiento de otorgamiento de concesiones para el transporte en sus diferentes modalidades, entre otras cosas; la convocatoria debe ser publica y ahí se acaba el corrido, porque la decisión de quien es acreedor o no es acreedor de una concesión es tomada en lo oscurito por lo que los tiempos no han cambiado para nada, no importando el partido que se encuentre en el poder.

Ser propietario de una concesión, documento que es sólo un papel, le da derecho de por vida al poseedor de tener una renta a perpetuidad.

En Sonora, las concesiones de transporte se pueden traspasar o heredar y no tienen vencimiento, esto en cristiano quiere decir que una concesión es a perpetuidad, o hasta el día del juicio final.

Traspasar una concesión es muy común, no obstante, significa que el traspaso no es gratis. Tiene un precio, lo deciden entre los mismos concesionarios y pueden llegar hasta el millón de pesos.

Ese millón de pesos que pagó una persona para ser concesionario busca recuperarlo lo más rápido posible, ya sea vía tarifa o vía subsidio.

El usuario de transporte no tiene absolutamente nada que ver en el negocio de compra-venta de concesiones, pero es al final del día es quien tiene que pagar ese millón de pesos.

Revocar una concesión es meramente imposible por todos los recursos que la misma Ley de Transporte les da a los concesionarios para evitarlas.

Dos ejemplos: en Obregón existen 400 concesiones, pero nada más circulan 180, ¿por qué menos de la mitad?, El Consejo “Ciudadano” decidió que sólo eran necesarios 180 camiones para ofrecer el servicio, según lo publicado en el Boletín Oficial del 7 de julio del 2017.

Pero concesionarios de esas 400 concesiones reciben su renta mensual, todo con cargo al usuario, cortesía del Consejo “Ciudadano” de Transporte.

En Hermosillo existen 452 concesiones, únicamente circulan 300. El caso Hermosillo es muy particular porque el Consejo “Ciudadano” les pide a concesionarios que trabajen 377 según el Boletín Oficial -ya citado-, y en un claro acto de rebeldía incumplen con el mínimo requerido. Aun así, sin cumplir, exigen que se les pague el subsidio correspondiente.

Conclusión

Es difícil y sinuoso el camino para poder revertir el sistema que por décadas ha dañado la calidad de vida de miles de sonorenses.

Soluciones hay muchas, lo que no hay es voluntad política para hacer las cosas en beneficio de al menos 500 mil sonorenses y solo se protege cuando mucho a 500 concesionarios.

Acerca del autor

Alfonso López Villa es representante de Vigilantes del transporte A.C.

Twitter

@vigiadeltrans

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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