¡Viva Trump! - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Opinión > ¡Viva Trump!

¡Viva Trump!

POR Antonio Quintal Berny

Columna A toro pasado

Pese a todos los pronósticos hechos a conciencia por muchos ilustres y no tan ilustres analistas, como yo; pese a lo antipático, grosero, prepotente, misógino y racista que siempre se ha mostrado y por un obsoleto y cuestionado sistema electoral, Trump ganó la elección y esta semana asume la presidencia de Estados Unidos y con ello, el poder más grande que una persona puede tener en la tierra.

El presidente Trump es un mandatario que afirma que no tiene por qué gastar dinero de los contribuyentes americanos para defender a los árabes y para ser el policía del mundo; es un líder que busca crear más empleos en suelo americano para sus compatriotas, antes de revalidar un tratado que ha probado beneficiar más el empleo en el país vecino; es un dirigente que sabe el costo social y de seguridad que representa para sus compatriotas la migración ilegal y que decide solucionarla con un simple muro, que afirma no le costará a los gringos.

Es un presidente que cancelará el programa Obama Care porque ha encarecido los servicios médicos para quienes trabajan y los ha regalado a los desempleados e ilegales. Es un presidente que elevará los impuestos a las empresas que invierten en México o China a cambio de jornales baratos, para vender sus productos en Estados Unidos en condiciones preferentes y haciéndose más ricas.

Su lema de campaña, “Make America great again”, Hagamos grande a Estados Unidos otra vez, es un mensaje sólido para sus compatriotas, un mensaje de fortaleza y poder, que hace muchos presidentes no oían los americanos. Cualquier persona quiere sentirse más poderosa y más rica, porque todos tenemos un lado egoísta. Trump le ha hablado a ese lado íntimo del americano y lo ha escuchado, le ha creído y está con él.

Trump ha hecho que el americano se sienta orgulloso, seguro y confiado que su futuro será, indudablemente, mejor que el pasado; ha logrado posicionarse como un líder, como un pastor, como un jefe que hará lo que tenga que hacer para que Estados Unidos sea grande otra vez. Nuestros vecinos saben que Trump es una persona diferente pero exitosa, piensan que puede ser transa, pero que es efectivo.

Confían en el empresario que ha logrado colarse al club de los más ricos del mundo, que vive ya en la opulencia por mérito propio y por el uso de recursos públicos; están seguros que no robará y que, por ser un empresario exitoso, será poderoso y despiadado al negociar en el mundo a favor de ellos.

¡Cómo me gustaría tener un presidente así!

Un presidente resuelto, con agallas, creativo, sensible, que me hiciera sentir protegido, que me asegurara un mejor futuro, que me hiciera sentir que tengo un líder que, ¡de veras!, procura que me vaya bien.

Un presidente que no viviera en el oropel oficial y que lo exhibe la revista ¡Hola!, cual si fuera casa imperial europea; un presidente que no tuviera cola que le pisen como la Casa Blanca, de clara y corrupta adquisición.

Me gustaría tener un presidente líder de un equipo de gente sencilla, honesta y experta en la cartera que maneja, no rodeado por una banda de saqueadores, inútiles e ineptos que se han enriquecido generosa y groseramente solo por ser sus cuates.

Me gustaría tener un presidente que hable claro, no con palabras huecas de ideas vagas, que lea, que vea a los ojos y que mande mensajes fuertes, sólidos, sencillos y creíbles; y que logre resultados que nos beneficien a todos.

Un presidente que se comprometa con el pueblo y que, de verdad, busque su mejora, que se preocupe por sacar de la pobreza extrema a más de la mitad de los mexicanos que viven en ella; que le de vergüenza que más del 60% de la actividad económica del país sea informal; que no duerma porque ya el número de ninis sobrepasa los 10 millones de todas las edades, que no encuentran un empleo, aunque sea con el salario mínimo, que no alcanza para nada; que le moleste que nuestros niños tengan el más pobre desempeño académico de todos los países de la OCDE y haga todo para revertirlo.

Me gustaría tener un presidente que me de buenas noticias y mejores esperanzas, como Trump, que quiere hacer grande a Estados Unidos otra vez.

En fin, me gustaría tener un presidente que me dijera que hará a México grande por primera vez, en vez de tratar de explicar, cantinfleando, por qué todo está saliendo mal y otra vez, para variar, que tenemos que “apretarnos el cinturón” mientras en Los Pinos se arraiga la insensibilidad e incompetencia para que la fiesta continúe, como en Disneylandia.

¡No se vale!

Trump podrá ser patán, pedante y grosero, pero tiene claro que quiere un mejor país para nuestros vecinos; tal vez se equivoque y tenga que recular; pero es mejor internar y fallar, que errar y justificarse.

¡Viva Trump! Él sí quiere hacer mucho por su gente y por su país.

Acerca del autor

Antonio Quintal Berny es socio-director de WB Solutions, Talento en Movimiento; ha sido director general del Tecnológico de Monterrey, Campus Sonora Norte; rector de UVM y UNO, subsecretario de Fomento Industrial y director general de Copreson; es conferencista, expositor y facilitador en congresos, seminarios y talleres en México y otros países y profesor en varias universidades de cursos en administración e ingeniería en profesional y posgrado.

Correo Electrónico

aqberny@hotmail.com

Twitter

@aqberny

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

COMENTARIOS

1 Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *