No me llames feminazi sólo por mi autoestima - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Opinión > No me llames feminazi sólo por mi autoestima

No me llames feminazi sólo por mi autoestima

POR Erika Tamaura

El poder de una cumbia en la era del share.
En la actualidad se comprenden y defienden mejor
los derechos humanos de las mujeres y las niñas,
pero todavía es necesario que estos se vuelvan una realidad
para todas las mujeres y todas las niñas.
Sin discriminación. Sin violaciones. Sin excepciones.
-Beijing20.unwomen.org

Vi el video en mi perfil de Facebook. Y es que conozco a su esposa. Yo estaba de vacaciones y dije: lo veo más tarde. Luego, lo vi de nuevo pasar frente a mí, y de nuevo, una vez más compartido por mis contactos y de pronto empiezo a ver en Twitter notas de los principales medios de comunicación, a nivel internacional, hablando de ese video al que no le di play desde el primer momento.

Es que uno se acostumbra a todo lo que tenga la palabra feminista. Escucho la cumbia en este momento titulada: Feminazi.

La autora es Renee Goust, y he estado conversando con ella sobre su percepción del impacto que ha tenido esta pieza y sus razones, más allá de las obvias señaladas por las agendas internacionales del mundo.

El término “Feminazi” fue instituido por el republicano de ultraderecha Rush Limbaugh en 1992, para describir a las mujeres que en ese momento luchaban por el derecho a decidir sobre su sistema reproductivo y su cuerpo.

“Me han llamado machorra, zorra y he recibido amenazas por la pieza. Creo que esa es la razón por la que muchas mujeres dicen que no son feministas o no defienden sus ideas, porque tienen miedo a recibir estos insultos o a quedar mal con los hombres que tienen estas ideas. La palabra feminazi la escucho constantemente y a veces de gente altamente educada, con maestrías y doctorados. Y no soy la única”. Comentó Reneé en entrevista para Verne, de El País.

12642588_10154025630612722_5073468077054301830_n

Renee nació en Tucson, Arizona, Estados Unidos y creció en Nogales, Sonora, México. De niña cruzaba la frontera a diario para estudiar en el primer mundo e inició sus estudios de piano a los 9 años de edad, aprendió a tocar guitarra de forma autodidacta a los 14 años y estudió canto en la Universidad de Guadalajara.

Su formación bilingüe y bicultural de nacimiento despertó en ella el interés por otros idiomas, así que estudió francés e italiano en el extranjero.

Goust ha producido dos Extended Plays digitales: Grayscaled con piezas acústicas de corte sombrío, y Disarming Void un álbum de post-rock instrumental y poesía spoken word.

Ha compartido su música en escenarios de los Estados Unidos, México, y Francia.

Su trabajo actual integra valses, baladas y por supuesto las rancheras, pasando por el pop acústico, el rock, el huapango y la cumbia.

Sus letras son introspectivas y reflexivas, tocando también temas como la equidad de género, justicia social, amor y desamor.

Renee producirá su próximo material discográfico durante el Otoño del 2016. La esposa de Renee se llama Astrid, maestra en Ciencias Sociales, sonorense, con una inteligencia y compromiso para el desarrollo cultural envidiable.

Renee ha puesto con esta cumbia, el debate de nuevo en la mesa sobre un tema que no es sencillo ni tibio. Más bien, creo que a veces algunas de nosotras le sacamos la vuelta por comodidad o miedo.

Y es que seamos sinceras, si en el mundo hay personas que no comprenden totalmente la lucha por los derechos de las mujeres, en México, en Sonora, la cosa se pone aún más caliente. Y a veces, más que los hombres, somos las mismas mujeres las que nos metemos en pleitos complicados por comprender de lo que realmente se trata esto que la cumbia Feminazi nos plantea en la cara.

Mientras termino de escribir ya escuché la cumbia tres veces en mis audífonos. En cada una de ellas escucho nuevas formas y recuerdo cuando a mí me pasó algo parecido, alguna vez que defendí mi postura ¨feminista¨ frente a alguien.

Era una persona con altos estudios precisamente como menciona Renee. Se me había olvidado. Tal vez me amedrenté y dudé. Porque el miedo, miedo de que yo no estuviera en lo correcto, miedo porque tal vez mis argumentos no eran del calibre de los que me enfrentaban… el miedo es la mejor arma para ganar una batalla. Y el miedo afectó mi autoestima. Caí en la trampa. Muchas lo hemos hecho.

Pero precisamente la frase que cierra la cumbia es: No me llames feminazi, no, sólo porque mi autoestima ya te amenazó.

Co3_VdbXEAUVHr2.jpg-large

El video se publicó el 27 de julio en el Facebook de la artista y, hasta el día de hoy, se ha reproducido más de 200 mil veces, ha sido compartida por más de 5 mil usuarios nacionales e internacionales.

El efecto que está logrando esta cumbia, no sólo es sobre un tema de interés común como lo son  los derechos de la mujer, sino de cómo los mecanismos de difusión para una causa, pueden lograrse a través del poder de la réplica uno a uno. Y ese, es el modelo que hemos subestimado. Las grandes peleas, más que masa muscular, requieren un ágil juego de pies. Gracias por recordarnos eso Renee.

Puedes seguir a Renee Goust en sus redes sociales: Facebook https://www.facebook.com/reneegoust/videos/10154442090832722/ y Twitter https://twitter.com/ReneeGoust

Erika Tamaura es maestra en Gestión Cultural con especialidad en Patrimonio por la Universidad de Barcelona. Impulsora del movimiento blogger en Sonora. Académica en la Licenciatura de Gestión y Desarrollo de las Artes del Instituto Tecnológico de Sonora. Consejera en ISCradio. Consultora de proyectos y colaboradora de Proyecto Puente. www.erikatamaura.com @erikatamaura

Acerca del autor

Erika Tamaura es maestra en Gestión Cultural con especialidad en Patrimonio por la Universidad de Barcelona. Impulsora del movimiento blogger en Sonora. Académica en la Licenciatura de Gestión y Desarrollo de las Artes del Instituto Tecnológico de Sonora. Consejera en ISCradio. Consultora de proyectos y colaboradora de Proyecto Puente.

Correo Electrónico

erika.tamaura@gmail.com

Twitter

@erikatamaura

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *