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Hermosillo a fuego directo

POR Felipe Mora Arellano

El jueves 3 de marzo, temprano en el noticiario Proyecto Puente (PP) se informaba y comentaba sobre el incendio de otro puente, el de bulevar Morelos y Periférico Norte. La noche anterior el fuego consumió y destruyó la fachada central de la torre de ese distribuidor vial. Se trataba de un “hecho” al que el periodista y conductor de PP quería encontrar una explicación, es decir, verlo como suele verse desde las ciencias sociales, como un . Reportera, vecinos y gente en las redes no cesaban de comentar lo ocurrido y de dar cuenta del “hecho y del suceso”.

Pero qué mejor que entrevistar al jefe del Departamento de Bomberos (JDB) de quien se esperaba hablara del “hecho” y del “suceso”. Aunque se dice que hablando se entiende la gente, JDB y conductor de PP parecían hablar de cosas distintas. El primero dio cuenta del “hecho” y atosigado por el segundo, quien quería que hablara del “suceso”, el JDB lo hizo en términos técnicos, según dijo. Así, para él, el “suceso” fue el “fuego directo”.

Algo o alguien generaron temperatura, quizá sobre basura, provocando el fuego que alcanzó la fachada central. El conductor de PP no se sintió satisfecho con la respuesta y el JDB no fue más allá del término técnico argumentando que era otra instancia -la PGJ- la que tenía que investigar y calificar el “suceso”.

Pero la entrevista que iba y venía entre “hecho y suceso”, giró para abordar la relación entre “suceso-suceso”. Así que la entrevista se centró en el tiempo de llegada de los bomberos al sitio del incendio. La fachada fue consumida por el fuego porque los bomberos tardaron en llegar; de haber sido puntuales la fachada seguiría en pie. Es decir a un “suceso” antecedía otro “suceso”.

Las cuentas no daban entre saber y no saber la exactitud de la llamada que reportó el “hecho” y el tiempo que les llevó a los bomberos en llegar al lugar del “hecho”. Fue así que los radioescuchas a través de Whats App and Twitter no dejaban de enviar sus mensajes cuestionando el servicio de bomberos, los impuestos que se pagan, la descoordinación entre los bomberos y la policía de tránsito, el comportamiento de los conductores que dilató la llegada puntual de los bomberos porque tomaron al “hecho” como un espectáculo que había de ser grabado y momento ad hoc para tomarse selfies, etcétera.

En algún momento de la entrevista, el conductor de PP lanza una atrevida pregunta al JDB que le dio un nuevo sentido al “suceso”: ¿se había recibido una orden de autoridades superiores para no acudir a tiempo al puente por tratarse de una obra del gobierno anterior? Es decir, preguntar si había habido una intención tanto del “hecho” como del “suceso”. La respuesta del JDB fue, obviamente, no. Y de nuevo continuó la discusión de si el “hecho” fue intencional o no. Es decir si hubo una mano negra que llevó el fuego directo debajo del puente.

Una entrevistada, vecina del lugar, dijo que bajo el puente había malvivientes y mendigos. Surgió entonces otro “suceso” sobre el “hecho”: que ellos pusieron fuego directo sobre basura con la intención de cocinar o calentarse para protegerse del frío matinal. De ahí se desprende que ellos provocaron el incendio pero no con la intención de quemar la torre, siendo otro el sentido de su acción.

Sin embargo, otras líneas de “sucesos” hablaron de una provocación intencional del “hecho” atribuyéndolo a un sentido político. Alguien vería en ello la teoría del complot. Suelen preguntarse: ¿cómo explicar la serie frecuente de incendios ocurridos en la ciudad, desde la puerta de la Catedral hasta los predios llenos de maleza? A esto añaden otros “hechos” como los homicidios, robos y asaltos que tan seguido ocurren.

Es preciso estudiar detenidamente tantos “hechos” que están sucediendo ocurriendo con el fin de encontrar alguna explicación y si existe relación entre ellos. Sin embargo, conviene que las autoridades correspondientes hagan su parte investigando puntual y de manera expedita tantos “hechos” (y no sólo castigar a los culpables sino evitar su ocurrencia) que para el común de los mortales parecen “sucesos” que muestran cómo el fuego directo a la anomia, la degradación social o la incapacidad de gobernar.

Felipe Mora Arellano es profesor de tiempo completo del Departamento de Sociología y Administración Pública de la Universidad de Sonora. fmora@sociales.uson.mx

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Felipe Mora Arellano es profesor de tiempo completo del Departamento de Sociología y Administración Pública de la Universidad de Sonora.

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