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Obedecer a la casualidad: El viaje del elefante

Erika Tamaura

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Refracción es una columna sobre periodismo, cultura y atardeceres en Sonora.

“… Supongo que peor
que no haber milagros
es encontrarse
con un milagro fallido.”

-José Saramago.

Enfrentémonos usted y yo. Aquí y ahora. Pongamos nuestras cartas en la mesa sobre el tema de la casualidad. Dígame que eso que le acaba de pasar fue obra del destino. Dígame que usted controló aquél evento que recién le sucedió. Por mi parte, tengo meses tratando de descubrir cómo es que una decisión mía afecta el curso de mi historia personal (y de otros) o bien, “lo que sucede es lo que debía pasar por que todo responde a un plan fuera de nuestro alcance”. Hábleme. Saque su mejor defensa del tema. Estoy tomando antibiótico por eso no tengo una copa aquí para el debate, pero a mi lado en la mesa de noche tengo mi taza de té de tizana. Le escucho. Hábleme.

Aristóteles finaliza en su libro “Los segundos analíticos” con el modo en que la mente humana llega a conocer las verdades básicas o premisas primarias o primeros principios, los cuales no son innatos, ya que es posible desconocerlos durante gran parte de nuestra vida. Tampoco se pueden deducir a partir de ningún conocimiento anterior, porque entonces no serían primeros principios.

El filósofo afirma que los primeros principios se derivan por inducción, de la percepción sensorial, que implanta los verdaderos universales en la mente humana. De esta idea proviene la frase aquella de que «nada hay en el intelecto que no haya estado antes en los sentidos» o bien, para los aficionados al latín: Nihil est in intellectu, quod prius non fuerit in sensu.

Tengo un libro. Lo compré por chiquito y por mono. Se llama el Viaje del Elefante, de Saramago. Lo compré porque pensé que esa lectura me iba a relajar un poco, sucedió todo lo contrario. Hace como dos años que lo leí. Soy muy difícil para las novelas. No me gustan. Soy más de cuentos cortos o poesía. Pero este libro es algo curioso.

El libro de “El viaje del elefante” es una historia real, sobre la aventura de un elefante que atravesó media Europa por el capricho del Rey de Portugal Juan III, que decidió regalárselo a su primo, el archiduque Maximiliano de Austria. Saramago estaba en un restaurante austriaco llamado “El elefante” donde se fijo en unas pequeñas esculturas puestas en fila de derecha a izquierda cuando descubrió la historia y entonces decidió contarla.

Saramago narra cómo se configura una gran orquesta de personas para atender las necesidades del elefante en movimiento rumbo a ser obsequiado. Voy a pecar de spoiler: el elefante muere al final. Muere y sus patas delanteras son usadas para depositar bastones y paraguas a la entrada del palacio.

Ahora, dígame de nuevo: ¿Casualidad? ¿Capricho? ¿Decisiones? ¿Destino? ¿Somos el elefante? ¿Somos el sequito que peregrina para asegurarse que el elefante llegue a su lugar para ser obsequiado? ¿Somos el que regala? ¿Somos el que acepta el regalo? Al final del día, yo pienso que lo que crees es lo que eres.

El principio de causalidad es un principio clásico de la filosofía y la ciencia, que afirma que todo evento tiene una causa. Las cosas no ocurren de manera aislada, sino que unas están ligadas a otras en un proceso de interacción. Unas cosas suceden a otras, y con frecuencia en el mismo orden. Pienso igual que usted: “Si no hubiera hecho esa llamada”, “Si no hubiera abierto la puerta”, “Si hubiera esperado un poco más para proponer ese proyecto en un mejor momento…”

A los primeros sucesos en una relación los llamamos causas, y a los segundos efectos. El principio de causalidad es un principio fundamental de la investigación científica, suponiendo que la mejor forma de entender y explicar algo es conocer las causas, porque por un lado podemos prevenir y por otro controlar los efectos. La palabra efecto, tiene una gran cantidad de significados, ligados muchos de ellos a la experimentación científica, porque su significado principal indica que efecto es aquello que se consigue por virtud de una causa o el fin para que se hace una cosa. La relación que existe entre causa y efecto se llama causalidad.

Tengo una funda para mi teléfono que es una elefante hindú. Una de las fotos que más me gustan es la “Dovima con elefantes” pieza de uno de los padres de la fotografía de moda Richard Avedon tomada en 1955. Para su tiempo, fue un ejercicio sorprendente para la época. Dorothy Virginia Margaret Juba, posó de forma exquisita al lado de dos elefantes del Cirque D´Hiver con un traje histórico: un hermoso vestido negro que fue el primero que Yves Saint Laurent diseñó para el imperio de Christian Dior. La casa Christie´s subastó la fotografía en París en el 2010 por 841,000 euros. Copias de la foto se encuentran en el MOMA y en el MET.

¿Sabían ustedes que hay un Festival Internacional de Cine sobre los elefantes? Oh si, lo hay. Miren:

Lo organiza el Jackson Hole Wildlife Film Festival y la Secretaría de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), como parte del programa del Día Mundial de la Vida Silvestre en 2016 para aumentar la conciencia mundial de los diversos desafíos que enfrentan los elefantes africanos y asiáticos. Los ganadores serán anunciados el 3 de marzo, el Día Mundial para la Naturaleza. el tema del 2016 es sobre “El futuro de la vida silvestre está en nuestras manos.” Pueden consultar todo lo referente al mensaje de la ONU sobre el movimiento en este enlace: http://www.un.org/es/events/wildlifeday/

¿Por qué quise hablarles de elefantes y casualidades? Porque hoy es 3 de marzo, día de la naturaleza, cuya página web me llevó al Festival del Elefante, lo cual me recordó el libro que leí, y que al estar buscando una foto en mi Instagram de la portada para enseñárselos a ustedes, ví una foto mía de dónde estaba hace tiempo más o menos en estas fechas. Qué curioso no… lo que son las cosas y las elecciones que uno hace… ¿de verdad será que nosotros elegimos oiga? ¿O será que somos un elefante que peregrina para ser obsequiado a su destino?
Les abrazo.

*Erika Tamaura es Maestra en Gestión Cultural con especialidad en Patrimonio por la Universidad de Barcelona. Alumna de Ángel Mestres. Estudios en Relaciones culturales Internacionales por la Cátedra UNESCO de Políticas Culturales de la Universitat de Girona y la Organización de Estados Iberoamericanos. Editora y columnista de temas de arte, cultura y estilo de vida. Impulsora del movimiento blogger en Sonora. Académica en la Licenciatura de Gestión y Desarrollo de las Artes del Instituto Tecnológico de Sonora. Consejera en ISCRADIO canal por internet del Instituto Sonorense de Cultura. Consultora de proyectos y Colaboradora residente de Proyecto Puente desde 2011. www.erikatamaura.com
Twitter: @erikatamaura

Escucha el #CapuccinoPodcast de Erika Tamaura de esta semana producido por ISC Radio, canal del Instituto Sonorense de Cultura aquí:
http://mx.ivoox.com/es/cappuccino-radio-feb29-2016-audios-mp3_rf_10617729_1.html

Acerca del autor

Erika Tamaura es maestra en Gestión Cultural con especialidad en Patrimonio por la Universidad de Barcelona. Consultora de proyectos de desarrollo y comunicación cultural. Colaboradora de Proyecto Puente.

Correo Electrónico

erika.tamaura@gmail.com

Twitter

@erikatamaura

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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