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Día Mundial del Alzheimer

POR Dr. Francisco Javier Muro Dávila

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Enfermedad de Alzheimer (EA): es una enfermedad progresiva e irreversible que afecta al cerebro, es la causa más común de demencia y se caracteriza por pérdida progresiva de la memoria y un progresivo deterioro de las actividades básicas de la vida diaria y cambios de conducta (Guía de Práctica Clínica IMSS-393-10).

Demencia: es un trastorno neurológico con manifestaciones neuropsicológicas y neuropsiquiatrías que se caracteriza por una perdida adquiridas de habilidades cognoscitivas y emocionales de suficiente severidad para interferir con el funcionamiento social, ocupacional, o ambos.

Los aspectos cognitivos implicados son los procesos mentales como la percepción, la memoria o el lenguaje.

El 21 de septiembre es el Día Mundial del Alzheimer 2017, por ello las asociaciones de enfermos y familiares de Alzheimer, como servicios enfocados en ayudar a estas personas afectadas, organizan distintos eventos para sensibilizar a la sociedad sobre el Alzheimer. Además de desarrollar una campaña de prevención contra la EA, este año el lema es “Sigo siendo yo”.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud:

* En el mundo entero hay unos 47 millones de personas que padecen demencia, y cada año se registran 9,9 millones de nuevos casos.
* La enfermedad de Alzheimer, que es la causa de demencia más común, acapara entre un 60% y un 70% de los casos.
* Aunque afecta principalmente a las personas mayores, la demencia no constituye una consecuencia normal del envejecimiento.
* La demencia es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores en el mundo entero.
* La demencia tiene un impacto físico, psicológico, social y económico en los cuidadores, las familias y la sociedad.
* Se calcula que entre un 5% y un 8% de la población general de 60 años o más sufre demencia en un determinado momento.

En México aproximadamente dos millones de personas están afectadas por la enfermedad de Alzheimer de acuerdo con un estudio realizado por el Laboratorio de Investigación Sociomédica del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN).

Factores de riesgo: edad avanzada, ser mujer, tener familiares de primer grado con demencia por enfermedad de Alzheimer, presencia de enfermedades conjuntas como (diabetes, hipertensión, dislipidemias, enfermedad vascular cerebral), depresión, deterioro cognitivo se han relacionado con una mayor probabilidad de desarrollar demencia.

Prevención: algunas investigaciones muestran una relación entre la aparición de deterioro cognitivo y factores de riesgo comunes a otras enfermedades no transmisibles, como la inactividad física, la obesidad, las dietas desequilibradas, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol, la diabetes y la hipertensión. Otros factores de riesgo modificables son la depresión, el bajo nivel educativo, el aislamiento social y la inactividad cognitiva.

El diagnóstico de demencia es esencialmente clínico y se basa en la comprobación de la existencia de un deterioro cognoscitivo múltiple adquirido que afecta predominantemente la memoria, alterando la vida social, familiar y laboral del individuo. Los datos clínicos son variables de acuerdo a la etapa de la enfermedad.

Primera etapa la EA se caracteriza por: Olvido de eventos completos, incapacidad para recordar efectivamente, perder cosas con frecuencia o colocarlas en lugares inusuales, dificultad para memorizar la fecha, olvido del nombre de las cosas; dificultad para iniciar una conversación; desmotivación; animo disminuido; tristeza; desinterés; irritabilidad; impulsividad y alteración visoespacial; trastorno del sueño y apatía.

En la segunda etapa: Psicosis; desinhibición; apatía; agitación, agresividad.

La tercera etapa revela datos de daño cortical específicamente en hipocampo, manifestándose con: Incontinencia urinaria e intestinal; trastornos en la alimentación; pérdida de la autonomía e independencia y de la expresión facial.

Es importante considerar la presencia de condiciones médicas que pueden ser causas reversibles de demencia como las enfermedades vasculares, hipotiroidismo, deficiencia de vitamina B12, alcoholismo, neurosífilis, hipocalcemia e Infección por Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), otras deficiencias del Sistema Nervioso Central (SNC).

Pruebas diagnósticas: No hay evidencia suficiente para determinar el padecimiento por estudios de laboratorio rutinario, se utilizan pruebas neuropsicológicas especialmente en los pacientes donde la demencia no es clínicamente obvia, como el Mini Mental (MMSE), estas pruebas Neuropsicológicas han demostrado ser superiores que los estudios de imagen, suelen ser más efectivas para diferenciar los estadios de deterioro cognitivo y demencia.

También basado en el conocimiento de cómo la enfermedad se instala y evoluciona progresivamente durante años antes de los primeros síntomas, se utilizan herramientas como la imaginología que permiten medir de forma cada vez más precoz las “placas” seniles o depósitos de péptidos beta amiloides en el cerebro o la acumulación anormal de la proteína Tau en las neuronas.

Igualmente se realizan pruebas sanguíneas para diagnosticar o detectar precozmente la enfermedad. Se basan en los biomarcadores vinculados a la predisposición genética, proteínas o enzimas.

No hay cura para este padecimiento, sólo tratamientos para los síntomas con el objetivo principal de disminuir la progresión de la enfermedad en la que se incluye:

a) Preservar la cognición, capacidad funcional de actividades básicas de la vida diaria e instrumentales.
b) Minimizar las alteraciones de la conducta.
c) Evitar el colapso del cuidador y el riesgo de institucionalización.

Los fármacos incluidos en el manejo de la demencia Alzheimer son:
* Inhibidores de la acetilcolinesterasa (IACE): Recomendadas para el manejo de la demencia leve a moderada.
* Los antipsicóticos convencionales y atípicos cundo presentan agitación.
* Cuando presentan síntomas depresivos se recomienda antidepresivos.

Tratamiento no farmacológico. La estimulación cognitiva es una estrategia que debe ser incorporada en los pacientes con demencia. Actividades recreativas deben ser incorporadas en el manejo del paciente con demencia para mejorar el bienestar y la calidad de vida del paciente.

Los cuidadores primarios informales deben recibir entrenamiento para instrumentar las diferentes intervenciones de apoyo al paciente con demencia.

Consulte a su médico.

Referencias
1.- Diagnóstico y Tratamiento de la Demencia tipo Alzheimer, guía de Referencia Rápida
2.- https://www.sdpnoticias.com/tecnologia/2012/09/19/en-mexico-2-millones-de-personas-padecen-alzheimer
3.- Demencia, Organización Mundial de la Salud.

Acerca del autor

Dr. Francisco Javier Muro Dávila es médico cirujano por la UNAM (Ced. Prof. 471325, Reg. SSA 58351), maestro en Salud Pública, ESPM-SSA (Ced. Prof. 026403 SEC-Sonora), presidente de la Federación Médica de Sonora, A.C., y subdelegado médico de lssste, Delegación Sonora.

Correo Electrónico

fj_muro@hotmail.com

Twitter

@MUROFJ

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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