Lamenta arquitecto del "Reloj de Hermosillo" abandono y olvido de su obra - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Hermosillo > Lamenta arquitecto del “Reloj de Hermosillo” abandono y olvido de su obra

Lamenta arquitecto del “Reloj de Hermosillo” abandono y olvido de su obra

POR Priscila Cárdenas

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

Segunda parte

Si le preguntan a Fernando Landgrave Gándara qué siente cada que pasa por el bulevar Rodríguez y ve que el reloj que diseñó en 1997 está descompuesto, responde sin pensarlo: tristeza.

“Me da tristeza porque los arquitectos agarramos cariño a las obras y proyectos que hacemos, desgraciadamente se politizó y se canalizó a descontento, los políticos que vinieron por uno y otro motivo no quisieron ni tocarlo”, dijo.

El arquitecto tenía 46 años de edad cuando realizó los planos del proyecto original que incluía una plaza y áreas verdes, obra que nunca se llevó a cabo por instrucciones del Ayuntamiento.

“La propuesta era más amplia, hacer una plaza en donde estuviera como elemento principal el reloj y la gente pudiera convivir ahí porque unía al Gimnasio del Estado”, recordó.

En sus archivos todavía guarda unas hojas engargoladas que muestran un proyecto titulado “El Reloj de Hermosillo”, con fecha de abril de 1997, que fue cuando lo llamaron a participar en el proyecto.

“En abril de 1997 nos deben de haber invitado, elaboramos los planos constructivos y calculo que empezamos en julio, había que terminar antes de septiembre”, mencionó.

Primeros planes del proyecto

Explicó que la única indicación que recibió fue ponerle base a una carátula suiza de la marca Omega modelo Constellation que el municipio ya había adquirido.

Junto con el proyecto le pidieron que analizara cuál sería el mejor lugar para ponerlo, pues inicialmente estaba planeado para el bulevar Morelos.

“En aquel entonces había que mover la estatua de Morelos, no iba a ser muy buena su visibilidad, por el tamaño y las dimensiones que querían”, destacó.

Fue en junio cuando empezaron a elaborar la base y poco antes de colocarla recibieron la noticia que no se podría construir una plaza entre las calles Juárez y Nayarit.

¿El motivo? según el arquitecto la sociedad hermosillense de 1997 estaba en contra de bloquear vialidades, pues asegura que a diferencia de hoy que los fraccionamientos y las cerradas son una tendencia hace 20 años el tema ocasionaba “grilla”.

Esto provocó que tuvieran que hacer adaptaciones como suspender la edificación de la plaza y construir únicamente la base metálica del reloj y sus alrededores.

“No me correspondía a mí definir prioridades de Municipio, yo sí considero que es importante que las ciudades tengan elementos urbanísticos que ayuden a que el ambiente sea más agradable, la convivencia y la vista”, expresó.

Sería el más moderno

Todos y cada uno de los días que duró la obra, el arquitecto acudió a supervisarla, por lo que recuerda cuando un experto suizo llegó a Hermosillo a instalar la carátula.

De acuerdo con lo publicado en el periódico El Imparcial el 24 de agosto de 1997, el técnico europeo se llamaba Roland Vuistier y representaba a la compañía Omega en México.

La nota escrita por la reportera Claudia Peralta dice que después de poner la carátula, el técnico detalló que el artefacto era inmune al calor, la humedad y la lluvia.

“Tan exacto que podría atrasarse 1 segundo cada 60 mi años”, indica la publicación que detalla que la señal provenía de la estación WWB ubicada en Fort Collins, Colorado, una de las 3 repetidoras más importantes del mundo.

Inauguración privada

Para el 1 de septiembre de ese año el reloj estaba completamente terminado, pero fue resguardado por agentes de la Policía Municipal por casi 2 semanas mientras llegaba lo más importante: la inauguración.

De este evento no hay evidencia en medios de comunicación, de acuerdo con lo consultado por Proyecto Puente en la hemeroteca de la Universidad de Sonora.

Según Landgrave Gándara fue porque el evento fue pequeño y se realizó el último día de gestión de Gastón González Guerra, “un día antes de salir hicieron el informe del trienio, tuvieron alguna comida y como último acto cortaron el listón”, aseguró.

Abandono y olvido

A 20 años de haber realizado esta obra el arquitecto lamenta el deterioro que el reloj sufrió con el paso del tiempo, abandono que asegura fue ocasionado porque el tema “se politizó”.

Recuerda que la primera vez que se descompuso fue porque dejaron de pagarle la luz, pues el tema se volvió polémico, el reloj era caro y nadie quiso gastar en su mantenimiento.

“Se fue echando a perder, se ha deteriorado y cada tiempo que pasa se hace complicado regresarlo a su forma original”, consideró el arquitecto.

¿A qué se debió realmente la falta de interés de las autoridades en esta obra? La respuesta llegaría años más tarde con una investigación de la que derivó la inhabilitación de varios funcionarios públicos, incluyendo la del alcalde Gastón González Guerra.

“Endeudaron al Ayuntamiento y es la misma deuda que prevalece de forma irresponsable, en último 3 días de su mandato, entre 13, 14 y 15 de septiembre se hizo un saqueo de las arcas municipales”, comentó Enrique Zavala Urquídes, quien llegó en el trienio siguiente a ocupar el cargo de director de Promotora Inmobiliaria.

COMENTARIOS

7 Comentarios

  • JAVIER MARTINEZ RIOS dice:

    QUE LASTIMA PARA MI VER ES UNA OBRA QUE REALMENTE VALE LA PENA CONSERVARLO Y REABILIATRLO DEBIDO ALCOSTO QUE TUVO EN ESA EPOCA, OJALA ALGUNA FUNDACION NO NECESARIAMENTE EL AYUNTAMIENTO AUQNQUE ASI LO DEBIERE DE HACER EL MUNICIPIO SE DIERA A LA TAREA DE RESTAURACION YA QUE COMO OTRAS OBRAS QUE SE ENCUENTRAN AQUI EN NUESTRO HERMOSILLO SON ICONOS DE NUESTRA CIUDAD. ,

  • Humberto Valencia dice:

    La tristeza no solo es del arquitecto que construyó el pedestal para el reloj, la tristeza es también de los hermosillenses que pasan a diario por el lugar y lo que observan es un reloj abandonado que hace mucho dejó de dar la hora. En su momento la obra recibió muchas críticas, pero el hecho es que se realizó y ello generó una inversión a cargo del presupuesto público. Ahora el problema es de congruencia. Si se ha permitido su permanencia, ello implica que debe estar en funcionamiento, porque la obra pública, debe cumplir la finalidad para la cual fue construida; y si en el caso tuvo una finalidad de ornato y además de dar la hora, el reto es que siga cumpliendo esas finalidades. Por otra parte, si el sentimiento que subyace es el desprecio, porque representa algo desagradable para la población; entonces el deber es retirarla, pero nunca es justificable el abandono. Creo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *