No estamos para defender nuestro huertito: Gómez Morín - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Opinión > No estamos para defender nuestro huertito: Gómez Morín

No estamos para defender nuestro huertito: Gómez Morín

POR David Figueroa Ortega

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

Columna Diálogo

A los 78 años de vida, Acción Nacional cruza por una de sus mayores crisis desde su fundación en 1939, no al margen de la crisis partidista en la que ha caído el sistema político mexicano en general.

“La fundación de AN no fue una aventura, fue destino. No fue arrebato de pasión ni interés transitorio; fue precisión de deber y certidumbre de un estilo de vida. Esta institución será huella espiritual indeleble porque no estamos aquí para servir intereses transitorios ni estamos ni estaremos al servicio de patrones. Somos voluntarios libres sin otro interés que servir permanentemente al hombre y a la nación.

…No estamos para cercar y defender nuestro huertito ni para redondear una capilla de vanidades; estamos para crear y fortalecer una opinión pública iluminada y resuelta para remediar los viejos males dolorosos de México”.

Palabras de don Manuel Gómez Morín durante la celebración del 5to aniversario de fundación del PAN en 1944. Era muy temprano aún para saber que esa lucha fructificaría en la alternancia e innumerables triunfos de libertades para nuestro país.

También era muy temprano aún para vaticinar que lo que se creó y creció con honor, generosidad y sabiduría, no se ha sabido cuidar de la misma manera.

Hoy, lejos de sus orígenes, sufrimos en una institución que se colapsa ante la ambición de su dirigente nacional que lo ha llevado al límite; también hay que decirlo, como consecuencia de una historia reciente de pragmatismo y atropellos a los derechos de libertad y dignidad en los últimos años.

Aquí mismo -en Sonora- como en el resto del país, hay historias que, si no son iguales, se parecen mucho. La crisis que hoy vive AN es consecuencia de lo que no fuimos capaces de parar a tiempo bajo el argumento de “no dañar al partido” y “no crear división”.

Mientras tanto, el México de la impunidad y corrupción sigue sin equilibrios que lo detengan. Si este fuera el tema central como debiera ser, las acusaciones internas quedaran en un segundo plano y el PAN estaría haciendo hoy otro tipo de balances llevando a otros a juicio y no a los propios.

Se ha olvidado el sentido de hacer política y la importancia de tener a los de casa en primera fila en el frente de batalla para ser verdadero equilibrio de poder.

Las traiciones no se dan porque se piense distinto unos de otros, sino porque se pasa por encima de los derechos y libertades unos de otros. Porque el poder se aplica sin miramientos y sin respeto.

Sobre todo, cuando la traición es no contra una persona o más, sino contra una institución creada para servir a los ciudadanos.

Nunca debemos olvidar que junto con nuestras razones también están las de los demás.

Es sencillo, ha fallado el diálogo, la capacidad de hacer política, escuchar. Eso que hace a un líder.

Mientras en Acción Nacional sigamos centrando nuestras energías en diferencias internas y exigiendo lealtades personales, en México esperan justicia los cientos de vidas perdidas como las de Tlatlaya, Apatzingán y Ayotzinapa.

Seguimos sin un análisis del 5to año de gobierno de Enrique Peña Nieto (quien con una disculpa libró acusaciones de la casa blanca), mientras tanto el Procurador se da el lujo de esconder su Ferrari…

 

Acerca del autor

David Figueroa Ortega es empresario, Excónsul de México en Los Ángeles y San José California; Exdiputado Federal; Exalcalde de Agua Prieta; Exdirigente del PAN en Sonora.

Correo Electrónico

davidfigueroao@me.com

Twitter

@DavidFigueroaO

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

NOTAS RELACIONADAS