Los servidores públicos y sus malos hábitos - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Puenteros Ciudadanos > Los servidores públicos y sus malos hábitos

Los servidores públicos y sus malos hábitos

POR Luis Adrián Bernal García

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

Comencemos por tomar en cuenta que todo individuo que presta sus servicios a los poderes federales, estatales y/o municipales es considerado un “servidor público”, incluidos los altos funcionarios.

De igual forma, es importante mencionar que el artículo 108 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se reformó y se dejó de utilizar esa diferencia que se recalca en muchos países entre ser “funcionarios o servidores públicos”, no obstante, en otros artículos de la Constitución se utilizan los mismos conceptos.

Hablar de malos hábitos, en general, nos hace analizar nuestra cultura y costumbres, así como una serie de puntos que podemos indagar a detalle, como los siguientes:

Cultura Laboral normalmente la forma por la que muchos llegan a un mejor puesto o un aumento de sueldo es a costa de pasar por encima de los demás o por ser convenencieros con los jefes, tomando un interés hacia ellos mayor de lo común, con tal de obtener un beneficio o favor futuro.

Se tiene un vicio en las oficinas de gobierno en ciertos integrantes, de no dejar crecer a las personas que inician en sus puestos: ocultan información, se niegan a compartir conocimientos técnicos, tratan de ser indispensables para las actividades diarias de la institución.

Puntualidad. Como mexicanos ya tenemos hecha la fama de ser impuntuales, lo que no vemos, es que este gran defecto no sólo afecta las oficinas y estancias laborales, también las amistades y la relación con las familias.

Este problema es tan serio que hay estudios que muestran que un 70 % de la clase trabajadora llega tarde entre 10 y 30 minutos a su lugar de trabajo, y si a esto le sumamos que los altos mandos llegan a la hora que quieren y, además, obligan al subordinado a llegar temprano, confirmamos la fama que ya nos hemos ganado a pulso.

Falta de amor por la camiseta. Por lo general, el servidor público no ama lo que hace ni se siente identificado con los valores, visión y misión que los gobiernos en turno inculcan o promueven ya que una gran parte de ellos laboran en algo distinto totalmente a lo que estudiaron, además de que un porcentaje muy considerable no recibió orientación vocacional sobre lo que debería estudiar.

Todo esto origina que -como trabajadores- no tengan un objetivo preciso, se deja por un lado inclusive el servicio público.

Responsabilidad. Estamos acostumbrados a fijar como prioridad nuestros problemas o situaciones familiares, las amistades y cuestiones sentimentales, que darle una mayor importancia a tratar de resolver una situación o un agravante en nuestra empresa o institución.

El sueldo y el salario. Una gran parte de los servidores públicos no están contentos con lo que devengan en sueldo, además en el mexicano se tiene la creencia de que con sus diplomas o con su antigüedad le aseguran un aumento salarial periódico, lo que es totalmente falso hoy en día.

Si bien, es muy importante tener los conocimientos y habilidades para desempeñar tus labores, es imprescindible lograr ser un valor agregado para la empresa o institución, tratar de ser gente de capacidades que se reflejen de manera cuantitativa. En pocas palabras, no hay nada mejor que pedir un aumento salarial, pero demostrándolo con números el merecernos tal aumento.

Acerca del autor

Luis Adrián Bernal García

Licenciado en Administración Pública, exfuncionario público estatal y asesor profesional de Seguros en Irigoyen Consultores.

Correo Electrónico

lubega4213@hotmail.com

Twitter

@luiber007

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

NOTAS RELACIONADAS