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Qué sucede por no amarte a ti mismo (Parte 2 de 2)

POR Esmeralda Cambuston

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En el artículo de la semana pasada, les compartía los motivos que no ayudan a amarnos a nosotros mismos, en el entendido que todo cuanto nos sucede parte primero de cómo estemos en aspectos tan necesarios como las emociones, nuestros cuerpos, mentalmente y por supuesto espiritualmente.

Todos podemos tener motivos para no amarnos a nosotros mismo y todos en algún momento caemos en ese boicot que no nos permite valorar lo que realmente somos.

La práctica del amor a uno mismo inicia por la mente. Debes aprender a controlar tus pensamientos. Esto requiere ser muy consciente del presente cuando te comportas de una forma destructiva y si logras cacharte cada vez que te das un boicot, podrás empezar a revertir eso de una manera positiva con el pensamiento que inspira semejante conducta.

Es como aprender un nuevo hábito y si lo haces de manera recurrente, con el tiempo habrás aprendido a pensar positivo con respecto a lo que eres y por ende, con toda naturalidad empezarás a actuar con respecto y amor hacia ti.

Con tu mente actuando a tu favor en vez de que esté en contra, se vislumbran en el horizonte una serie de fascinantes actividades de autoestima.

Quiero compartirte una lista de clases de comportamientos que podrás llevar a cabo y que mejorarán increíblemente tu estima para que valores al gran ser humano que eres:

• Escoge una serie de reacciones nuevas y positivas cuando los demás se acerquen a ti. No te cierres en tus expresiones, ni en tus posturas. Ábrete a la oportunidad de relacionarte con otras personas y hazlo con amor.

• En vez de dudar inmediatamente de lo que te digan los demás, acepta diciendo: “muchas gracias”. Normalmente nos dicen: “Que bonito traes el cabello”. Y hay personas que en vez de decir gracias, dicen: “¡Ay no! Vieras que lo traigo muy maltratado” o “¡uy pero si no me peiné!”. Sé merecedora y acepta que realmente te ves muy bien.

• Si hay alguien por quien sientas verdadero amor, díselo y de frente. Con esto te retas a romper tus limitantes afectivos hacia los demás.

• En un restaurante pide algo que realmente te gusta, sin importar lo que cueste. Y es que muchas veces, salimos a comer fuera y antes de pedir lo que nos gusta, pedimos lo más barato. Eso ya no te lo permitas, tal vez gastes más pero tú lo vales y esto de la vida es una sola vez. Hay que darse los gustitos. Eso mismo aplícalo a ropa, zapatos, estilistas, etc. Destierra toda conducta en la que te niegues a darte gustos, a menos que sea absolutamente necesario.

• Al terminar un día muy agobiante, tómate un descanso y hazlo sin culpa.

• Realiza actividades que te gusten, que te den paz, tranquilidad o aquellas que sientas mucha pasión por realizarlas. Ejemplo: Pintura, música, inscribirte en un gimnasio, aprender a nadar, etc.

• Elimina la envidia. Al compararte con otra persona, tú mismo haces que otros sean más importantes que tú. Sólo recuerda que eres mucho como ser humano.

• Deja de maltratar tu cuerpo. Muchas veces nos enfocamos en lo que no nos gusta, por ejemplo: Lonjas, celulitis, flacidez, panza, arrugas, etc. Y estamos dejando de ver factores tan importantes como el tener pies, piernas, manos, ojos, poder oler, sentir, comer, respirar, tener brazos. Esto es cuestión de enfoque; si aprendemos a valorar todo el bienestar y la salud de cada parte de nuestro cuerpo, en verdad lo cuidaríamos. Ya no veas el negrito en el arroz, mejor observa todo lo valioso que tienes en tu cuerpo.

Éstas y muchas acciones similares son típicas de la gente que se ama a sí misma. Puede que a menudo pongan en entredicho las lecciones que han aprendido en su vida. En un momento dado fuiste la negación del amor a ti mismo, pero recuerda que de niño sabías instintivamente lo mucho que valías.

¿Puedes aceptarte sin protestar?

¿Puedes amarte todo el tiempo?

¿Puedes dar y recibir amor?

Deseo que a estas preguntas, respondas un rotundo SÍ y que comiences a enamorarte de la persona más hermosa, más valiosa, más estimulante y más atractiva que haya existido jamás: ¡TÚ!

Acerca del autor

Esmeralda Cambuston es coach de vida y capacitadora en desarrollo humano.

Correo Electrónico

esmeraldacambuston@hotmail.com

Twitter

@esmecambuston

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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