La rendición de cuentas - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Puenteros Ciudadanos > La rendición de cuentas

La rendición de cuentas

POR Javier Cázares

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

Uno de los grandes problemas que tenemos en México es sin lugar a duda la corrupción. No hay un solo día que se deje de comentar de nuevos hechos de corrupción, lo que ha provocado enormes pérdidas en nuestra economía, daño a incontables familias que no han recibido los bienes y servicios que les corresponde porque los recursos se han desviado de su destino, y una gran cantidad de nuevos ricos que han amasado sus fortunas a costa de perjudicar al resto de los mexicanos.

A la mayoría de nosotros nos urge que este cáncer empiece a reducirse, este problema no se va a solucionar por si solo, ni debemos de confiar en que nuestros políticos, de cualquier partido, se van a autorregular y castigar a menos que empecemos a ejercer presión inteligentemente.

Una muy buena herramienta para enfrentar la corrupción es lo que en inglés se llama Accountability. Se trata de un término que no tiene un equivalente preciso en español, a veces se traduce como control, a veces como fiscalización, otras como responsabilidad; sin embargo, la traducción más común y la más cercana es la rendición de cuentas.

El concepto de rendición de cuentas es muy cercano a la idea de accountability, pero hay matices que separan los dos conceptos; para empezar, mientras accountability conlleva un sentido claro de obligación, la noción de rendición de cuentas parece sugerir que se trata de un acto voluntario, de una concesión generosa del funcionario que rinde cuentas por virtud y voluntad propia, no por necesidad u obligación.

Podemos precisar entonces que accountability es la rendición obligatoria de cuentas, adicionalmente este concepto abarca también el derecho a la exigencia de cuentas. Esta herramienta debe de ser un contrapeso del poder, ejercido por la sociedad, en primera instancia.

La rendición de cuentas no se limita a informar a criterio de las personas en el poder, se deben asegurar mecanismos de diálogo constantes, permanencia de controles, total publicidad de las acciones y erogaciones, hay que comunicar y convencer, crear consensos y tejer redes, multiplicar la confianza y los vínculos entre los distintos actores, explicitar los compromisos y cumplir las promesas.

Toda persona o entidad, pública o privada, que utilice recursos que no le son propios debe informar no solo de cuánto gastó sino qué impacto tuvo cada una de las acciones que llevó a cabo, comparar su desempeño con el de otros en periodos similares, o contra el desempeño pasado para generar confianza en que se está haciendo un buen trabajo.

En la medida que nuestros funcionarios se sientan obligados a ser evaluados constantemente, y a trabajar en casa de cristal, las oportunidades de ser corruptos o de beneficiarse de la corrupción se irán disminuyendo, vayamos poniendo nuestro granito de arena en crear la conciencia de nuestros derechos y obligaciones como ciudadanos.

Acerca del autor

Javier Cázares

Consultor organizacional.

Correo Electrónico

javier.cazares@outlook.com

Twitter

@jcazares66

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

NOTAS RELACIONADAS