Ciencia y la cubeta de cangrejos - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Puenteros Ciudadanos > Ciencia y la cubeta de cangrejos

Ciencia y la cubeta de cangrejos

POR Paul Zavala

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

Procusto, en la mitología griega era un bandido y posadero que tenía la peculiaridad de que, al recibir visitantes en su posada, los amarraba a la cama, y si eran más altos que la cama les serraba las extremidades o si eran más chicos los descoyuntaba a martillazos.

Esta mitología dio lugar a nombrar un comportamiento humano con el que estamos muy familiarizados, el síndrome de Procusto, que se caracteriza por sentir una aversión por aquellas personas que sobresalen, y, si es posible, “cortarle sus extremidades”.

En México conocemos también como la metáfora de la cubeta de cangrejos, aquella en la que un cangrejo que está apunto de escapar, los demás lo bajan.

En la realidad esto se ve en diferentes intensidades, empezando por expresiones como “De seguro llegó ahí a base de mordidas” y llegando al daño a la propiedad privada; por ejemplo, cuando te rayan el carro en el estacionamiento sólo porque se les hizo bonito.

Este tema en particular no viene como una lección o regaño, más bien lo menciono como una forma de auto-inspección y nos daremos cuenta que todos tenemos estos rasgos de comportamiento, y lo hemos vivido a lo largo de las últimas semanas en nuestra ciudad con respecto a la construcción del nuevo Hospital General de Especialidades.

Recapitulando. El gobierno del Estado planea una magna obra con la construcción de un Hospital General y la adecuación de las vialidades que los rodea en la zona residencial poniente de la ciudad; nuevamente, no defiendo ni satanizo la realización de la misma, más bien me intrigó el comportamiento de los hermosillenses al respecto.

Por una parte, la asociación de vecinos de la zona se unió con el fin de que reconsiderara la construcción del hospital en esa zona (nunca pidieron que no se hiciera), debido a una lista de peticiones en las que destacaban puntos importantes a considerarse, ya sea para su reubicación o para mejorar la planeación urbana, civil y arquitectónica de la obra.

En oposición se encuentra -al parecer- el resto de Hermosillo, que ha explotado su Síndrome de Procusto y han convertido las redes sociales en el deposito de su ira; hasta ahorita nada nuevo.

Lo interesante surge en el contexto que conllevan estos mensajes, donde la mayoría disfruta y se regodea en que se construya dicha obra en su zona, no por el hecho de que nos beneficia como sociedad, sino porque “friega” a los vecinos “pudientes”.

Una vez más vemos cómo la sociedad se va encima de los que considera pudientes, agraciados o privilegiados con tal de verlos caer nuevamente en la cubeta que llamamos vida.

Finalmente, hablando del hospital y en un tono agrio; como universitario, como esposo de una cirujana y como -en algunos casos- paciente, recordemos el triste fallecimiento del cirujano Fernando Herrera Fernández, fundador de la Escuela de Medicina, maestro de muchos galenos de nuestra ciudad y artista. Como opinión personal, desearía que el nuevo hospital que se considera construir fuese una dedicación, un homenaje póstumo a este gran humano, científico, medico y maestro.

 

Acerca del autor

Paul Zavala

Doctor en Nanotecnología, coordinador de la Carrera de Ingeniería en Materiales de la Universidad de Sonora.

Correo Electrónico

paul.zavala@unison.mx

Twitter

@Dr_PZavala

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

NOTAS RELACIONADAS