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Incremento en la tarifa del transporte público, II parte

POR Alfonso López Villa

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Un severo golpe a la economía familiar sonorense, vía Consejo Ciudadano del Transporte
Agradezco al Dr. Carlos Germán Palafox Moyers el permiso para publicar el siguiente material.

En el artículo anterior señalábamos que el transporte público está catalogado, a nivel internacional, como un bien público debido a que su finalidad es atender una necesidad de la sociedad en su conjunto.

Desde esa perspectiva los estudios que se realicen sobre el mismo deben considerar no solo los estudios técnicos sino además las condiciones socioeconómicas que prevalecen en la región, especialmente los usuarios que utilizan este medio.

Enfatizamos que el servicio de transporte, así como el servicio del agua y alumbrado -entre otros servicios que brinda el estado o municipio- no deberían estar bajo la lógica del “negocio lucrativo” y sí para brindar un mejor servicio a la sociedad.

Además, señalábamos que las dos empresas coordinadoras de Concesionarios, la Sociedad Integradora y Concentradora de Transporte Urbano del Municipio de Hermosillo (Sictuhsa) y la Sociedad Integradora del Transporte Público (Siente), forman una estructura monopólica (un solo productor o prestador de servicio) o de competencia monopolística (dos productores o prestadores de servicios) que impedían el acceso a nuevos jugadores en la prestación del servicio.

En el argot de la economía señalan que peor que un monopolio público es el monopolio privado (concesionado). Por ello pedirle a los concesionarios que busquen y propongan la eficiencia económica en el corto, mediano y largo plazo en el transporte público es pedir peras al olmo. Y además que cumplan con la norma de calidad que le exige el “Consejo Ciudadano” entre las cuales se encuentran las siguiente: uso de aire acondicionado en operación a 24 grados; seguro de viajero y contra terceros vigentes, pero como se aplicará, este seguro, si no hay entrega de boletos que aseguren que transitaba en ese camión; las unidades deberán contar con cámaras de vigilancia; las unidades deberán encontrarse “totalmente” limpias; el transporte debe ser “efectivo y puntual”; el chofer no solo debe dar un trato amable sino debe portar uniforme; asientos completos, en buen estado y fijo a la estructura de la unidad, es una broma de mal gusto.

El monopolio del transporte tiene sometido al Consejo Ciudadano vía la asignación del presupuesto de 10 millones anuales, que suman 30 millones en los últimos tres años.

El monopolio del transporte nunca, por sí solo, va estimular estructuras de eficiencia en la operación del sistema afectando con ello a los usuarios. Además, no ha hay mecanismos, obviamente porque no lo quieren, que estimulen el prepago electrónico por el servicio del transporte que permitiera, por un lado, el monitoreo del aforo y por otro, la transparencia de la información para poder transitar a la modernización del transporte.

Finalmente señalábamos que el monopolio del transporte no permite enlazar la tarifa con los parámetros de calidad y mucho menos conocer los cambios de los ajustes de las tarifas en el bolsillo de los usuarios.

Subsidios

Los subsidios son montos de recursos financieros otorgados por una entidad (principalmente estatal) con los fines asociados a una política pública asistencial o en apoyo al comercio, agricultura o industria. Podemos identificar subsidios a la oferta y demanda. Los que son ofrecidos a la demanda, tenemos:

Subsidios directos: el gobierno paga directamente una parte del servicio a algunos consumidores, y

Subsidios cruzados: la empresa calcula su tarifa general pero no cobra el mismo monto a todos los clientes.

La política pública de subsidio al transporte urbano es y será una política de apoyo a los sectores más desprotegidos de la sociedad y eso hay que agradecerlo, sin duda alguna, siempre y cuando mantenga la eficiencia en el sistema de transporte, que no es el caso.

Sin embargo, es importante resaltar que posiblemente este subsidio cruzado se haya utilizado para determinar la tarifa técnica al pasar de 7 a 11.50. Al parecer la determinación de la tarifa no solo fue considerando los incrementos en los costos de operación sino además el subsidio a estudiantes, discapacitados y de tercera edad.

De ser así, de que el incremento en la tarifa técnica también se incluya al usuario del transporte vía el subsidio cruzado urge hacer modificaciones a la “normatividad” del transporte público del estado. Además, es importante hacer la siguiente interrogante ¿de cuánto es el subsidio que reciben estos concesionarios y como se utiliza?

Al parecer el gobierno del estado de Sonora otorga subsidios por 18 millones de pesos al mes. Además, el Congreso del Estado presupuesta al año 238 millones de pesos y el gobierno federal brinda un apoyo de 800 mil pesos a la semana para subsidiar el diésel.

De ser así el monto asignado en subsidios a los concesionarios del transporte es de aproximadamente de 482 millones de pesos anuales, sin considerar el incremento en la tarifa.

Para Alfonso López Villa (Vigilantes del Transporte) los criterios para otorgar los subsidios y su aplicación en tarifa técnica se desconocen; y que en el caso de Guaymas no se aplican los viajes gratuitos a estudiantes, personas de la tercera edad y discapacitados, pero se cobra la tarifa diferenciada en algunas rutas.

Además, señala López Villa que “el precio de referencia del combustible utilizado por el Consejo Ciudadano del Transporte en la fórmula para calcular la tarifa técnica aprobada la cual quedo fijada en 11.96 pesos tiene una variación de .30 centavos por litro. Ya que el precio tomado por el CCT para realizar la fórmula es de 17.25 pesos por litro siendo que en la ciudad de Hermosillo el precio es de 16.95 pesos por litro.

Por otro lado, los concesionarios al adquirir este producto están exentos del pago del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) debido a que son subsidiados por el gobierno disminuyendo aún más su costo de adquisición; colocándolo en los 13.37 pesos por litro de diésel o hasta los 12.52 pesos para el diésel liberado”.

De mantenerse los subsidios y con las nuevas tarifas diferenciada será un gran negocio para los concesionarios y una gran pérdida del ingreso familiar para un amplio sector de la población. Una aclaración; en lo relativo a los subsidios es una caja negra que es necesario transparentar ya que son recursos públicos y merecemos saber el destino de nuestros impuestos.

Tarifas diferenciadas

El ejemplo más reciente de la utilización de las tarifas diferenciadas es el de la empresa Uber. Esta empresa utiliza las tarifas diferenciadas para lograr un equilibrio en el mercado de taxis. Se trata de una tarifa diferenciada, por la que cuando la demanda de viajes supera la oferta de autos disponibles, un multiplicador de la tarifa habitual se activa para incentivar que un mayor número de conductores presten su servicio. Así, los precios subirán o bajarán dependiendo de los autos disponibles en el momento. La entrada de Uber mantiene una estructura de mayor competencia.

En el caso del transporte público del Estado, que se acerca más a un monopolio, las tarifas diferenciadas son finalmente un mecanismo que buscan una mayor ganancia para los concesionarios, especialmente las unidades más viejas ya que los costos estarán por debajo de la tarifa de 8 pesos más los subsidios, esto no significa que las unidades nuevas no tengan un margen de ganancia, de ninguna manera, pero los primeros son los que exprimirán los ingresos de los sectores más desprotegidos.

Es importante en reflexionar si conviene mantener al Consejo Ciudadano del Transporte, de no ser así es necesario la realización de auditorías. Por otra parte, urge transparentar y hacer públicos los subsidios que se entregan a los concesionarios.

(El doctor Carlos Germán Palafox Moyers es investigador y docente del Departamento de Economía de la Universidad de Sonora y Consejero del Observatorio Ciudadano de Convivencia y Seguridad del Estado de Sonora, Occses).

Acerca del autor

Alfonso López Villa es representante de Vigilantes del transporte A.C.

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@vigiadeltrans

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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