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Causas y consecuencias de la violencia en Sonora. Parte I

POR Sergio Oliver

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Sabemos que el problema de la violencia es multifactorial, por lo que su intervención requiere de bases firmes y medición de factores que nos permitan diseccionar la realidad.

Lo anterior para identificar a aquellos que, por su naturaleza, y dadas las condiciones sociales y económicas, se vuelven detonantes del desequilibrio social, poniendo en riesgo el tejido de nuestra sociedad y los más lamentable, la célula que fue la característica de comunidades y países más o menos ordenados.

Hoy en día parece ser que asistimos a su degradación como nunca, me refiero a la familia como pilar de convivencia social.

En la literatura especializada, aquella de libre pensamiento y con fuertes principios éticos, que no responde a instituciones cooptadoras de intelectuales orgánicos, que tergiversan o más bien tratan (las instituciones) de presentar un panorama subestimado de la problemática social y en especial de la violencia que en nuestro Estado ha llegado a niveles históricos sin precedentes.

En fin, cada quien protege sus intereses, y desde la autoridad se empeñan a mostrar a un Sonora feliz con oportunidades y un futuro halagador para las generaciones por venir.

A continuación, expongo las principales causas o factores de riesgo que han llevado a la comunidad sonorense a un estado de desconfianza y una sensación de inseguridad. Repito nunca vista como los que hoy tenemos.

Según la opinión del especialista español en la temática, Armando Vega, (1994), en su libro Pedagogía de Inadaptados Sociales define a la familia como “el primer espacio de socialización del niño, que ejerce gran influencia en los patrones conductuales y relacionales con el mundo que lo rodea. Por tanto, cuando la familia no desarrolla un vínculo funcional protector, promotor y armónico, puede sobrevenir la inadaptación”.

Asimismo, opina que las características familiares más frecuentemente asociadas con la delincuencia son:

* Padres antisociales.
* Supervisión y disciplina ineficaz.
* Desavenencias y falta de armonía familiar, pobres relaciones entre padres e hijos.
* Familias numerosas y marginación social.

A mí me queda muy claro que “Las deficientes condiciones de vida de la mayoría de los sonorenses se debe a la existencia de familias numerosas y abandonadas por el padre, que impulsa a muchos niños a buscar la supervivencia económica para su madre y hermanos, orillándolos a entrar a un mundo para el que aún no están lo suficientemente maduros, y los convierte en jovencitos con un grado de vulnerabilidad muy delicado, trayendo como consecuencia un aprendizaje de alto riesgo y modelamientos conductuales de adictos y delincuentes: aprenderán a ganarse la vida a través de giros negros y conductas desadaptativas, llevando la violencia y la rabia social como fuente de energía para movilizar sus frustraciones e impotencias como una salida a sus frustraciones”.

Entre algunas causas por las que el ser humano llega a delinquir son:

a) Pobreza extrema. Una situación económica de pobreza extrema obliga a algunas personas a buscar salidas equivocadas, los conduce a actuar ilícitamente o a caer en los problemas de drogadicción, alcohol y otros excesos, y a veces a caer en el suicidio.

b) Desempleo. En Sonora la tasa de desempleo es preocupante con un 4.5 % posicionando a nuestro estado en el nada honroso sexto lugar, que afecta a la población en general, pero más peligrosamente a jóvenes, quienes minimizan riesgos, y atentan contra los bienes y la integridad física de los ciudadanos.

Esto confirma que al no tener un empleo estable que les garantice ingresos suficientes para mantener a su familia, los vincula directamente con el uso y abuso de drogas como una forma de hacer frente a una realidad que no está en sus manos.

c) Falta de educación. Esta es otra causa, la escasa y muchas veces inexistente educación de los ciudadanos genera delincuencia, agresividad y por supuesto inseguridad en aquellas personas que se mantienen al margen, pero que son los que sufren las consecuencias de esta situación.

En Sonora el porcentaje de deserción escolar sobretodo en educación media es sumamente alarmante.

d) Bajo grado de cultura. Asimismo, la cultura tan pobre de nuestra población genera altos índices delictivos y de agresividad contra las personas.

Puede afirmarse que, cuanta menos educación y cultura tengan las personas, serán más propensas a la delincuencia y al crimen. (No hay que confundir cultura para el crecimiento humano con aquella que proviene de corridos de narcos, rancheras, eventos como la Expogan y el beisbol, que en nada ayudan para la evolución de nuestra sociedad, sino que, por el contrario, nos mantiene en una involución constante)

e) Entorno familiar descuidado. Entre los factores familiares que pueden tener una influencia negativa podemos incluir los siguientes:
* La manera de disciplinar a los hijos por parte de los padres.
* Un conflicto o una separación parental.
* Padres o hermanos criminales.
* La calidad de la relación padre-hijo.

El conflicto entre padres se considera mucho más importante para que los hijos empiecen a delinquir, que ser criado por padre y madre separados.

Así como si un niño tiene una supervisión parental baja. Muchos estudios han encontrado una relación fuerte entre una carencia de supervisión y la delincuencia, y esto parece ser la influencia más importante de la familia.

Cuando los padres no saben comúnmente dónde están sus niños, cuáles son sus actividades, o quiénes son sus amigos, es más probable que se ausenten de la escuela y que tengan amigos delincuentes que les conducen a delinquir.

Una falta de supervisión está enlazada con relaciones deficientes entre hijos y padres, ya que hijos que están a menudo en conflicto con sus padres suelen estar menos dispuestos a contarles lo que a diario les sucede, por miedo y porque no confían en ellos.

Nota: Por motivos de espacio de la redacción continuaré la próxima semana la entrega con el resto de causas y consecuencias de la violencia en nuestro Estado.

Acerca del autor

Sergio Oliver Burruel es Master en salud mental y educación, UNAM-Unison y presidente de la Asociación Sonorense de Psicología Aplicada A.C. (ASPA). FB. Psic. Sergio Oliver

Correo Electrónico

paecoliver@gmail.com

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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