Proyecto Puente > Reportajes Especiales, Sonora > Hay dos sonorenses sentenciados a muerte en Estados Unidos

Hay dos sonorenses sentenciados a muerte en Estados Unidos

POR Priscila Cárdenas

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

El 31 de marzo del año 2000 la cárcel de San Quentin, en California, recibió por primera vez a un sonorense sentenciado a muerte: Juan Ramón Sánchez Ramírez.

El hombre, cuya acta de nacimiento lo identifica como originario de San Luis Río Colorado, tenía 35 años cuando ocurrió el crimen.

Las víctimas se llamaban Lorena Martínez, de 16 años de edad y Ermanda Reyes, de 44 años,  ambas asesinadas el 4 de agosto de 1997 en el condado de Tulare, California.

De acuerdo con información del periódico Los Angeles Times, Juan Ramón fue acusado de violar a la adolescente, ser sorprendido por la madre y después asesinar a las 2.

La nota titulada “Estos son los 749 presos esperando ejecución en el corredor de la muerte de California” explica lo que presuntamente hizo el sonorense:

“Sánchez estaba violando a una joven de 16 años cuando fue descubierto por la madre. Él mató a ambas”, señala la nota publicada el 6 de diciembre de 2016.

Los datos recabados por el diario estadounidense especifican que Juan Ramón Sánchez fue identificado por un niño de 5 años que presenció los disparos, alcanzó a correr y pudo acusarlo.

Tres años después fue detenido y recibió pena capital. Hoy a sus 52 años de edad espera se programe la fecha de su ejecución.

 

De Navojoa al corredor de la muerte

Tomarse una botella de Pepsi en la casa donde asesinó a 2 ancianos fue decisivo para que Carlos Martínez Mendívil fuera detenido y condenado a muerte en California.

El joven de 29 años originario de Masiaca, Navojoa dejó rastros de su ADN en el envase del refresco que bebió el 29 de diciembre de 2004 después de cometer el crimen.

Según lo publicado en el periódico The Orange County Register, las víctimas fueron Nicolás Casas, de 83 años de edad y a su esposa Emilia, de 73 años, residentes de Santa Ana, California.

“Cuando fueron asesinados estaban en proceso de vender la  casa donde vivían desde 1969 para mudarse a Riverside cerca de su hija. Martínez entró pretendiendo ser un comprador prospecto”, indica la nota del 21 de agosto de 2009.

De acuerdo con la publicación, el sonorense tomó un cuchillo de cocina, agredió en repetidas ocasiones a la pareja y después revolvió la vivienda buscando objetos de valor.

“Nicolas Casas fue atacado 25 veces con un cuchillo para carne durante el brutal ataque, trató desesperadamente de salvar a su esposa”, detalla el diario californiano.

La nota también señala que cuando encontraron los cuerpos, “ambos estaban en la estancia con las paredes cubiertas de sangre”.

La información recabada por The Orange County Register, destaca que la identificación de Martínez Mendívil se logró gracias a que dejó una botella de Pepsi en la escena del crimen.

El envase fue analizado y el ADN del sonorense dio positivo a una muestra que el Departamento de Justicia le había tomado en 1995 por una detención menor.

Fue hasta un año después, en diciembre del 2005, cuando un detective que seguía el caso supuso que Carlos Martínez, regresaría a Santa Ana, California a pasar Navidad con su familia.

Fue así como el sonorense fue detenido y condenado a 38 años con 4 meses de cárcel, hasta agosto del 2009, cuando su sentencia cambió a pena de muerte.

Hoy tiene 41 años de edad y su ejecución no ha sido programada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

NOTAS RELACIONADAS