Proyecto Puente > Opinión > Cien años de lucha: Carta Magna

Cien años de lucha: Carta Magna

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

No es fácil entender a una clase política que no conoce los artículos de la Constitución Mexicana, a ese grupo de hijos de los hijos de los añejos y rancios políticos de México.

Difícil entender a parlamentarios que a través de procesos de elección popular nos representan en el Congreso de la Unión y en los Congresos estatales.

Tal vez por la dificultad de entender su comportamiento, o porque queda claro su mal comportamiento, por esa razón, el 5 de febrero -a cien años de promulgada la Constitución Mexicana-, ciudadanos de todo el país están afuera de los congresos. Reclaman serias demandas para un pueblo que ha sido abandonado en el incumplimiento de toda clase de garantías y derechos humanos consagrados.

En Sonora la circunstancia es la misma, tenemos una clase gobernante que sólo bajo presión social ha anunciado la disminución de lujos que les da ser funcionarios públicos, el uso desmedido de vales de gasolina, teléfonos celulares, comidas en restaurantes, gastos de representación, salarios desorbitantes y bonos por esto y lo otro.

Creo que estar en el gobierno se convirtió para muchos en un botín de posibilidades que les perite vivir a expensas de sus gobernados, delito mayor cuando hablamos de un país que en sus políticas públicas ha arrojado más de 40 millones de pobres.

Creo también que hay otro gran culpable de que esta clase política permanezca, la ignorancia y el hambre, la pobreza. Sin los satisfactores que como seres humanos se requiere para la vida digna, entonces es difícil pensar y participar juiciosamente en la construcción de un mejor país, de un país que reduzca la pobreza y la extrema pobreza.

Sin embargo, acompasados en la avalancha internacional contra el abuso, la intolerancia, el sexismo y la guerra, la sociedad mexicana demanda hoy a sus congresistas.

Artículo 8o. Constitucional: Los funcionarios y empleados públicos respetarán el derecho de petición, siempre que este se formule por escrito, de manera pacífica y respetuosa; pero en materia política solo podrán hacer uso de ese derecho los ciudadanos de la República. A toda petición deberá caer un acuerdo escrito de la autoridad a quien se haya dirigido, la cual tiene obligación de hacerlo conocer en breve término al peticionario.

El Movimiento “No al Gasolinazo Sonora”, a partir del 2 de enero del presente año, ha realizado distintas actividades de protesta contra la medida federal del aumento a las gasolinas. Plantones, cierres de oficinas de gobierno, visitas con regidores, toma de la caseta de peaje de la carretera 152, cierre de vías férreas y marchas de protesta en las principales ciudades del estado.

El concentrado abuso de los derechos humanos ha llevado al hartazgo, no sólo de los ciudadanos comunes, también contra el gasolinazo se manifiestan las distintas cámaras empresariales, mismas que durante años fueron comparsa de medidas gubernamentales que llevaron a sus clientes y empleados a la incapacidad de mantener estable el mercado comercial.

Las manifestaciones de rechazo al aumento a las gasolinas, en Sonora, llegan al Congreso del Estado, ahí se entrega un pliego petitorio con una extensa lista de demandas, tan extensa como los agravios y violaciones cometidas por los funcionarios públicos.

Destacan en lo local la solicitud de retroceso al incremento del 35 por ciento del agua, la no concesión al alumbrado público, el retiro de las casetas de cobro en carreteras de Sonora, la reinstalación de maestros cesados, no hacer del Río Sonora una zona económica especial, entre otras.

En lo federal retumba en todos los congresos del país la demanda ciudadana de pedir la renuncia de Enrique Peña Nieto, presidente de la República. Además, el rechazo a las reformas estructurales, eliminación de pensiones vitalicias a expresidentes, senadores, diputados, magistrados y ministros de la Corte.

Así como en 1917 fecha de promulgación de la Constitución Mexicana, hoy las batallas para la reivindicación de la Carta Magna se reproducen. Así como en 1917 les llamaban mugrosos revoltosos, tomando haciendas y cerrando caminos, acarreados, huevones, pónganse a trabajar para sacar al país adelante, así llaman ahora a quienes emprenden esta lucha de hartazgo contra los malos gobiernos. Así como entonces, periodistas establecen una relación peligrosa con el opresor que lleva a la decadencia de su propia fuente.

Por último, y gustosa de participar en la multitudinaria protesta de “No al Gasolinazo Sonora”, cito al grande de los grandes, Gabriel García Márquez, en su discurso ofrecido en Los Ángeles California, Estados Unidos, el 7 de octubre de 1996:

“Todo el periodismo debe ser investigativo por definición,  y la conciencia de que la ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón”.

5 de febrero. Congreso del Estado de Sonora.

Fuente: García Márquez Gabriel. Yo no vengo a decir un discurso. Noviembre 2015.

Acerca del autor

María Dolores Rodríguez Tepezano es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Sonora; pasante de maestría en Educación por la Universidad Pedagógica Nacional; promotora en Gestión Cultural por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; fundadora de la Red Sonorense por la Defensa de los Derechos Humanos Laborales.

Correo Electrónico

mariadolores_tepezano@hotmail.com

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *