Proyecto Puente > Opinión > 5 de febrero: Congreso del Estado

5 de febrero: Congreso del Estado

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

“El único pacto que tenemos los mexicanos es la Constitución Mexicana”, así dijo en días pasados el padre Alejandro Solalinde al referirse a nuestra Carta Magna.

En el contexto que vive el país, creo que claramente su declaración fue un llamado de atención a la clase política que con frecuencia realiza pactos infructuosos, pactos que lejos de beneficiar a la sociedad, llevan en los hechos a un total incumplimiento del pacto revolucionario.

El próximo 5 de febrero se cumplen cien años de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a lo largo y ancho del país ya se organizan distintas celebraciones por el centenario; por un lado las conmemoraciones institucionales, y por el otro las ciudadanas.

Conmemoro y recuerdo. Ocho años de edad y yo buscaba en el librero de mi casa un libro pequeño para hacer mi tarea. “Es un libro pequeño”, nos dijo la maestra, “niños investiguen ahí lo que dicen los artículos tercero, veintisiete y ciento veintitrés constitucional”.

Sumida en aquel mar de libros que mi papá consultaba a diario, con mis ocho flacos años y bien trepada entre los entrepaños del mueble, inesperadamente recibí una nalgada, “Quítese de ahí, que no ve que se puede matar”, me dijo el dueño de los libros, entonces brinqué al piso y expliqué lo que buscaba. Mi papá me ayudo a hacer mi tarea, entregó en mi mano la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y me dijo, “Es muy importante cumplirla mija, por eso somos mexicanos”.

Para celebrar el aniversario el Senado de la República hacer llegar a la población sus mensajes de celebración: “Que nuestra lucha sea un legado para la nación”, así cierra el spot publicitario que se escucha en la radio con motivo del 5 de febrero.

La tarea que mi maestra nos dejó no fue poca cosa, el libro estaba plagado de hermosas lecturas que jamás terminé de leer. Solo una se quedó conmigo para siempre:

Artículo 4 Constitucional: El varón y la mujer son iguales ante la ley. Esta protegerá la organización y el desarrollo de la familia. Toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijos. Toda persona tiene derecho a la protección de la salud. La ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud y establecerá la concurrencia de la federación y las entidades federativas en materia de salubridad general, conforme a lo que dispone la fracción XVI del artículo 73 de esta Constitución. Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa. La ley establecerá los instrumentos y apoyos necesarios a fin de alcanzar tal objetivo. Es deber de los padres preservar el derecho de los menores a la satisfacción de sus necesidades y a la salud física y mental. La ley determinará los apoyos a la protección de los menores, a cargo de las instituciones públicas.

Después, pasados los años, compartí con mi familia la fascinación de ver la telenovela “Senda de Gloria” en donde el personaje principal lo interpretó Ignacio López Tarso, un general revolucionario constituyente que con ejemplar sensatez vivió el ir y venir de la política revolucionaria y posrevolucionaria. Esa historia de gran producción televisiva me estremecía los domingos por la noche.

A una semana del 5 de febrero, entre los ciudadanos del país,  en cada estado de la República así como en la capital sonorense, se convoca para el día 5 de febrero a una manifestación ciudadana en las instalaciones del Congreso del Estado. Convocan a entregar un pliego petitorio que distintas organizaciones elaboran para exigir que se cumplan los derechos constitucionales. El derecho de los padres y sus hijos a tener salud digan con servicios médicos gratuitos, el derecho a la alimentación con una canasta básica accesible para todos los ciudadanos, el derecho a tener una vivienda digna, entre otros.

Convocan a exigir el derecho a no ser segregados por una clase política pudiente e insensible que se excluye a si misma en las crisis sociales, que se mantiene en una cápsula de excepción disfrutando de salarios desproporcionados en un país de más de 50 millones de pobres. Que ante los altos índices de delincuencia disfruta de guardias para su seguridad personal; que ante el incremento de los mercados internacionales encuentra soluciones para mantener el equilibrio económico nacional disparando veinte por ciento más el precio de la gasolina; que niega el agua salubre y de bajo precio para quienes el vital líquido representa la posibilidad de un refrescante baño a falta de refrigeración, y pone en riesgo la manutención de  un árbol regado constantemente para obtener sombra en las casas más pobres.

Creo que el llamado gasolinazo es una muestra cruel del despropósito de nuestra Constitución mexicana, porque somete a los que menos tienen a vivir alarmados por la incertidumbre de no completar dignamente su alimentación, educación, trabajo seguro, servicios médicos y menos aún preservar la unión familiar y ciudadana basada en los derechos constitucionales y  humanos de cada individuo.

A cuarenta años de mi primer acercamiento a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, hoy que la conozco bien,  pienso que los ciudadanos estamos obligados a hacer valer nuestros derechos constitucionales. Seguramente será un honor asistir al Congreso estatal a recordar a los diputados que el único pacto que tenemos los mexicanos es la Constitución mexicana. Que el pueblo lo demande.

Fuente: Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y Alejandro Solalinde. Declaraciones públicas. Enero de 2017.

Acerca del autor

María Dolores Rodríguez Tepezano es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Sonora; pasante de maestría en Educación por la Universidad Pedagógica Nacional; promotora en Gestión Cultural por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; fundadora de la Red Sonorense por la Defensa de los Derechos Humanos Laborales.

Correo Electrónico

mariadolores_tepezano@hotmail.com

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

COMENTARIOS

2 Comentarios

  • sergio yepiz dice:

    Me gusta leer tus columnas….me haces recordar los tiempos de la prepa….nunca me di cuenta lo patriota que eres y eras en aquellos pasillos del teconologico….sigue igual, me da harto gusto saber que hay mujeres integras y que quieren a este pais tan castigado por los malos gobiernos…….Veo tristemente desde mi familia politica como manejan y dejan manejar a este pueblo de cerros y arrollos…

  • Sandra L. Bu stamante dice:

    El aspecto social que distingue a nuestra Constitucion y es unica, es vulnerada por traidores a la patria, por un poder que olvida representar a su pueblo y que el pueblo es el que manda, defendamos nuestra constitucion, alli estaremos, precioso articulo Maria Dolores

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *