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Son alegres y cariñosos siempre: un mito grande y falso

POR Maroly Solís Zataraín

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Sin afán de molestar o hacer sentir mal a nadie, quiero exponer que las personas con síndrome de Down no siempre son felices ni viven en la luna ni son ángeles ni son siempre cariñosas. Son ideas tan incorrectas, tanto como asegurar que serán niños eternos.

Como todos los seres humanos que existimos en el mundo, tenemos sentimientos, respondemos a expresiones de amistad, cariño, agresividad o rechazo, de la misma forma que lo hacen las personas con trisomía 21.

Su cromosoma extra no les incita a estar siempre alegres, eso es totalmente falso y puede preguntarle a cualquier familiar, que estoy segura que responderá de la misma forma como lo estoy planteando.

En el grupo de padres SD Hermosillo al que pertenezco, hemos platicado y analizado en diversas ocasiones, por qué se hacen estas afirmaciones tan alejadas de la realidad.

Quizás porque nuestras propias familias las alientan o responden de manera afirmativa cuando alguien nos dice que “ellos son siempre tan lindos y cariñosos”,  mientras permanecemos callados.

Sin embargo, es momento de que expresemos lo contrario, no debemos sentir vergüenza de corregir a esa persona con todo respeto y delicadeza que no es así. Hay que aclarar que las emociones aplican para todos y que de igual forma para las personas con síndrome de Down.

Es necesario que sepan que ese cromosoma 21 extra, no los hace sentir diferente, los hace tener una condición humana y que en los tiempos actuales hay una oferta considerable para su atención temprana, que será de gran gran utilidad para un futuro cercano.

Que la inclusión educativa existe en diversos niveles -con carencias y errores- pero existe, y que todos los elementos de integración que podamos aportarles, les dará un extra para su desarrollo en la vida misma.

Que el futuro es bastante esperanzador para las personas con síndrome de Down y con discapacidad mental, pues algunas de ellas han logrado su autonomía e independencia, asegurando su bienestar económico y social.

Aunque también hay que dejar claro que no todas las personas con trisomía 21 logran esta autonomía, algunas que por cuestiones de salud se les dificulta estudiar o trabajar; otras por estar sobreprotegidos, los hacen vulnerables en la sociedad y en la resolución de la vida misma.

Pero la mayoría de los adultos con síndrome de Down está en condiciones de ejercer y tomar sus propias decisiones en relación a su modo de vida, trabajo o sexualidad, pero es necesario formar esta visión colectiva.

Y en este contexto, la vida no siempre nos resulta de lo más favorable ni positiva ni alegre, por lo que nuestros estados de ánimos son diversos y esto mismo le sucede a las personas con síndrome de Down.

No debemos de generalizar estas acciones, conductas o emociones. Es necesario comenzar por las personas que vivimos, trabajamos, educamos o tratamos con personas con trisomía 21, para expresar las conductas normales de los seres humanos.

Asimismo debemos enseñar a nuestros hijos desde pequeños, la diferencia de tener buenos modales y tener como obligación de saludar de beso o abrazo y sonreír, sin importar sus verdaderos sentimientos o iniciativas.

Quizás no lo quieran hacer o no se sienten lo suficiente motivados para hacerlo, pero sienten la presión de nosotros -como padres- a expresar estos sentimientos siempre alegres y positivos, que los llevan a reafirmar los mitos de “soñadores y angelitos”.

Una vez más expreso mi inconformidad en relación a lo anterior y sugiero que la próxima vez que usted quiera afirmar tales calificativos, se arriesga a que cualquier padre o madre de familia, lo corrija y le diga con todo respeto, que eso es totalmente falso.

Acerca del autor

Maroly Solís Zataraín pertenece a la Asociación SD Hermosillo. Es responsable del área de Comunicación y difusión en INAH delegación Sonora.

Correo Electrónico

solis.marthaolivia@gmail.com

Twitter

@Marolysoza

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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