Proyecto Puente > Opinión > ¿2017 o 1720?, ¡da lo mismo!

¿2017 o 1720?, ¡da lo mismo!

POR Antonio Quintal Berny

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

A toro pasado

“Podemos” es un partido español de izquierda fundado hace apenas tres años. En los primeros veinte días, su afiliación rebasó los 100 mil miembros,  cuatro meses después participó en las elecciones y logró cinco de los 54 escaños con el 8% de los votos, lo que lo convirtió en el cuarto partido más votado de España. También llegó a aparecer como el primer partido del país en intención directa de voto en ese lejano 2014.

¿Por qué el movimiento “Podemos” tuvo ese crecimiento tan espectacular? Por varios motivos:

1.- Los españoles se hartaron del mal gobierno, de sus fallidas decisiones económicas que derivaron las tasas más altas de desempleo.

2.- Por la explicita incompetencia de las cortes españolas.

3.- Por la irrupción de las redes sociales, que desconociendo todos los patrones de comunicación, desparramaron la inconformidad social y detonaron el enojo colectivo contra los canales oficiales de gobierno.

4.- Por la intención de romper con todo y partir de cero en la construcción de la fuerza colectiva de la sociedad.

5.- El clamor generalizado de “no nos puede ir peor y no tengo nada que perder”.

Estos cinco elementos formaron un caldo de cultivo que propició el rompimiento con las instituciones y la búsqueda de nuevos esquemas de gobernanza.

Hoy,  México vive una situación similar a la de España hace tres años, el “gasolinazo” y todos los “azos” que en cascada se dejarán venir han dejado ver la ineptitud de las autoridades, la ineficiencia en la producción de gasolina y electricidad, el aumento de la pobreza, la baja calidad educativa y toda la corrupción e impunidad en la que estamos inmersos.

No obstante el enojo social, nuestro país seguirá siendo el “lugar de no pasa nada” porque pase lo que pase, pasará sin que haya cambios.  Más que en 2017, vivimos como en 1720 cuando los virreyes y hacendados hacían lo que les daba la gana y el pueblo no hacía nada.

Por ello, el gobierno apuesta a la inmovilidad social y la prueba es que no ha hecho ni siquiera el más mínimo pronunciamiento sobre las manifestaciones en contra del aumento de la gasolina que ha habido en todo el territorio nacional.  Esperará a que pronto cesen las manifestaciones y memes y los alborotadores abandonen la causa y otra vez “nada pase”.

¿Alguien piensa en el surgimiento de un “Podemos” a la mexicana?, ¿Alguien apuesta a que López Obrador u otra persona se convertirá en el caudillo que acrisole los sentimientos de la nación y lidere un cambio en la estructura de mando que de golpe y porrazo acabe la corrupción y la impunidad?

Lamentablemente creo que estamos muy lejos de reaccionar como lo han hecho en otros países, y la respuesta es muy sencilla: Somos diferentes.

Somos Agachados, como Rius nos definía hace 50 años. Nos conformamos con migajas, con pan y circo, con seguir siendo parte de la cadena que lubrica la corrupción y con pensar que “alguien más” hará algo.  Para nosotros pasa todo, pero no reaccionamos individualmente, por lo que colectivamente “no pasa nada”.

La corrupción y la desidia es legal.  Este es un relato cierto: El pasado 30 de diciembre, ladronzuelos del crimen desorganizado, le robaron a un ciudadano dos llantas con los rines de un auto que estaba afuera de su domicilio, dejando el carro embancado. El dueño, al percatarse del robo, llamó al 911, nuevo número para emergencias inaugurado recientemente con bombo y platillo pero no funcionó y hubo de comunicarse  el viejo 066.

Después de más de una hora, la policía se presentó y levantó la denuncia que, según ellos, sólo servirá para archivarse. Los policías  informaron que ellos no podían hacer nada en un robo consumado, sólo si agarran a los delincuentes con las manos en la masa, pueden detenerlos. Se quejaron en contra el nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatoria, andamiaje legal  que favorece a los malandros y ellos lo saben. Un agente de policía recomendó comprar un seguro y reclamar un robo de las llantas. En un interminable calvario en busca de rines de repuesto, el dueño del carro llegó a un “yunque” donde le ofrecieron un rin que sustraería el encargado del almacén de refacciones de la agencia.  La transacción se dio por no tener otra opción para mover el carro; claro que el precio fue mayor al que ofrecía la agencia porque esta ¡no tenía en existencia!

Este relato nos deja ver la cadena de ineptitud, complicidad y corrupción. 1) el robo original; 2) la mala implementación del número de emergencia 911 que no funciona; 3) el ineficiente nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio; 4) la incapacidad para actuar de la policía; 5) el otro robo a la agencia; 6) la compra-venta ilegal de autopartes robadas.

A todos los niveles se ven estos ejemplos y ¡no pasa nada!

Si queremos que pase algo, que surja una versión a la mexicana de ”Podemos”, algo tiene que pasar en cada uno de nosotros, de otra forma seguiremos igual, a menos que surja un caudillo como Zapata, Villa o Cárdenas, que nos mueva al punto de convencernos de que “Peor no podemos estar”.

Deseo que tenga un buen año nuevo 2017 y ¡de veras!, espero que pueda lograrlo.

Acerca del autor

Antonio Quintal Berny es Socio Director de WB Solutions, Talento en Movimiento; conferencista, expositor y facilitador en diversos congresos, seminarios y talleres en México y otros países; y profesor en Administración, Recursos Humanos e Ingeniería Industrial en varias universidades, a nivel profesional y posgrado.

Correo Electrónico

aqberny@hotmail.com

Twitter

@aqberny

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

COMENTARIOS

1 Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *