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¿Tiene o no, rumbo la Unison?

POR Felipe Mora Arellano

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Hace unas semanas, en una reunión con funcionarios académico-administrativos con motivo de fin de año, el rector de la Unison les ofreció un discurso, según la nota que publicó la Dirección de Comunicación.

El rector les dijo que la universidad tiene rumbo pero la nota no señala cuál es ni hacia dónde se dirige la Unison. Debo suponer, según deduzco, que aquel es lograr que la universidad tenga una buena posición entre las universidades (los famosos rankings).

Lo que sí destaca la nota es lo siguiente: que el rumbo de la Unison fue atribuido a dos factores: I) “El buen uso de los recursos”, “ser exitosos en la gestión y administración de los recursos” y hacerlo “de forma responsable” y mediante “acciones de transparencia y rendición de cuentas”. II) “El rescate de las funciones esenciales de los órganos colegiados”.

¿Cuál es el rumbo de la universidad, según algunos aspirantes a rector, en particular, de los que tienen algún cargo académico-administrativo?

Como lo apunté en mi anterior colaboración, los aspirantes a rector de la Unison son, unos,  funcionarios de la administración universitaria, otros solamente se desempeñan como académicos sin cargo y el resto proviene de fuera, pero la Ley 4 y la convocatoria les permiten aspirar al cargo.

Cada aspirante presentó un documento en el que, de manera apretada, debía plantear su visión de la universidad, señalar las necesidades de la institución y el qué hacer para atenderlas.

Analizaré algunos aspectos de lo que  piensa el funcionariado, al menos lo que me pareció más relevante. Por orden de jerarquía estos aspirantes son: Enrique Velázquez (EV, secretario general académico, con 16 años en ese cargo), Amelia Iruretagoyena (AI, directora de la División de Ciencias Sociales, con poco menos de dos años en el puesto), Joel E. Espejel (JE, jefe del Departamento de Economía con tres años en el cargo) y Ezequiel Rodríguez (ER, electo como jefe del departamento de física, con cinco años en el puesto).

Para EV, la mayoría de los objetivos y programas del actual Plan de Desarrollo Institucional deben mantenerse, con los ajustes pertinentes, en los próximos años.

Indica que a partir de la evaluación de los resultados se propondrán nuevas metas y se modificarán estrategias y acciones, lo cual requiere de una amplia consulta a la comunidad universitaria.

Se entiende entonces que la ruta es prácticamente la  misma de años anteriores y que de haber ajustes estos se harán con el concurso de los universitarios, algo que no ocurrió en el pasado reciente.

Para AI, el rumbo de la universidad para los siguientes años debe forjarse de manera congruente con sus propósitos sustantivos, sustentado en la unidad de toda su comunidad universitaria y en el trabajo comprometido, recto y transparente para dar seguridad a todos los sonorenses de que continuamos, de manera responsable, construyendo la grandeza de nuestra casa de estudios.

No señala la ruta hacia dónde conducir la universidad pero indica el cómo. De sus planteamientos puede desprenderse que la ruta actual de la Unison no solo no es coherente con las tareas sustantivas, sino que tampoco incluye a la comunidad ni hay rectitud y transparencia.

Por su parte, JE, prefiere señalar el papel que debe jugar la universidad, que es el de coadyuvar en Ia resolución de Ia problemática global y regional, en coordinación con Ia ciudadanía, los empresarios y el gobierno. Para él la institución debe de ser el precursor del vínculo entre empresas, gobierno y sociedad, para fusionar y consolidar tareas que permitan lograr el bien común.

Finalmente, ER llama a definir el rumbo que tendrá para los próximos años. Su planteamiento resulta parecido a la dirección que se dedujo del discurso del rector: lograr que en el futuro próximo estemos entre las primeras diez universidades (ahora somos la número 18 a nivel nacional).

Para lograr tal propósito es menester, dice ER,  replantear el enfoque de la Unison –no dice cuál es este- actualizando al personal académico, modificando los planes de estudio, fortaleciendo la vinculación con el sector público y privado y modernizando su infraestructura. En suma, ir hacia el mismo objetivo pero por diferente rumbo.

Por razones de espacio, solo me detendré en un aspecto más de los varios en que ordené el contenido de las ideas de los planteamientos de los aspirantes (sus posturas respecto de los estudiantes, la investigación, los planes de estudio, la vinculación con la sociedad, el financiamiento, la administración, el Estatuto del Personal académico –EPA-, la normatividad y las unidades regionales): la relación con los sindicatos, la administración y normatividad y el EPA.

Sobre los sindicatos, la administración y el EPA, el secretario general académico, EV, propone una negociación efectiva, una disposición al diálogo y la madurez de los universitarios para la estabilidad.

Precisa la atención a los contratos colectivos reglamentos interiores de trabajo así como dar seguimiento a los compromisos laborales y diseñar vías de comunicación sindicatos-administración.

Llama la atención que durante el tiempo que EV  lleva en el cargo –poco más de tres quinquenios-  ocurrieron huelgas y desavenencias laborales. Si tomamos a pie juntillas sus conceptos, podríamos decir que cuestiona las negociaciones pasadas y el interés por tender vasos comunicantes con las organizaciones laborales.

Sin embargo, por el puesto que ocupa –el segundo de mayor importancia luego del cargo de rector- no se le conoció alguna postura en favor de atender los conflictos.

También señala que es necesaria la simplificación y descentralización administrativas,  adecuar la normatividad, aumentar la transparencia y fortalecer la gestión de recursos públicos y privados. Al EPA no le dedica una línea con todo y que el tema es crucial en la institución y el funcionario impulsó la llamada “armonización”.

Por su parte, AI demanda  una gestión administrativa eficiente, eficaz, responsable y transparente, siempre al servicio de la academia. Además, reclama un manejo adecuado y responsable de los recursos a su disposición y el impulso de los principios asociados a la planeación, la autoevaluación y el seguimiento del desempeño en la gestión administrativa.

Promete que impulsará un programa de análisis de la estructura orgánica y de los procesos de las diferentes instancias de apoyo administrativo vigentes, ajustándolos al marco institucional de la universidad. Los sindicatos y el  EPA no fueron de su interés.

JE por su parte propone se elaboren reglamentos interiores de trabajo para académicos y empleados. De la administración, considera necesario eficientar las formas de pago de servicios a los stakeholders (sic) de Ia institución (internet, Apps universitaria).

También simplificar los trámites administrativos por medio de plataformas con usabilidad informática y manuales de procedimiento. Así mismo, considera importante instrumentar en los procesos administrativos-legales y académicos Ia Ley de Transparencia de Sonora.

Plantea revisar el EPA por medio de tablas de equivalencia de actividades para profesores, por un lado, e investigadores por otro. Desea mejorar la operatividad de leyes y reglamentos de Ia institución.

Finalmente, ER señala que es necesario fomentar una relación cordial, personal, transparente y en comunicación permanente con los sindicatos universitarios para planear y resolver oportunamente situaciones que permitan el funcionamiento óptimo de la institución. Propone generar certeza y estabilidad laboral del personal de la Unison.

Considera que es preciso disminuir el sueldo del rector y de los funcionarios principales (el salario integral mensual del rector y del secretario general académico son de $141 mil 025 y de $106 mil 535.74, respectivamente,  según se indica en  http://www.staus.uson.mx/noticia.php?id=1324), reducir el personal de confianza para permitir un uso eficiente de los recursos de la universidad. Propone reformar el EPA y el Estatuto General con la participación de los académicos.

En suma, si a la luz de los planteamientos de los aspirantes funcionarios pudiéramos decir, como les dijo rector, que la Unison tiene rumbo, esta trayectoria no sería la que hasta ahora lleva. Se plantean así dos rutas, la de continuar por el mismo camino o la de corregir la trayectoria.

Acerca del autor

Felipe Mora Arellano es profesor de tiempo completo del Departamento de Sociología y Administración Pública de la Universidad de Sonora.

Correo Electrónico

fmora@sociales.uson.mx

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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