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¿Qué hará la honestidad total ante pensiones grotescas de Isssteson?

POR Aaron Tapia

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Si a un cuerpo humano le cortan brazos y piernas, se ha quedado ciego y sordo y, además, sus órganos vitales no funcionan con la eficiencia que deberían hacerlo, pero mientras tenga por donde respirar oxígeno y por dónde ingerir alimentos y agua, sigue vivo; aunque es evidente que la calidad de vida de ese cuerpo es paupérrima y se encuentra agonizante.

El cuerpo del Isssteson hace mucho tiempo perdió la vista y el oído por el virus del peculado, la metástasis de un viejo cáncer llamado corrupción está pudriendo sus órganos vitales en sus finanzas, también le han amputado brazos y piernas por una enfermedad silenciosa que le ha infectado de gangrena, es la diabetes de la impunidad y además está siendo ultrajado por pensiones grotescas.

Con esta agonizante calidad de vida es como el cuerpo del Isssteson está “funcionando”.

Como es bien sabido, el fondo de pensiones para la jubilación de los trabajadores del estado ha sido la caja chica de todos los gobiernos que han manoseado sus finanzas para, principalmente, financiar campañas electorales, así como para que sus altos directivos se enriquezcan ilícitamente a través de desfalcos de diversa índole, el más común: la participación en las proveedurías que inflan estratosféricamente los precios de productos y servicios que brindan a la institución.

Lo anterior ha permeado en una abrumadora precariedad de los medicamentos y atención médica indispensables para atender el derecho humano a la salud integral del derechohabiente.

Una vez más se ha destapado el albañal de alguna de las múltiples causas de por qué el Isssteson se encuentra en la agonía constante de la bancarrota.

Indigna y coleriza, la lista de 300 pensionados que exhibió el director de este organismo público descentralizado -Enrique Claussen-, con pensiones onerosas que van desde los 75 mil a los 159 mil pesos, donde aparecen servidores públicos de primer nivel que, sin rubor alguno, reciben insultantes pensiones por jubilación, sobre cantidades que jamás cotizaron nominalmente.

Como ejemplo tenemos al hoy delegado de la Segob, Wenceslao Cota, quien percibe una pensión de 158 mil 815.21 pesos, no obstante, antes de jubilarse tenía un sueldo nominal de alrededor de 40 mil pesos; sin embargo, aprovechándose de subterfugios legales reclamó vía amparo, como parte del salario, la compensación sobre la cual jamás cotizó en favor del Isssteson.

Es así como obtuvo esa abusiva e inmoral pensión, además de recibir un cheque por retroactivos de alrededor de los 5 millones de pesos, misma situación en las que está un grueso número de servidores públicos de primer nivel, mientras que otros niveles de menor rango reciben entre dos y tres mil pesos por dicho concepto.

Otro caso que causa irritación por la superficialidad argumentativa para justificar el goce de estas insultantes pensiones, es el del expresidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, Max Gutiérrez, quien con un argumento falaz pidió que se pongan en los zapatos de los jueces quienes son los que toman decisiones delicadas, y por eso reciben altas pensiones (la que él recibe es de 137 mil 660.24 pesos)

¿A qué decisiones delicadas se refiere? ¿A las del fuero común? Hay que ver la composición de las sentencias condenatorias a pena de prisión de todos los jueces del estado, para tratar de interpretar al peligro y riesgos a los que están expuestos.

Se sabe al respecto que, más del 60% de las condenas a prisión son menores de tres años, las cuáles no representan delitos de mucha gravedad, la gran mayoría por robos simples irrisorios.

En el mismo tenor, ¿cuántos jueces penales estatales en los últimos veinte años han sufrido algún atentado contra su persona o de algún familiar que nos pudiera indicar el “gran riesgo” al que están expuestos?, como a los que sí se enfrentan un bombero o un policía, en situaciones literalmente de vida o muerte, y que perciben una misérrima pensión. Los jueces federales quienes verdaderamente toman decisiones de alto riesgo como son las sentencias que emiten contra el crimen organizado, cotizan para el Issste, y están sujetos a un tope máximo de veinticinco salarios mínimos, que son alrededor de 54 mil mensuales. Por eso, vuelvo a preguntar ¿a qué tipo de altos riesgos se refiere Max Gutiérrez que sufre un presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado para justificar la ostentosa pensión que recibe?

En estos altos niveles de la función pública, nos han mostrado que, para ellos ser servidores públicos sólo puede ser aspiracional en lo económico, donde la solidaridad y la igualdad han quedado mermadas por una idea tergiversada de un oficio antitético del servicio público, pues inhabilita su prerrogativa básica; la honestidad, que sirve para afianzar la separación y desigualdad social.

En la cosmogonía del alto funcionario público, se aferra la idea de actuar con marrullería legaloide para concebir una vida holgada póstuma a la vida laboral, el proceso para obtenerla va contracorriente de las aspiraciones más idílicas de la ética: ostentar la comodidad a costa de sustraer lucro con recursos del erario.

Si para tener en abundancia, otro tiene que dejar de obtener lo digno, entonces que la construcción de lo social se vuelva desigual y depredadora, después de todo, la idea que legitima a los altos rangos de la función pública sonorense es su concepción de la superioridad, porque lo que les permite éxito social es construir una barrera entre los VIP y los demás.

Uno de los puntos centrales en este nuevo escándalo con tintes de perversidad, es la bandera de combate a la corrupción de la gobernadora, que fue lo que la llevó a ganar esta gubernatura, por lo tanto, tiene una doble exigencia de solucionar y castigar cualquier indicio o acto corruptivo.

Cada pensionado cuenta con un expediente donde se lleva todo su récord administrativo, desde el dictamen de la junta directiva para fijar su pensión y todo lo que le precedió.

La contraloría tiene la obligación de investigar estos expedientes para determinar si efectivamente tenían el derecho de recibir estas pensiones, de acuerdo con esa información documentada.

La junta directiva emite los dictámenes, los envía al director en turno del Isssteson para la firma de autorización y este lo turna al ejecutivo del estado y después de una revisión aprobatoria del jurídico, firma la autorización en el documento que asigna la pensión.

Hay una cadena de funcionarios donde no sería difícil dar con los responsables de que hayan presentado documentos falsos y sumas “erróneas” para asignar pensiones que no corresponden a las de ley, ese análisis que no es muy complicado lo tendría que realizar la contraloría para definir si hay una presunción de delito, y si la hay, que se haga la denuncia correspondiente para que se turne al Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Estado y sea ahí donde se juzguen si las pensiones han sido o no irregularmente otorgadas.

Pero toda esta cadena en la praxis de la “realpolitik”, sólo se activará con la voluntad política de la gobernadora. Claudia Pavlovich, está frente a su gran oportunidad de mostrar que su eslogan central de campaña electoral, “Honestidad total”, no corresponde a una demagogia ni que tampoco sufre inanición de justicia, sino que existe la firme convicción de erradicar este imperante surrealismo burocrático aunque en el proceso afecte intereses de sus correligionarios priistas, porque no es posible que la seguridad social proteja a ciertos personajes de manera tan abundante y desordenada legalmente y a otros los deje en la inopia, esto solo sucede en una entidad donde el estado de derecho y la legalidad, son principios vacíos.

Acerca del autor

Aarón Tapia ha participado en radio como productor y conductor del programa de diversidad temática Ensalada de Tópicos.

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ensaladadetopicos@gmail.com

Twitter

@naranjero75

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

COMENTARIOS

7 Comentarios

  • Juan dice:

    Si a un cuerpo humano le trozan brazos y piernas se queda sordo y mudo?

    • Yezi Rentería dice:

      “Si a un cuerpo humano le cortan brazos y piernas, se ha quedado ciego y sordo…” hay que aprender a leer identificando para que son las comas Juan.
      Contundente el análisis de Tapia, una vez más hablando lo que casi nadie o nadie expone con tal claridad.

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