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Modelo de cohesión comunitaria

Imagen: Internet

POR María Elena Carrera

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Era 2011 cuando se iniciaron los trabajos tendentes a promover y fortalecer una manera más integral de hacer frente al delito en nuestro país; las primeras reflexiones salieron del Centro Nacional de Prevención del Delito a cuyo cargo estaba la doctora Laura Carrera, quien convocó a todas las instancias de prevención del país para que nos reuniéramos a dialogar sobre cómo prevenir justamente el delito en cada entidad.

El reto mayor estuvo, durante ese año, en cambiar de paradigma para ver de una manera distinta lo que ya se sabía era ya un fracaso de la política en materia de seguridad, por lo que cada tres meses las instancias de prevención nos reunimos primero, para revisar nuevos enfoques que ya se discutían a nivel internacional para bajar los altos índices de violencia a nivel mundial.

Fue así que se convocó al primer foro: La Prevención que México Necesita, donde tuvimos la oportunidad de escuchar a funcionarios, académicos e integrantes de Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) sobre las nuevas tendencias conceptuales y de políticas públicas para prevenir ya no el delito, sino la violencia y la delincuencia en este nuevo encuadre.

El Centro Nacional de Prevención del Delito, una oficina adscrita al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, propuso además una herramienta jurídica para que las instancias de prevención del delito pudieran tener cobijo: Ley General para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, que firmó ya siendo presidente -en 2012- Enrique Peña Nieto.

Toda esta introducción para explicar que, en Sonora, de acuerdo a dicha ley, ya se trabajaba con distintas OSC, con recursos del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) pero que no tenían la posibilidad, institucionalmente hablando, de ser considerados modelos sino sólo eso, un conjunto de acciones disociadas unas con otras en diversidad de territorios, que generalmente eran colonias con alto índice delincuencial.

Un proyecto que se consideró desde un primer momento cumplía con los requisitos para volverse modelo fue, el de Mediación y Cambio Social junto con otros, pero por el desarrollo profesional del equipo que impulsaba dichas acciones se convirtió rápidamente en un ejemplo de práctica promisoria para disminuir la violencia comunitaria a nivel nacional.

Fue además bien recibido no sólo en Hermosillo, sino también en Cajeme cuando se contó con los recursos del Programa Nacional de Prevención del Delito (Pronapred), el trabajo de este virtuoso equipo de mediadoras y mediadores rápidamente logró impactar positivamente en colonias como Café Combate, con recurso FASP, y continuó sus logros en Solidaridad y Altares.

En Cajeme se trabajó en Esperanza, Pueblo Yaqui, sur y norte, desafortunadamente desde 2016 optó por suspender tan importante modelo. Pero se sumó Guaymas, donde por primer año inician los trabajos dedicados al fortalecimiento comunitario a través de la sensibilización y fortalecimiento de una cultura de la convivencia armónica. Bien por el gobierno de Guaymas.

Todo lo anterior para expresar el ánimo que estimula para que los gobiernos locales den oportunidad a ciudadanas y ciudadanos organizados que, con profesionalismo, hacen de sus modelos una fuente de reflexión sobre la cultura de paz en la familia, la comunidad y escuelas.

Sentit nobis: Silvia Sallard, Elvia Salazar, Graciela Frías y Miguel Sordo, asumieron el reto de llevar a cabo el segundo Encuentro Nacional de Mediadores Pares, ahora para reflexionar sobre la repercusión que tiene en el ámbito de la mediación, el Sistema Nacional Acusatorio Penal, por un lado, y la necesidad de asumir que, como mediadores es crucial seguirse formando antes que nada como seres humanos, para dar lo mejor de sí, primero a ellos y sus familias y luego entonces a la comunidad.

Aplaudo con emoción positiva, desde luego, tan importantes avances gracias al aprecio de las autoridades de Seguridad Pública del Estado.

María Elena Carrera es licenciada en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), plantel Iztapalapa; experta en temas de seguridad; coordinadora nacional y fundadora de Mujeres y Punto A.C. e integrante del Comité Ciudadano de Evaluación al Desempeño Legislativo. @MariaElenaC5

Acerca del autor

María Elena Carrera es licenciada en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), plantel Iztapalapa; experta en temas de seguridad; coordinadora nacional y fundadora de Mujeres y Punto A.C. e integrante del Comité Ciudadano de Evaluación al Desempeño Legislativo.

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