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La depresión en el adulto mayor

Imagen: Internet
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La depresión es uno de los trastornos psico-geriátricos más frecuentes a nivel mundial y se estima que en el año 2020 será la primera causa de pérdida de años de vida saludable en países desarrollados y la segunda causa a escala internacional.

La depresión es un trastorno del estado del ánimo. Se caracteriza por pérdida de la capacidad de interesarse y disfrutar de las cosas (sentimiento de tristeza), disminución de la vitalidad (que lleva al adulto mayor a la reducción de su nivel de actividad), y a un cansancio exagerado que aparece incluso tras un esfuerzo mínimo, casi todos los días, durante dos semanas consecutivas o más.

Después de -por lo menos- dos semanas de iniciada, los síntomas de desinterés en las cosas y ánimo deprimido, se agregan cuatro síntomas más que son cambios de apetito o peso, del sueño y de la actividad psicomotora; falta de energía; sentimientos de infravaloración o culpa; dificultad para pensar concentrarse o tomar decisiones, y pensamientos recurrentes de muerte o ideación, planes o intentos suicidas.

La depresión es una enfermedad frecuente en todo el mundo y se calcula que afecta a unos 350 millones de personas. En el peor de los escenarios, puede llevar a la persona que la padece al suicidio.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se suicidan más de 800 mil personas, lo que coloca al suicidio como la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años, Y es una causa frecuente en los mayores de 60 años.

En México, la prevalencia de la depresión de 9.5% en mujeres y 5% en hombres mayores de 60 años; es un trastorno poco diagnosticado y tratado (menos del 25 % es tratado). La tasa de incidencia en México en el 2015 fue de 79 casos por cada 100 mil habitantes.

A la semana epidemiológica 47, del 20 al 26 de noviembre, el Boletín Epidemiológico Semanal de la Secretaría de Salud, señala que en Sonora en el año 2016 se han diagnosticado 2 mil 370 casos nuevos de depresión, de los cuales 79% son en mujeres (1 mil 878) y 22% en hombres (492). Durante 2015 se reportaron 2 mil 716 en todo el año.

La mayor incidencia de la depresión en Sonora para el año 2015, se presenta en el grupo de 45 a 49 años con una tasa de 221 casos por cada 100 mil habitantes de ese grupo de edad. Le siguen en orden de frecuencia el grupo de 60 a 64 años con una tasa de 207 y en tercer lugar los de 65 y más años, con una tasa de 188. La tasa promedio en todas las edades es de 92.95 casos por cada 100 mil.

tercera-edad

Con frecuencia la depresión se presenta de forma enmascarada bajo diversas molestias que encubren las manifestaciones de otros padecimientos crónicos /o concomitantes, esto afecta la calidad de vida, condicionando consultas múltiples a diversas especialidades lo que conlleva a una elevación de costos en salud, desgaste y disfunción familiar.

Los síntomas depresivos son un factor de riesgo para el desarrollo de dependencia funcional y social en adultos mayores.

Es necesario sensibilizar a los profesionales de salud acerca de la necesidad de su búsqueda y evaluación sistemática cuando los adultos mayores acudan a consulta por otros motivos, más aún cuando visitan de forma repetitiva los servicios de urgencia o de consulta de medicina familiar sin manifestar de forma objetiva alguna afectación física.

Es importante Informar a los familiares de los adultos mayores que la discriminación y el uso de términos despectivos, pueden ser causantes de la aparición de la depresión e influir en la dependencia física y social de ellos.

Los factores predisponentes en la incidencia de la depresión son: las enfermedades crónicas degenerativas entre las que resaltan los eventos vasculares cerebrales, las neurológicas como Alzheimer y Parkinson, padecimientos endócrinos como Diabetes Mellitus, los trastornos del sueño y el dolor crónico.

Los principales factores de riesgo son los trastornos cognitivos, sociales (jubilación o pérdida del empleo), familiares (pérdida de un ser querido), estado de pobreza, las enfermedades crónicas, físicas y mentales, el estado civil, el estrés crónico, la exposición a adversidades no resueltas a lo largo de la vida y asociación con hábitos de alcoholismo y tabaquismo.

Se puede disminuir el desarrollo de la depresión con apoyo de consejería higiénico-dietética, orientada a mejorar la calidad de vida (calidad de sueño, control de ingestas y excretas, baño diario, cuidado personal, atención familiar, etcétera).

La detección temprana de la depresión se realiza mediante preguntas específicas como:

¿Se ha sentido cansado o decaído casi todos los días? ¿Se ha sentido triste, pesimista todos los días? ¿Siente que ya no disfruta o ha perdido interés por cosas que antes le resultaban agradables?

A partir de los 60 años, es recomendable interrogar a los adultos mayores con este tipo de preguntas o con la encuesta para detección de depresión que se tenga al alcance.

Los estudios de laboratorio sirven de apoyo para descartar otro padecimiento, pero deberán ser específicos de acuerdo al padecimiento que se sospeche.

El tratamiento debe estar enfocado a:

Disminuir los síntomas de depresión; mejorar y mantener el nivel de funcionamiento social del individuo: mejorar el acercamiento con instituciones de autoayuda; permitir el acomodo de personas mayores en residencias de familiares; eliminar el riesgo de suicidio; mejorar la condición de salud general

Medidas coadyuvantes de tratamiento incluyen:

– Lectura de libros de autoayuda, si no se desea acudir a psicoterapia o a terapia con profesionales de la salud mental.

– Terapia grupal de autoayuda.

– Servicio de ayuda telefónica.

Realizar ejercicio puede ayudar a los pacientes con depresión leve y moderada. Incluso existe evidencia que aquellos pacientes con ánimo decaído mejoran con rutinas conducidas de ejercicio.

En la depresión leve y moderada debe considerarse el tratamiento psicológico breve específico (como la terapia de solución de problemas, la terapia cognitivo-conductual o de consejo). Los antidepresivos no son recomendados en el tratamiento inicial de la depresión leve porque el riesgo-beneficio es pobre. Los fármacos antidepresivos representan un tratamiento de primera línea en la depresión moderada o grave. Consulte a su médico

Referencias:
1.- Resumen de Evidencias y Recomendaciones. Prevención, Diagnóstico Oportuno y Tratamiento del Episodio Depresivo Leve y Moderado, en el Adulto Mayor en el Primer Nivel de Atención, GPC, Guía de práctica clínica, Catálogo Maestro: ISSSTE-131-08.
2.- http://www.epidemiologia.salud.gob.mx/doctos/boletin/2016/BOL-EPID-2016- SE47.pdf

Dr. Francisco Javier Muro Dávila,
Médico Cirujano, UNAM (Ced. Prof. 471325, Reg. SSA 58351) Maestro en Salud Pública, ESPM-SSA (Céd. Prof. 026403 SEC-Sonora).
Presidente del Colegio de Profesionales de Salud Pública del Estado de Sonora, A.C., Subdelegado Médico de lSSSTE, Delegación Sonora.fj_muro@hotmail.com, @MUROFJ

Acerca del autor

Dr. Francisco Javier Muro Dávila es médico cirujano por la UNAM (Ced. Prof. 471325, Reg. SSA 58351), maestro en Salud Pública, ESPM-SSA (Ced. Prof. 026403 SEC-Sonora), presidente de la Federación Médica de Sonora, A.C., y subdelegado médico de lssste, Delegación Sonora.

Correo Electrónico

fj_muro@hotmail.com

Twitter

@MUROFJ

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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