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PRIvatización de alumbrado, ¿capitalismo de cuates en Hermosillo?

POR Luis Alberto Medina

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Cuando Margaret Tatcher, primera ministra de Inglaterra, inició la privatización de empresas del servicio público en Inglaterra en década de los ochenta, era una época de decadencia económica en el Gobierno inglés. Lo narra en sus memorias. Allá sí le funcionó. Inmediatamente el modelo fue imitado en Estados Unidos y, en América Latina, lo inicia Chile. En México se empieza en 1984, hasta el 2000, (sector aéreo, teléfonos, banca, ferrocarriles, entre otras empresas), según análisis el economista de la UNAM, Emilio Sacristán. El argumento principal para privatizar es la modernización de la prestación de dicho servicio en favor de los ciudadanos. Pero es aquí donde se empieza el capitalismo de cuates en beneficio de unos cuantos.

En palabras de la politóloga Denise Dresser, en su pasada presentación del sexto aniversario de Proyecto Puente, “el capitalismo de cuates”, no se basa en la competencia o en la innovación sino en su obstaculización. Es fortalecer a hombres de negocios que gobiernan por encima de las autoridades. Pareciera que eso se quiere empezar en Hermosillo.

“Hoy México carga con los resultados de esfuerzos fallidos por modernizar esta economía en los últimos 20 años. Las reformas no produjeron una economía dinámica de mercado con regulación gubernamental eficaz, capaz de crear mercados funcionales y competitivos porque en vez de transparencia y reglas claras, prevaleció la discrecionalidad entre los empresarios que se beneficiaron de las privatizaciones y los encargados del Gobierno de regularlos”, es la teoría Dresser que ubica al México de hoy. Le queda a la etapa que se intenta inaugurar en Hermosillo. Ya empezó en Cajeme, con el servicio de la basura. Así se inició en México: El Estado no pudo con el servicio del teléfono, se lo dio a Carlos Slim, para hacerlo el hombre más rico del mundo. Tampoco con ferrocarriles, para dárselos y que lo opera impunemente Germán Larrea y familia. Privatizó de nuevo la banca, para que hicieran lo que quisieran con el manejo de créditos, hasta llegar al Fobaproa.

La dejaron morir

Ahora entiendo porqué el actual director del alumbrado público, Juan Fortino León, cuando estuvo en Proyecto Puente, no supo defender ni explicar un plan para rescatar el alumbrado público que, el mismo alcalde Manuel Ignacio Acosta, también dijo que sufría más del 60% de rezago. Lo que vemos entonces es que, desde un inicio de Gobierno, ¿se pensaba en entregar el servicio a particulares?, ¿qué hizo en un año el director de esta dependencia?

Opacidad

El Gobierno municipal no puso a debate este tan delicado tema. Está documentado por la OCDE y diferentes instituciones internacionales que la privatización de servicios públicos no ha funcionado en la mayoría de los países que se ha aplicado. En Hermosillo, las autoridades no pusieron a debate el tema. Cuarenta y ocho horas después de su aprobación, en el fin de semana del llamado “Viernes Negro”, cuando la gente se va de compras hacia Estados Unidos, en medio del día de Acción de Gracias, se da a conocer la información. No hubo un debate de frente a la sociedad, en un tema tan delicado al tratarse de recursos públicos de los ciudadanos en la prestación de un servicio.

Los riesgos

¿Qué es lo que sigue? Entregar un servicio público a un particular, es ceder el control del Gobierno. Es decir: “No podemos, hazlo tú por nosotros”. Es permitir que el negocio se imponga sobre el bien público. Es mandar un mensaje a los ciudadanos de que, al no poder hacer un buen trabajo en una dependencia, se entregará a un particular, o un grupo de empresarios, para que sean ellos quienes administren bajo la lógica del dinero, el mercado, la obligación que les corresponde a los gobernantes que han sido elegidos con el voto ciudadano, democráticamente. Es dar pie a que se subasten las dependencias del servicio público en beneficio del capital privado. Es soltar una parte del Gobierno a intereses personales que llegarán a hacer dinero, no a prestar servicios a los ciudadanos. Si se abre la puerta a que una dependencia que brinda un servicio público haga negocio para que lo preste un particular, ¿qué dependencia sigue de entregar a particulares?

¿Quién se beneficia?

Es la pregunta. ¿A quién se le está entregando el mantenimiento del alumbrado público en Hermosillo? Urge y es necesario saber el procedimiento por el que se entregará el alumbrado público. Tiene que debatirse ampliamente por expertos y entes externos.

Acerca del autor

Luis Alberto Medina es director de Proyecto Puente, noticiero en Internet. Coordinador de Periodismo de la Universidad Kino. Premio Nacional de Periodismo 2014. Corresponsal nacional de Denise Maerker en Atando Cabos.

Correo Electrónico

luisalberto@proyectopuente.com.mx

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

COMENTARIOS

2 Comentarios

  • Rodolfo Acuña dice:

    deberían de dejarse de chingaderas y poner puro alumbrado solar ( ya que tenemos mucho de esta energía limpia en Sonora), así los ratas no se robarían cableados ( cuento de nunca acabar). Mas vale que el gobierno invierta en alumbrado solar y que siga administrando este servicio, sería mucho mas sencillo.

    saludos…

    • Carlos Prieto dice:

      Mi querido amigo, exactamente eso es lo que deberían hacer estos, pero te tengo una noticia que seguramente ya la conoces de antemano, ellos harán lo que para ellos signifique NEGOCIO, DINERO, lo que menos le interesa al inepto del Maloro es lo que el pueblo que lo puso en ese puesto diga o haga, él tenía que entregarle algo a quienes si lo mandan, que serán los que ganen la licitación y como no pudo ser la basura (por el momento), nos friegan en ese lado.

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