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Triunfo de Trump exhibe pérdida de credibilidad en los medios tradicionales

POR Aaron Tapia

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Donald Trump apenas cosechó el respaldo de 13 medios de prensa antes de las elecciones de Estados Unidos. En cambio, Hillary Clinton recibió el aval de 229 periódicos y 131 semanarios.

Durante la larga campaña electoral los medios tomaron a Trump más como un insólito y payaso empresario lanzado a la arena política, dispuesto a alimentar su show personal con declaraciones extravagantes, que como un candidato con reales aspiraciones. Incluso para muchos sectores del Partido Republicano fue un candidato incómodo.

En esta elección, más que nunca, quedó en evidencia que, frente a la irrupción de las nuevas plataformas como Facebook y Twitter, los grandes medios dejaron de ser los actores centrales para influir sobre la opinión pública y también para poder interpretar a los electores.

La victoria del magnate de bienes raíces también hizo pisar en falso a los grandes pronosticadores Five Thirty Eight y Upshot, por ejemplo: que estimaban que Clinton tenía entre un 70 y 99% de probabilidades para ganar. Pero, apartándose del hecho puntual de la elección en Estados Unidos, que además suma a la no pronosticada victoria del Brexit en Inglaterra en junio de este año y del No al acuerdo de Paz en Colombia, en octubre último, la victoria de Trump también refleja que la “ciencia de los datos”, como se conoce a las encuestas (que es utilizada para tareas cada vez más complejas como estudios de mercado o para aprobar préstamos bancarios), la reiteración de sus fallos hace que ahora se la considere como una herramienta limitada, que asigna posibilidades, pero no como un modelo predictivo.

Las técnicas tradicionales de sondeos ya no funcionan en tiempos de redes y comunicaciones instantáneas que influyen la opinión pública.

El martes 8, día de la elección, el New York Times, CNN y otros medios entendían que solo un milagro podría ayudar a Trump a ganar la presidencia de Estados Unidos. Sin embargo, había motivaciones más profundas del electorado que fueron omitidas o no alcanzaron a ser interpretadas.

Fueron realmente muy pocos los que vaticinaron ese “milagro”. El cineasta Michael Moore, que fundamentó por qué Trump ganaría las elecciones; el historiador Allan Lichtman, 4Chan, Los Angeles Times, el único medio que publicó una encuesta que auguraba su victoria y las páginas de Facebook en apoyo del magnate que crecían y crecían, y al final fueron muchas más que las que abanderaban la causa de Hilary.

El lento pero persistente declive de los medios tradicionales y el explosivo crecimiento de los nuevos están cambiando el modo en que circula la materia prima de los medios, la información, que ya no se presenta como antes, en unidades cerradas (diarios, cables de agencia, noticieros de radio y televisión), sino en formatos cada vez más abiertos. Hoy es imposible controlar del todo la circulación de la información. El sistema wiki (trabajo colectivo para llegar a un resultado siempre inacabado) se aplica en buena medida a las noticias, que fluyen y se van enriqueciendo o corrigiendo a lo largo del día con comentarios, fotos, discusiones.

Si antes la información se producía siguiendo el modelo típico de la sociedad industrial (el producto se entregaba cerrado y listo para consumir), hoy asume la forma de un “work in progress” en constante evolución, un proceso dinámico y en buena medida colaborativo, más abierto y horizontal que en el pasado. Esto ha contribuido a debilitar el rol del periodismo como único generador de información, y esta se ha desmonopolizado a favor de internautas, blogueros, ciudadanos que pasaban por ahí con un teléfono con cámara, etcétera.

La creciente penetración de las redes sociales, que funcionan como plataformas de entretenimiento y encuentro, pero también como usinas y cajas de resonancia informativas, están cambiando aceleradamente el ecosistema informacional y están empujando a los medios tradicionales a una crisis sistémica, porque también ha exhibido cómo la gran mayoría de estos medios de comunicación han operado en función de los grandes intereses sistémicos.

Son frecuentes los casos en que el mismo tema, en redes sociales circula una realidad discrepante a la que corre por los medios tradicionales y esto, les ha generado una creciente y constante pérdida de credibilidad.

De todos modos, conviene tener cuidado con los ideales de horizontalidad total y ciudadanización del periodismo.

La idea de que todos pueden ser periodistas es opinable porque el periodismo implica el manejo de una serie de técnicas y, en algunos casos, saberes que el resto de los ciudadanos no las posee.

Bien ejercido, el periodismo no solo transmite noticias, sino que también las contextualiza, las ubica en un marco histórico o social determinado y ofrece, en fin, las claves para entenderlas.

Las insólitas e inesperadas victorias del Brexit, del No a La Paz en Colombia y la de Trump, a México le envía señales muy claras de lo que se dará en las plataformas comunicacionales para las elecciones presidenciales del 2018, ni los medios de comunicación tradicionales y mucho menos las erráticas encuestas, serán parte fundamental en la incidencia del voto ciudadano.

En una tendencia global, la política atraviesa un proceso de desafección, en el sentido de una mayor distancia, a menudo teñida de desilusión, escepticismo y enojó, entre representantes y representados, acompañado por un debilitamiento de las tradiciones partidarias clásicas. Con los partidos desestructurados, a veces astillados en mil pedazos, la política se asemeja a un proceso fluido y difícil de decodificar, de tal manera que las redes sociales estarán erigidas como el gran escenario del debate y de la conquista del voto indeciso que será el que finalmente inclinará la balanza.

Aarón Tapia ha participado en radio como productor y conductor del programa de diversidad temática Ensalada de Tópicos. Contacto: ensaladadetopicos@gmail.com Twitter @naranjero75

Imagen tomada de Internet.

Acerca del autor

Aarón Tapia ha participado en radio como productor y conductor del programa de diversidad temática Ensalada de Tópicos.

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Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

COMENTARIOS

3 Comentarios

  • Alejandra dice:

    Excelente análisis, el gran escenario electoral a conquistar para el 2018 en México serán las redes sociales. Por otra parte es evidente la pérdida de credibilidad de los medios convencionales, porque además de su complicidad con el sistema, las redes sociales da la opción de la interacción.

  • Sergio Morales dice:

    Concuerdo totalmente con este análisis, muy bien estructurados y datos contundentes. Felicidades.

  • E.López dice:

    Un punto de vista diferente a lo que todos hablan y escriben de esto, Tienes mucha razón y esperemos que en el 2018 pase lo mejor para México. Felicidades Aarón.

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