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Padrés, en privado

POR Luis Alberto Medina

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Un dueño de un medio de comunicación fue a ver a Guillermo Padrés exactamente un mes antes de que acabara su gobierno. Su medio había estado cuestionando fuertemente el quebranto financiero y el desastre que heredaría en Sonora. El exmandatario estatal lo mandó llamar a su oficina de Palacio de Gobierno para que sostuvieran un encuentro a solas. Le iba a pedir un favor. El empresario llega y es recibido por Agustín Rodríguez. Lo trata muy bien. A los cinco minutos se abre la puerta de la principal oficina. Era Padrés. Lo recibió con un fuerte abrazo. “Pásale, ¡qué gusto verte!”, fueron las palabras del cananense. Al entrar el empresario notó inmediatamente un olor a cigarro que penetraba su área de trabajo. Padrés también olía a tabaco. “No sabía que fumabas, Gobernador”, le dijo. “Lo había dejado, pero lo retomé en marzo cuando inició la campaña. No he parado. Ha sido todo muy difícil”, confesó el panista.

El encuentro empezó con un recordatorio del visitante de los agravios al periodismo en Sonora. No entendía por qué se había descuidado tanto la relación con los medios. El Gobernador admitió y le pidió una cosa.

“Ayúdame. Veo que estás muy duro. Me dijiste que te buscara cuando te necesitara y hoy te necesito”. Antes de subir en Palacio el empresario dice que pensó qué quería el mandatario saliente o qué le pediría. O, bien, ¿qué le podía decir cuando le quedaba un mes al frente del gobierno? Sólo podía sugerir. Y pensó en la reparación de daños.

¿Yo por qué?

“Discúlpese, Gobernador, con la gente. Hay demasiado agravio en su gobierno para Sonora”. Padrés, sentado en la mesa principal de la oficina, fumando sin parar a un lado con un cenicero, de fondo tenía la ventana abierta que da a Catedral, casi brinca de su silla al escuchar la propuesta. Se acerca al empresario, sin dejar su lugar, lo mira de frente y le dice con voz firme: “Yo, no le he hecho daño a nadie. ¿Por qué me tengo que disculpar?”.

“Sus colaboradores hirieron personal, política y financieramente a mucha gente y usted es o era su jefe y los dejó hacer lo que quisieron. Muchas veces se lo dijimos y nunca los paró”, le reviró el visitante.

“Pues que se disculpen estos cabr…, ¿yo por qué?, ¡ching… a ellos! Estás contra mí nomás en tu medio”, contestó Padrés.

“Yo le dije el daño que Javier Alcaraz ocasionó, me generó, y nunca hizo nada. Él era el encargado de desprestigiar en redes a todos los medios, sólo por poner un ejemplo de sus colaboradores, sin mencionar todo el daño de los demás a los sonorenses”, le dijo.

“A ver este cabr… le voy a hablar ahorita mismo”, señaló Padrés. Tomó el teléfono y se arrepintió. No le llamó. “Ahorita le diré al cabr…”, sentenció.

La reunión se volvió tensa. Padrés estaba muy alterado y retomó el tema.

“Pero no es justo que me estés atacando a mí en tu medio. Si mi gente, los que trabajaron conmigo, alguno hizo daño, que paguen. Pero yo no le he hecho daño a nadie”, insistía Padrés pegándose con la mano derecha en el pecho. “Su gente sí, Gobernador. Y usted era su jefe y los dejó hacer lo que quisieron. ¿Por qué no lo reconoce?”, le repitió el empresario.

“¡Pues ching… a ellos! ¡Yo no le he hecho daño a nadie!”, volvió a decir el mandatario ya en un tono molesto. El empresario para evitar que se saliera de control la situación, le recordó al mandatario que él le pidió verlo y le dijo que lo ayudara. La única manera de hacerlo, le subrayó, era sugerirle que reparara daños, que se disculpara, que le pagara a la gente que le debía, que se protegiera en el séptimo año. Padrés se calmó y le dio la razón. No dejaba de fumar. Pasó el mes y alcanzó a comer con otro dueño de un medio de Comunicación. Mandó cartas algunos columnistas. Y ahí quedó todo.

La soberbia

Hago el recuento de este encuentro privado que me reveló una persona de mucha confianza para entender la personalidad de Guillermo Padrés: En su agonía política, en el ocaso del poder, no entendía ni entiende el daño moral, financiero, político, sicológico, social, educativo, económico, que generó su administración. Es un hombre que hoy está prófugo de la justicia porque él permitió que llegara a ese nivel. Si lo llegasen a atrapar, probablemente, sólo en la cárcel, ya en la meditación personal, sin miles de millones de pesos robados que administrar, sin amigos, lo alcanzará la conciencia y, a lo mejor, se arrepentirá de lo que hizo y dejó hacer en Sonora él y sus cómplices.

Puede ser que en una celda cambie y se arrepienta. Pero como él mismo le dijo a un periodista también en un encuentro personal: “Si me atrapan, algún día saldré y me las pagarán”. Ése es el verdadero Padrés, en privado.

Luis Alberto Medina es periodista; director de Proyecto Puente, en Radio Fórmula Sonora; Premio Nacional de Periodismo 2014; colaborador de Denise Maerker, columnista en periódico El imparcial y coordinador de la Licenciatura de Periodismo en la Universidad Kino. @elalbertomedina

Columna tomada del periódico El Imparcial.

Acerca del autor

Luis Alberto Medina es director de Proyecto Puente, noticiero en Internet. Coordinador de Periodismo de la Universidad Kino. Premio Nacional de Periodismo 2014. Corresponsal nacional de Denise Maerker en Atando Cabos.

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luisalberto@proyectopuente.com.mx

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

COMENTARIOS

15 Comentarios

  • Juan carlos dice:

    Si lo atrapan se va a suicidar!!!

  • Narciso Navarro dice:

    Yo me hago las siguiente preguntas y no creo ser el único.
    1.- De atraparlo, cuál sería su condena mínima, 5,10 años?
    2.- Qué gano yo como Sonorense que lo atrapen, si no regresaría la cantidad de recursos que se le imputan?
    3.- Saldría en libertad de una celda con los privilegios que ya quisiéramos michos Sonorenses tener en nuestras casas (A/C, Sistemas de Tv, Acolchadas camas,) porque no sería tratado como un preso más, o si?
    4.- Al salir, seguirá disfrutando de sus millones de Dlls?
    5.- Seguirá disfrutando de sus ranchos y caballos?..
    A eso, no le llamo Justicia. No, cuando no se regresa lo llevado, No, cuando no se paga con la reparación del daño causado a empresas que brindaron sus servicios y que se vieron en bancarrota porque no les pagaron sus facturas. No cuando el Estado mantiene una deuda disparada por ese sexenio.
    Muchas preguntas, pocas respuestas.

    • bel dice:

      que dicen de salinas de gortari se pavonea en todo mexico.. asi es y sera siempre.Mexico lindo y querido….

  • BSM dice:

    Hace 7 años, el pueblo sonorense llevó al poder a un personaje, que prometió ser diferente a los gobiernos anteriores, el ´pueblo sonorense al ver que hubieron 49 niños calcinados, mas todos los que quedaron con secuelas de por vida por un incendio en una guardería, donde por negligencia de todas las autoridades, (federales, Locales y Municipales) permitieron (pudiendo evitarlo) que una guardería subrogada por el IMSS, operara sin reunir los requisitos que señalan las normas de protección civil, tan simple como ello, todos fueron omisos al permitir que en una bodega, porque no se le puede llamar de otra forma, se cuidaran niños menores de 3 años, una verdadera infamia, en fin, esa es la razón por la que la sociedad sonorense en protesta y en castigo a un gobierno que en ese momento, consideró no había hecho justicia a los niños fallecidos por esa gran tragedia, decidió darle su voto a GUILERMO PADRES ELIAS, un gobernante nefasto, que nunca cumplió sus promesas de campaña, un gobernante que permitió que todo su gabinete robara a diestra y siniestra, esto no me escandaliza, pues tristemente, la mayoría lo hace, lo que me da mucha tristeza e impotencia, es que un pueblo lo puso en el poder, porque estaba cansado de tanta impunidad, y ellos solo usaron esta tragedia para subir al poder, Hicieron suya la bandera de la justicia explotando el dolor que permanecía en todo un Pueblo, porque todos los sonorenses sufrimos y lamentamos esa gran tragedia, Guillermo Padrés, aprovechó esto y llegó al poder, eso es lo triste, eso es lo escandaloso, eso es lo grotesco, haber usado una tragedia para llegar al poder.

    • Decepcionado dice:

      Me molestó mucho ver que el pueblo le diera ese lugar a Padres por castigar al PRI, todos veíamos venir esto, pero no a esa escala.
      Por otro lado, la gobernadora está haciendo “muy buen trabajo”, buscando hacer justicia. Pero ¿por qué salieron libres las personas que estaban cumpliendo condenas que se les dictaron durante el gobierno panista? Me refiero a Eduardo García, el pirata (ex presidente de Santa Ana) ¡Ah! Porque son priistas.
      Esa es la justicia que aplica nuestra clase política. Cacería contra la competencia, impunidad para su gente.

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