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Electorado de estómago

POR Nicola Origgi

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¿Qué tienen en común el Brexit, la votación sobre la paz en Colombia y un Donald Trump con serias posibilidades de convertirse en el próximo presidente de los Estados Unidos?

Varios factores: el resultado no agrada ni conviene, pero nos sorprendió a todos.

En todos los casos, las encuestas fueron clamorosamente desmentidas en las urnas. Y por último, todos abren un camino caracterizado por incertidumbre, precariedad y consecuencias que aún son muy difíciles de preveer.

Y algo más: la opción que resultó ganadora –o con el potencial aún de serlo como el caso de Trump- es de manera clara la opción que, razonando el voto, menos les conviene al electorado en términos económicos, profesionales, sociales, personales…

Es evidente, en el caso del Brexit, que es mejor, desde el punto de vista racional, poder tener opciones de trabajo, vida y estudio en un bloque de 28 países versus uno.  Simplemente una oportunidad se multiplica por 28.

Tampoco tenía sentido pensar, siempre desde el punto de vista de la razón, que en Colombia ganaría el NO: si bien con sus bemoles, ese acuerdo con las FARC era algo histórico y extraordinariamente favorable para el país, enfrascado en ese conflicto  desde hace más de 50 años.

Tampoco tendría sentido pensar, racionalmente hablando, que un Trump pudiera llegar a ganar la nominación del Partido Republicano y sobre todo estar tan cerca de ser presidente de los Estados Unidos.

¿Qué nos enseñan esos tres casos?

Lo primero es que las encuestas tradicionales, vía teléfono o de calle, son cada vez menos efectivas: al encuestado no le gusta expresar de manera abierta una opinión que no se percibe políticamente correcta.

Es mejor realizar y confiar en las encuestas on line: el anonimato permite expresarse con más libertad. No es casualidad que la única encuesta que diera correctamente ganador el “Leave” en el Reino Unido fuera precisamente una encuesta realizada on line.

La segunda enseñanza es que el elector últimamente decide mucho más con el estomago que con la cabeza o el corazón: a través del voto, quiere expresar su enojo y su fastidio y poco le importa de las consecuencias que eso va a llevar para él.

Vota con rabia, con enojo y con el deseo de darle un golpe a un sistema político que percibe cada vez más alejado de su realidad.

Esos votos antisistemas son otro ejemplo más del peligroso alejamiento entre el país real y el país Llegal, usando una expresión ya celebre del politólogo italiano Giovanni Sartori.

No faltaron los arrepentidos el día después del Brexit ni ahora faltarán en la Colombia del NO. Y creo tampoco faltarán en la eventualidad que ganara Trump.

La tercera enseñanza es la peligrosidad del uso excesivo del instrumento del referéndum como herramienta de democracia directa y, aún más, como herramienta de consolidación por parte de un político en busca de legitimidad.  A Cameron ya le costó su carrera y a Santos probablemente también.

Hemos visto que el elector vota con el estómago, que en la gran mayoría de los casos toma decisiones con poca o nula información: ¿Cómo podemos encomendarles temas de gran trascendencia para el futuro y el rumbo del país? ¿No se supone que hay representantes elegidos que deberían contar con mayor conocimiento e información? El referéndum en sí mismo es  un instrumento peligroso porque sólo deja dos opciones, ambas sin retorno: SI o NO.

Lo último, pero tal vez lo más relevante, que esos casos nos enseñan es el potencial de conflicto que un resultado controvertido y de estrecho margen de un referéndum o de una contienda electoral puede llegar a despertar: hablábamos hace semanas en este mismo foro del conflicto generacional que provocará el resultado del Brexit. Igual en Colombia vemos a un voto polarizado por área geográfica y por edad. No tardarán en surgir recriminaciones.

Cabe espacio para una reflexión final sobre México: se acerca el 2018. ¿Cómo votaremos los mexicanos? ¿A qué apelarán los candidatos? Es preocupante ver que los electores cada vez más votan con el estomago y eso no augura nada bueno.

Nicola Origgi es consultor de Marketing 2.0, instructor de Educación Ejecutiva en el Itesm. www.norimkt.com  @Nicola_Origgi

Acerca del autor

Nicola Origgi es consultor de Marketing 2.0, instructor de Educación Ejecutiva en el ITESM.

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