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Una lenta justicia

POR María Elena Carrera

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Luego de dos largos años, fatídicos, para los habitantes de los municipios más afectados por el derrame de 40 mil metros cúbicos de lixiviados de sulfato de cobre que se vertieron al arroyo Las Tinajas, y de éste a los ríos Bacanuchi, Sonora y San Pedro en agosto 6 de 2014, los pobladores de Ures, Banámichi, Baviácora, San Felipe, Arizpe, Aconchi y parte de Hermosillo no han podido resolver los temas de salud así como tampoco el grave deterioro de su economía.

Es por ello que al cumplirse los dos años del llamado “peor desastre medioambiental en México”, hicieron presencia en la capital del Estado hombres y mujeres, que vinieron a tocar puertas con el ánimo de que las autoridades, así como el poder Legislativo, asumieran una actitud más decidida y solidaria para apoyarles en recuperar su vida.

Mientras estos pobladores tocan puertas y, según ellos (as) son tratados con indiferencia, Germán Larrea, dueño de Grupo México a quien pertenece Buena Vista del Cobre, causante del derrame, adquiría en 2014 un condominio a precio de 4 millones de dólares en Washington.

Se trata del segundo hombre más rico de México, el primero como lo expondrá Diego Enrique Osorno en el marco de Todos Leemos, es Carlos Slim.

Sólo para darnos una idea, en 2013 dicho grupo, uno de los más grandes productores de cobre en el mundo, recibió ganancias por 9 mil 300 millones de dólares, esto sin contar como lo refiere una nota de Forbes, que su fortuna está “estimada” en 14 mil 900 millones de dólares.

Eso lo pone en el número 67 de la lista mundial de multimillonarios -Forbes 2014-. Sólo en 2013 Grupo México tenía en la Bolsa Mexicana de Valores acciones que ascendían a 336 mil  546 millones.

Y para darnos una idea, las autoridades mexicanas le impusieron una multa 1.5 millones de dólares, lo que representó el 0.03 por ciento de las ganancias del corporativo y el 0.1% de sus utilidades.

En mis dos entregas anteriores, exponía que en el centro de toda desigualdad están en contraste las enormes fortunas de personajes acostumbrados a no ver sino sus propios intereses.

De hecho la exclusión  derivada de millones de pobres, no se explica sin la existencia de estos multimillonarios. Lo que implica además, la colaboración de gobiernos y élites políticas según lo explica Oxfam.

Así que no la tienen ni la han tenido fácil desde aquel día de agosto, las personas que no pueden o no quieren dejar sus pueblos, su forma de vida y sus costumbres. Es por eso mismo que en un ejercicio de fraternidad el padre Alejandro Solalinde y el maestro Alfredo Rojas Díaz Durán, dos importantes luchadores por los derechos humanos a nivel nacional e internacional, visitan Sonora.

Dentro de la agenda está tener un encuentro con las familias que han sufrido por la falta de atención en su salud y economía.

Estarán en Cananea para recorrer las áreas afectadas por la contaminación de Grupo México; darán la conferencia “Los retos de México y el rescate del Río Sonora”.

En ese marco es de reconocerse el trabajo por parte de un sector académico de la Universidad de Sonora, específicamente del Departamento de Investigación Científica y Tecnológica de la Universidad de Sonora (Dictus) quien a través de la doctora Reyna Castro Longoria, ha dado seguimiento a la contaminación del agua, que incluso llega a Hermosillo.

Estamos en peligro, gracias a que la mina más grande del mundo, según Wikipedia al referirse al derrame de Buenavista del Cobre,  aconteció gracias a que ésta “tenía un mal diseño en sus instalaciones, pues un tubo necesario para un buen manejo de las sustancias estaba ausente”.

Hablamos de enormes agujeros éticos, como lo llama Bernardo Kliksberg pero habría que subrayar que no sólo del dueño y administradores de la mina, sino de las autoridades y ciudadanos que no damos un respaldo decidido a la gente que nos pone en alerta también a nosotros.

Una de las solicitudes de la doctora Castro es que se pida al poder Legislativo, modificar las leyes de acuerdo a lo que marca la Organización Mundial de la Salud en relación de metales en agua, ahorita NMX marca que debe ser de 23 microgramos cosa que efectivamente sucede, pero la Norma Internacional marca que sólo debe haber 10 microgramos de metales en agua.

Ser solidarios no sólo por ellos, sino que el desastre al parecer nos toca a todos y todas de alguna manera.

María Elena Carrera es licenciada en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), plantel Iztapalapa; experta en temas de seguridad; coordinadora nacional y fundadora de Mujeres y Punto A.C. e integrante del Comité Ciudadano de Evaluación al Desempeño Legislativo. @MariaElenaC5

Acerca del autor

María Elena Carrera es licenciada en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), plantel Iztapalapa; experta en temas de seguridad; coordinadora nacional y fundadora de Mujeres y Punto A.C. e integrante del Comité Ciudadano de Evaluación al Desempeño Legislativo.

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