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Cifras para documentar el mal humor

POR Felipe Mora Arellano

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La semana pasada, el Inegi dio a conocer los resultados de dos encuestas nacionales: la de calidad e impacto gubernamental (Encig, 2015) y la de Seguridad Pública Urbana (ENSU, 2016).

La Encig ofrece información sobre la satisfacción con servicios públicos básicos y bajo demanda, las experiencias en la realización de trámites, pagos y solicitudes de servicios públicos y otros contactos con las autoridades.

Adicionalmente, la Encig proporciona información sobre un asunto que fue el centro de la atención en los medios: la percepción de la población acerca de la corrupción y las experiencias de corrupción vividas por la población al realizar trámites, pagos, etcétera, de servicios públicos y otros contactos con autoridades.

Por su parte, la ENSU –levantada en marzo de este año- ofrece información sobre la percepción de las personas sobre la seguridad pública con estimadores representativos de 35 ciudades del país, Hermosillo entre estas. Sin embargo, la directora regional noroeste del Inegi le dio mayor relevancia  a los baches que a la percepción de la inseguridad, http://proyectopuente.com.mx/2016/05/27/hermosillo-la-ciudad-baches-en-mexico-segun-ciudadanos/.

En esa encuesta hay datos tan importantes como que casi 70 por ciento de la población de 18 años y más que reside en Hermosillo considera inseguro vivir en esta capital.

O que durante el primer trimestre de 2016, el 75.9 por ciento de esa población tuvo de manera directa algún conflicto o enfrentamiento con vecinos, familiares, compañeros de trabajo o de escuela, en establecimientos comerciales o con autoridades de gobierno. La cifra es 10.4 puntos porcentuales arriba del promedio nacional. Solo superados por Mexicali, Oaxaca y la zona sur de la hoy CDMX.

Asimismo, tan solo 27.8 por ciento de la población encuestada consideró que el gobierno de la ciudad es “muy o algo efectivo” para resolver los problemas más importantes. Más información se puede obtener consultando http://www3.inegi.org.mx/sistemas/tabuladosbasicos/tabgeneral.aspx?c=33738&s=est

Cuando revisamos los resultados de las encuestas, conviene saber qué ha sucedido en el lapso transcurrido entre la más reciente y la anterior. Si las cosas han mejorado, empeorado o siguen igual de bien o mal. Además, su dinámica nos podría dar una pista acerca del estado de mal humor de los mexicanos que el presidente Peña Nieto dijo percibir hace unas semanas.

Por ahora me avocaré a destacar algunas cifras de las Encig 2013 y 2015, ambas levantadas en los meses de noviembre a diciembre de los años respectivos, con gobiernos estatales diferentes. La primera aplicada durante el gobierno de Guillermo Padrés y la segunda apenas arrancado el de Claudia Pavlovich.

Cabe advertir que en ocasiones no es posible comparar entre años porque algunas variables que fueron medidas en un año no lo hicieron en otro. O bien, la encuesta más reciente incorporó algunas mediciones que no se hicieron en la anterior.

Aquí tomaré algunas de las que sí nos permiten comparar. Las encuestas se aplicaron en hogares a mayores de 18 años en localidades de 100 mil habitantes en adelante.

Las cifras muestran una caída negativa en los niveles de percepción sobre satisfacción de servicios, ya de por sí, bajos en el 2013.

Así, en cuanto al nivel de satisfacción general con los servicios públicos básicos y bajo demanda, se registró una caída de 10 puntos porcentuales (de 55.8 a 45.8) y de siete puntos en la percepción de potabilidad del agua (34.6 a 27.1).

También cayó la percepción sobre el buen estado de calles y avenidas, que de 12.8 bajó a 8.2, ambas por abajo del promedio nacional. Servicios federales como el IMSS e Issste sufrieron una espectacular caída de 38 puntos porcentuales.

El servicio de educación pública básica o días de clase cumplidos se mantuvo igual (80.3) pero ligeramente abajo del promedio nacional de 2015 (81.7).

En lo que se refiere a la percepción de los problemas más importantes en el país y en la entidad en esos años, el cuadro 1 nos indica que la inseguridad y la delincuencia fueron los problemas más importantes de 2013 a 2015, si bien se aprecia una disminución (4 puntos porcentuales en el país y 4.5 en Sonora).

La corrupción como problema, se mantuvo en segundo lugar en Sonora con una ligera disminución, pero en el país ese lugar lo ocupó el desempleo.

cuadro 1

Problemas como el desempleo, la pobreza y mal desempeño del gobierno se mantuvieron en sus sitios en Sonora con variaciones de menos 8.1 y 1 los dos primeros, no así el tercero –el mal desempeño del gobierno- que aumentó en casi 4 puntos porcentuales. En el país también se registraron bajas con excepción del mal desempeño del gobierno que aumentó en 4.5 puntos porcentuales.

Desde el año 2013 la identificación de la corrupción y el mal desempeño del gobierno como problemas principales en la entidad superaban al promedio nacional. El primero con 4.4 puntos porcentuales y el segundo con 1.5. Dos años después la corrupción estuvo 1.8 puntos porcentuales arriba del promedio nacional y casi un punto porcentual el mal desempeño del gobierno.

A nivel país, esos dos problemas también se incrementaron al pasar la corrupción 2.4 puntos porcentuales y el mal gobierno 4.5 puntos, de 2013 a 2015.

En cuanto a la percepción de la frecuencia de corrupción que ocurre en el país de manera “muy frecuente y frecuente”, aumentó de 2013 a 2015 de 88.3 a 88.9%, respectivamente. En Sonora, también se incrementó tres puntos porcentuales, de 86.6 a 89.6

La tasa de incidencia de corrupción por cada 100 mil habitantes fue en 2015 de 30 mil 097 para el país, en tanto que en Sonora fue de 33 mil 256. En 2013 la cifra para el país fue de 27 mil 724; desafortunadamente no hay cifra cuantitativa para nuestra entidad.

Como podemos apreciar, no son ni los columnistas ni algunos medios quienes se han encargado de poner de mal humor a la gente en el país. Las estadísticas del Inegi le han venido tomando el pulso a la vida de la nación de manera que nos permite fundamentar el cambio de color de nuestra bilis.

Felipe Mora Arellano es profesor de tiempo completo del Departamento de Sociología y Administración Pública de la Universidad de Sonora. fmora@sociales.uson.mx

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Felipe Mora Arellano es profesor de tiempo completo del Departamento de Sociología y Administración Pública de la Universidad de Sonora.

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