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El humor del país

POR Felipe Mora Arellano

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Los antiguos griegos sostenían que el cuerpo humano tenía cuatro humores líquidos: sangre, bilis amarilla, bilis negra y flema. Si esos elementos estaban en buen balance había buen humor. Si alguna de las bilis predominaba, por ejemplo, la negra, se producía tristeza o pesimismo; si era la roja aparecía lo sanguinario e iracundo, o lo flojo o poco activo, si era la bilis flemática la predominante.

Con seguridad en esa visión antigua la satisfacción que se tenga con la vida produciría el cambio de humores.

Durante varios años, el Inegi ha presentado los resultados de la encuesta de Bienestar Subjetivo (conocida como Biare siglas de Bienestar Autorreportado) que, podemos decir,  mide esos humores.

A sabiendas de que “no sólo de pan vive el hombre”, la encuesta tomó en cuenta la relación de las personas con los bienes tangibles pero también con los intangibles, como “la autonomía personal, el sentimiento de logro, de seguridad, los afectos, la familia, los amigos, o el sentimiento de propósito en la vida”. Los resultados más recientes datan de octubre de 2015 (http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/boletines/2015/especiales/especiales2015_10_7.pdf) .

El promedio de satisfacción de la vida de los años 2012 (piloto), y dos de 2014 (octubre básico y verano-otoño ampliado) en una escala de 0 a 10, fueron de 8.02, 7.92 y 7.95, respectivamente.

13.4 millones de mexicanos estaban entre muy insatisfechos e insatisfechos con su vida, frente a 67.3 que dijeron estar entre satisfechos y muy satisfechos.

El mapa 1 que proporciona el Inegi muestra la satisfacción de la vida en las entidades del país organizada en cuartiles. Sonora está en el segundo cuartil. Estados como Aguascalientes, Michoacán, Guerrero, Morelos, Puebla, Oaxaca, Veracruz y Campeche, son entidades de donde provienen noticias de eventos de enorme violencia.

Cabe preguntarse si en un momento la situación de vida llevó del humor negro al humor rojo de tal manera que a medida que esas condiciones se deterioren en otras regiones los humores cambiarán de  color.

Mapa 1

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Visto por sexo, las mujeres muestran un promedio de satisfacción con la vida menor que el de los hombres: 7.88 frente a 8.04, respectivamente. El cuadro 1 que presenta la distribución porcentual, evidencia que 18.5% de mujeres están muy insatisfechas e insatisfechas con la vida frente a 14.2% de hombres en esa condición.

Cuadro 1

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Si al nivel de ingresos se refiere, la gráfica 1 muestra que a menor ingreso (menor decil) menor es el nivel de satisfacción con la vida. Y si las cifras recientes sobre el estado de la pobreza nos indican que esta se ha incrementado en el país uno debe deducir que el humor subirá de color.

Gráfica 1

003El resultado de la encuesta muestra el nivel de satisfacción según los dominios de satisfacción medidos por el BIARE (gráfica 2). Destacan tres como los reductos de la vida social que proporcionan más satisfacción: la vida familiar, la vida afectiva y la actividad. La salud, la vida social, la vivienda, los logros y las perspectivas se mantienen por encima del promedio de vida general. El país y la seguridad muestran los niveles más bajos de satisfacción.

Gráfica 2

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Sociológicamente, parece presentarse un círculo vicioso que visto como una espiral conduce hacia la insatisfacción de la vida: la pobreza rompe lazos de integración, aísla, baja las expectativas, desmotiva, hace crecer la desconfianza, favorece las adicciones, discapacita, en suma, se vive en una situación que genera anomia y constituye un pasto seco.

Hace unos días el presidente EPN dijo que según lo que ha leído en columnas, notas y comentarios que recogió de aquí y de allá (sic), en México “no hay buen humor, el ánimo está caído, hay mal ambiente, un mal humor social”.

El buen humor del país, como el cuerpo para los griegos, se atrofió, está desbalanceado y ahora resulta intratable y desagradable. El presidente no intentó explicar cómo es que disminuye la mexicana alegría o si ese mal humor social era solo cosa de columnistas y comentaristas. Sin abundar más, se concretó a decir que con todo y ello se avanza en los resultados macro. Sin embargo, ese mal humor lo alcanzó –o lo viene persiguiendo- pues las cifras de una reciente encuesta del Grupo Reforma marcan una creciente desaprobación hacia él, a quien los encuestados seguramente asocian con una cadena de acontecimientos que hacen cambiar de color los humores.

005Tomado de Semana Política. Análisis Político Semanal   | 27 de abril de 2016   |   Número 615 CIDAC. 27 abril 2016.

Felipe Mora Arellano es profesor de tiempo completo del Departamento de Sociología y Administración Pública de la Universidad de Sonora. fmora@sociales.uson.mx

Acerca del autor

Felipe Mora Arellano es profesor de tiempo completo del Departamento de Sociología y Administración Pública de la Universidad de Sonora.

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